¿Hay efecto llamada?

Los medios de comunicación afines a la izquierda están nerviosos. Este maldito eslogan de “efecto llamada” está poniendo a gran parte de la sociedad en contra de la política de migración del gobierno Sánchez y para contrarrestarlo han iniciado una campaña informativa conjunta en todos los frentes de la comunicación.

Pero antes de entrar en materia, considero importante dejar clara la diferencia entre inmigrante económico y refugiado. Las guerras producen historias muy dramáticas: bombardeos de ciudades, fusilamientos de civiles, torturas y persecuciones humanas espantosas. El refugiado ha tenido que dejar todo para sobrevivir, llevándose únicamente lo que puede acarrear consigo, sin posibilidad de contactar con lo que deja detrás. Como no podría ser de otro modo, el refugiado tiene reconocida la acogida, la asistencia y la protección en muchos acuerdos internacionales, entre ellos la Convención de Ginebra de 1951, prohibiéndose expresamente la devolución del refugiado a su país de origen, porque obviamente no puede regresar al horror del que huyó; mientras que el inmigrante simplemente aspira a una mejora económica, por lo que puede ser devuelto a su país de origen. Y esa distinción debería ser estudiada en los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI),  y no solo devolver a sus países de origen a aquellos que no reúnan las características de refugiado, sino también publicitarlo para que todo el mundo conozca la infructuosidad de intentar entrar ilegalmente en nuestro país.

No obstante, la condición de refugiado la concede el propio estado, pudiéndosela dar como en el caso del Aquarius a todos sus pasajeros, con independencia de la situación en el país de origen, con lo que se cae en un irresponsable efecto llamada. Efecto que entre otras consecuencias provocará que en pequeñas embarcaciones se lancen a la mar en busca del paraíso europeo millares de personas y en donde muchos de ellos perecerán, no porque no tenían otra opción, sino por la crueldad de las mafias que los embarcan y la irresponsabilidad de quien les dio esperanzas de ver cumplidos sus sueños.

Téngase en cuenta también en cuanto a la inmigración que no son precisamente los más desfavorecidos los que nos llegan, ya que al menos han sido capaces de reunir las elevadas sumas de dinero que cobran las mafias por traerles a Europa. Y en cuanto a los que asaltan las vallas de Ceuta y Melilla, con concertinas incluidas, no son precisamente los más necesitados, siendo todos ellos hombres, jóvenes y fuertes.

El rescate del barco de la ONG Médicos sin Fronteras “Aquarius” y posterior acogida en España con la condición de refugiados a todos sus pasajeros, a pesar de que nadie procedía de un país en guerra, aunque fue muy positivo para la imagen de nuestro Presidente, también lanzó un mensaje peligroso para nuestras fronteras, que han visto incrementada la cantidad de personas que intentan ingresar en nuestro país, incluso con medios violentos; saben que no habrá respuesta por parte de nuestro gobierno.

Ante las declaraciones del nuevo líder de la oposición -Pablo Casado-, acusando al Presidente del Gobierno de haber provocado ese más que evidente “efecto llamada”, los medios de comunicación españoles que reciben financiación de Soros (la mayoría de los televisivos y gran parte de los radiofónicos y de papel), han organizado una campaña propagandística urgentemente. La mitad de sus informativos los dedican a la inmigración, utilizando todos los métodos de manipulación informativa conocidos, como: Saturación informativa sobre la inmigración; Repetición machacona de falsedades o verdades a medias hasta que nadie dude de su verdad, “no hay efecto llamada”, “Casado miente”;  se apela a nuestras emociones y sentimientos con las imágenes de los refugiados siendo rescatados de las pateras, mostrando la extraordinaria acción humanitaria de las ONG,s y de los barcos Open Arms y Aquarius; los casos particulares son utilizados para generalizar, nos muestran casos aislados de racismo grabados en el metro para demostrar el efecto xenófobo de las palabras de Casado, al tiempo que ocultan otras informaciones que no benefician a sus intereses como disturbios, violencia de género, violaciones o cualquier otro tipo de violencia protagonizada por inmigrantes; y por último intentan la eliminación política de Casado enredando con la concesión de un Máster, caso que se estira más que un chicle con la colaboración estelar de una juez de dudosa imparcialidad, ya que resulta sorprendente que se empeñe en investigar la concesión de un máster concedido hace diez años, cuando la universidad solo tiene obligación de conservar la documentación cinco años  y cuando, en todo caso, el responsable sería quien lo concedió y nunca quien lo recibió.  

