¿Reformar la Constitución Española? ¿Para qué?

constitucionespanolaEn el 39 aniversario del refrendo por parte del pueblo español de la Constitución Española, con una amplia mayoría (87,78%), nos encontramos con que ciertas fuerzas políticas nacionalistas o de extrema izquierda la cuestionen, los unos porque quieren lograr la separación de España y los otros porque quieren cambiar todo el sistema. La generosidad de quienes la redactaron permitió el juego democrático de cualquier ideología incluso de aquellas que como un cáncer se extienden por los órganos del estado buscando su destrucción, permitiendo que los cargos electos de estos partidos juren la constitución con la indecente fórmula  de “por imperativo legal”, poniendo en interrogante si están dispuestos o no a cumplir las leyes que nos obligan a todos los españoles. Y de este modo es como hemos llegado a la convocatoria por todo un gobierno autonómico de un referéndum anticonstitucional y a la aplicación del artículo 155 en la Comunidad Autónoma Catalana, para frenar el proceso de independencia que se había iniciado por las autoridades de esta autonomia.

Uno de los argumentos más pueriles y a pesar de ello más utilizado para reformarla es que gran parte del pueblo español actual no la votó, como si una Constitución, base de toda la legislación de un estado, tuviera que ser refrendada continuamente. Lo primero que hay que entender es que una Constitución es el Marco Normativo que luego concretan las Leyes orgánicas y las leyes ordinarias. Esto supone que cualquier cambio sustancial en el texto afectará a mucha de la legislación existente. Por ello hay que reformar con cautela y siempre con un espíritu de mejora, buscando resolver problemas existentes y no en crear otros nuevos.

No creo yo que sea ese espíritu de mejora el que ha llevado al PSOE a proponer un cambio del modelo territorial sino más bien un intento estratégico de situarse en una posición intermedia entre quienes quieren la independencia y quienes defienden la unidad de España, que le reporte una mayor rentabilidad electoral, ante la creencia de encontrarnos ante una solución al cansino problema. No obstante, en un acuerdo oscuro entre las fuerzas constitucionalistas, para que el PSOE apoyara el artículo 155, se ha creado una comisión para la evaluación y la modernización del Estado autonómico, para tratar de dar cabida en el estado español a los sentimientos nacionalistas, cambiando posiblemente el texto de la Constitución para convertir el estado de las autonomías en un estado Federal.

Pero, ¿qué reporta un Estado Federal con respecto a las autonomías?. En principio no mucho, ya que ambos se basan en un reparto competencial y  nuestro sistema autonómico es el más descentralizado de Europa. Tan solo estamos ante un cambio de nombre, de Comunidad Autónoma por Estado Federal, que pueda consolar a algún ignorante.

Entonces, ¿qué modificamos del modelo territorial y en qué dirección? Modificar la Constitución española para contentar a quienes se rebelan contra el estado es un error, porque supone un paso muy importante en el camino de la desmembración de una nación que con los RRCC creo el primer estado moderno del mundo al romper con la estructura de estado feudal. Pero además existen encuestas del CIS que indican que las preferencias españolas van en otra dirección. Concretamente en el barómetro del CIS del mes de Octubre, la mayoría de los encuestados, un 39.2% son favorables a que no se modifique el modelo territorial, mientras que los que desean un único gobierno Central, sin autonomías alcanza un respetable 17.5%, y en la misma dirección, pero quitando competencias a las autonomías hay un 10.7%, siendo la suma de ambos (28.2%) superior a la suma de los que desean una mayor autonomía 13.4% y los que desean que se reconozca la posibilidad de que parte del territorio se pueda convertir en estados independiente 10.2%.

Aunque es cierto que la Constitución española no es perfecta y que tiene ciertas carencias, no parece ser el modelo territorial que nos ha dado 39 años de convivencia, el que más necesita cambiar y mucho menos en la dirección de abrir más la mano, cuando los padres de la Constitución ya fueron muy generosos con el sentimiento nacionalista, concediendo competencias  o creando diferenciaciones territoriales, que son el origen de los problemas actuales, ya que han alimentado a la bestia, que cada vez pide más y más en una insaciable carrera hacia el logro de sus objetivos. Por ello, en mi opinión si algo hay que cambiar en el modelo autonómico es lo que ha creado diferencias entre españoles por motivo de la región en la que se vive, como el reconocimiento de ciertos territorios llamados históricos y el modelo de financiación autonómica, eliminando el concierto económico concedido a País Vasco y Navarra, que en definitiva nos haría a todos más iguales. No obstante para abordar cualquier cambio constitucional hay que conseguir un consenso suficiente, y no parece que en estos momentos lo haya.