Elecciones 21D: Han vuelto a ganar los malos ¿Y ahora qué?

No, para mí los malos no son C,s, que con claridad son la primera fuerza política de Cataluña y que por ello están muy Felices. ¿Pero hay motivos para estarlo?. Supongo que a nivel de partido político sí, ya que no solo han ganado las elecciones catalanas, sino que también pueden hacer cambiar de dirección el famoso voto útil al PP a nivel nacional. Pero en realidad, salvo que se acerca la Navidad, para los que nos sentimos españoles no hay ningún motivo para estar contentos y para los que se sienten solo catalanes, contrariamente a lo que ellos piensan, tampoco, ya que la victoria electoral real es del independentismo, que podrá configurar de nuevo una mayoría parlamentaria y tener un Presidente de la Generalitat independentista. Es decir que después de haber aplicado el artículo 155 de la Constitución, la situación en Cataluña no ha cambiado en nada.

Muchos pensaran que el titular es poco democrático, ya que ¿Cómo se puede decir que ser independentista es ser malo? ¿Cómo se puede, ni siquiera insinuar, que en una democracia el pueblo se ha equivocado? Ejemplos hay en la historia, en los que todos coincidiríamos que democráticamente ganaron los malos y que no nos avergonzaría nada afirmar que el pueblo se equivocó.

Malo, en política, es todo aquello que resulta dañino para los ciudadanos. Todos estaremos de acuerdo que la situación anterior produjo muchas tensiones, mucha inestabilidad y consecuencias económicas negativas, todavía difícil de evaluar. Las familias y la sociedad, totalmente divididos y enfrentados y una imagen muy deteriorada de España en General y de Cataluña en particular, que en nada beneficia a la confianza de inversores y turistas. Y en cambio la sinrazón, el sinsentido y el fanatismo es tal, que los catalanes han decidido ahondar en todo ese desastre social y económico. El corazón y los sentimientos inoculados son más poderosos que la cruda realidad. 

¿Y ahora qué?, ¿Van a seguir con el desafío independentista, al margen de la ley?, o ¿habrán aprendido que el límite de un mandato democrático es la ley y la Constitución que juran cuando toman posesión de su cargo?. En cualquier caso el proceso, más deprisa o más despacio, va a continuar. La enseñanza va a seguir en sus manos fabricando más generaciones de jóvenes con sentimiento independentista. Los canales de TV3, Cataluña radio y otros medios de comunicación públicos van a seguir manipulando la información en pro del mismo objetivo. Y Continuaran las subvenciones autonómicas a otros medios de comunicación privados y asociaciones afines como la ANC y Omnium. En definitiva seguiremos viendo cómo siguen creciendo basados en el odio a lo español, en la insolidaridad, en el victimismo y en la supremacía de la raza catalana, inoculados en los colegios, alimentados desde las instituciones y desde los medios de comunicación públicos. Y en contraposición a ellos seguiremos viendo la “neciocracia” política imperante de los llamados partidos constitucionalistas, buscando una solución política al conflicto que no existe, porque las aspiraciones independentistas nunca se conforman con lo que se les pueda dar, más tarde o más temprano vuelven a pedir más hasta conseguir el objetivo final y en mi opinión ya no hay nada más que dar, ya van a por todas.