En sus informativos manifiestan que es imposible que a poco más de 50 días del nombramiento del nuevo gobierno (que largos se me están haciendo), haya un efecto llamada. Afirman que según “los expertos” -sin nombrar quiénes son esos expertos- , es imposible que en tan poco tiempo se produzca ese fenómeno, -sin explicar los motivos por los cuales un efecto llamada requiere de más tiempo- . Reiteran una y otra vez que todo el problema del desbordamiento en los CETI,s es una falta de previsión del gobierno Rajoy, -que tampoco es que fuera una gestión modélica del control de nuestras fronteras- . Y por último corroboran todo lo anterior citando fuentes del Ministerio del interior, -como si estas fuentes del propio gobierno acusado, fueran imparciales- .

¿Acaso ignoran esos “supuestos expertos” que en África hay también medios de comunicación social que informan de la amigable actitud del gobierno de España para con los inmigrantes africanos? ¿Acaso ignoran también que en África hay carreteras por las que pueden circular autobuses y aeropuertos de los que salen aviones? ¿Acaso ignoran que hoy por hoy Marruecos no dedica suficiente personal a la impermeabilización de sus fronteras? Y por último ¿Acaso ignoran que las mafias, que organizan a estas personas tras cobrarles suculentos cobros, están bien informadas de cuál es la ruta más conveniente, y son capaces en poco tiempo de cambiar el rumbo de millares de inmigrantes?

No, no hace falta ser ningún experto, yo no lo soy, basta con un poco de lógica. Si nos ponemos en la piel de un inmigrante africano, ¿Cuánto tiempo permaneceríamos en las costas Libias si supiéramos que la ruta italiana se ha cerrado con el cambio político, pero por el contrario desde el nuevo gobierno español se toma el relevo con la maravillosa acogida al barco “Aquarius”?. Supongo que el tiempo necesario para contratar un autobús con otros inmigrantes y desplazarse a ciudades de Marruecos frente a las costas españolas. Si encima eso te lo organizan las mafias a las que has pagado, tanto mejor.

Los expertos de estos medios con nomina de Soros, argumentan, que la progresión al alza del número de inmigrantes subsaharianos es la normal, por lo que no hay efecto llamada. Es decir, que es normal que dupliquemos el número de inmigrantes año tras año y que es totalmente normal para estos genios, que  a fecha de hoy llevemos más del doble de los que ingresaron en España hasta esta misma fecha del 2017, unos 20.000 inmigrantes.

Para los incrédulos sobre como  Soros controla ciertos medios de comunicación, en este artículo de “eldiario.es” Juan Luis Sánchez, sin ningún pudor, defiende las subvenciones de Soros a los medios de comunicación y organizaciones sociales que apoyan la inmigración, a través de becas concedidas por su Fundación OSF. Del artículo destaco este revelador párrafo:

“Otra posibilidad a la que acuden medios y otras organizaciones sociales en todo el mundo es la Open Society Foundation. En eldiario.es tenemos ahora mismo dos proyectos que reciben una beca de esta fundación internacional. El principal es nuestra cobertura sobre inmigración y la crisis de refugiados, donde también colaboran otras organizaciones como Oxfam. Parte de los esfuerzos que hacemos para combatir desde el periodismo el discurso xenófobo y la vulneración de los derechos humanos en la frontera sur europea, y que han recibido varios premios en estos años, han tenido un apoyo en forma de beca de la OSF. Se trata de unos 50.000 euros durante dos años que supone apenas un 1,5% de nuestros ingresos anuales en 2016, por ejemplo”.

Pero Soros también entrega becas por apoyar informativamente cualquiera de sus proyectos: como el feminismo, la ideología de género y las posturas LGTBI.

Con las declaraciones de Casado se ha desatado la guerra de cifras -basado en fuentes policiales advierte que hay más de 50.000 subsaharianos esperando la oportunidad de pasar nuestra frontera, afirma además que  en el continente africano hay una cantidad cercana a los 50 millones de personas reuniendo el dinero suficiente para pagar a las mafias-. Los medios Sorosianos, se han puesto nerviosos, a Soros solo le queda nuestro país como vía abierta para seguir logrando sus objetivos explicados en mi artículo, y  con una energía y agresividad inusual se empeñan en demostrar que Casado miente: “Los bulos de Casado”, “Casado miente”, “Las mentiras de Casado”; escriben en sus artículos y dicen en sus tertulias radiofónicas o televisivas. Pero estamos hablando de fuentes policiales y la policía tiene efectivos infiltrados en Marruecos, y aunque difícil dar una cifra exacta, estos agentes cumplen con su misión de informar y alertar, sin ningún otro interés. En cuanto a la cifra de los 50 millones que sueñan con llegar a Europa, es mucho más complicada de demostrar, pero reunir los más de 6000€ que de media cobran las mafias, no resulta fácil en África.

Por mucho que contraargumenten estos medios, a los cierres de la vía Italiana y Griega hay que añadir:  La necesaria recogida de embarcaciones en alta mar -no podemos dejar que nadie muera en el mar-; atenciones sociales a los inmigrantes, superiores a las de un nacional en paro -como un sueldo por inmigrante, ayudas a la vivienda, medicinas gratuitas-; la mediática acogida de políticos a los barcos de las ONG,s, la recién aprobada Sanidad Universal, la anunciada eliminación por parte del ministro del interior de las concertinas en la frontera y los escasos apoyos económicos a Marruecos para frenar la inmigración desde su país; más que una llamada son una invitación a gritos para que sigan llegando.

En relación a la humanitaria acción de retirar las concertinas del magnífico Juez pero nefasto ministro Marlaska, cabría preguntarle ¿dónde quedan los derechos y la seguridad de sus fieles guardias civiles? ¿Acaso tiene otro plan que proporcione más seguridad? Y si lo tiene ¿Por qué no cuenta ese plan alternativo antes de hablar de la eliminación de lo que tenemos en la actualidad?

También la Ministra de Hacienda participa en esta campaña, afirmando que es bueno que dada nuestra escasa natalidad lleguen inmigrantes a paliarla; pero existiendo todavía un porcentaje alto de parados, no parece que necesitemos mano de obra externa que venga a competir con los nacionales que todavía no han encontrado trabajo. Por ello,  los inmigrantes vienen a ser mantenidos y esto conlleva subidas de impuestos, aumento de la deuda y poner en riesgo todo el sistema económico.

Otro aspecto a tener en cuenta es la seguridad. España, como país soberano debe de poder decidir quién puede llegar a nuestro país y quién no. Hoy en día uno de los mayores problemas desde el punto de vista de la seguridad es el fundamentalismo islámico, y justo es en los países islámicos donde mejor se propaga el efecto llamada, gracias a la colaboración de la televisión Qatarí Al Jazeera, la más vista en los países islámicos de África. En informativos e incluso documentales esta televisión explica la situación de la inmigración hacía Europa y señala a España como la única entrada valida. En ella se explica también todas las ventajas sociales que automáticamente concedemos a cada inmigrante: un sueldo sin trabajar superior al que pueden lograr en sus países trabajando, ayudas a la vivienda, sanidad universal, medicinas gratuitas (…) Por otro lado Al Jazeera como medio pro islámico está muy interesada en la extensión del Islam a Europa vía la inmigración y conoce muy bien que nuestras leyes, la hipocresía de nuestros políticos, sus discursos fáciles y populistas y el desconocimiento total que la mayoría de los europeos tenemos del Corán se convierten en sus mejores aliados. Los mismos políticos que condenan a la Iglesia católica por intolerante, machista  y homófoba, dicen frases como “El Islam es la religión de la paz” o que “El Corán es un libro de paz”, sin importarles lo que pueda decir el Corán respecto de la mujer, del adulterio, la homosexualidad o respecto de los infieles. En España hay ya 1.600.000 musulmanes  y su crecimiento en natalidad es cinco a uno la española, pudiendo alcanzar cifras, en un futuro próximo, que pueda amenazar nuestra propia cultura.

No se trata de xenofobia, ni de falta de solidaridad con gente necesitada, se trata de seguridad, soberanía, control de nuestras fronteras y protección de nuestra cultura y costumbres. Las ayudas a nivel personal y estatal deben de hacerse, pero en sus países de origen que es  donde pueden beneficiar a más gente. La inmigración ilegal está muy organizada y impulsada por gente poderosa que busca nuestro debilitamiento; para ello financian mafias, medios de comunicación e incluso dirigentes políticos. Para controlar toda una sociedad tan solo necesitan controlar a quien la dirige y a los medios de comunicación que influyen en la opinión pública para que le voten. Antes de suscribirse a una ONG, recomiendo consultar en internet la relación que pueda tener con George Soros. En esto pueden apostar con toda seguridad por cualquier organismo humanitario de la Iglesia Católica. Soros como buen masón odia a la Iglesia y la Iglesia es con diferencia la mayor benefactora mundial, sin más interés que la ayuda al necesitado.