EUTANASIA
No sé si hemos caído en la cuenta de la clara contradicción que existe entre una sociedad como lo es la Unión Europea, en que no es posible estar adscrita aceptando la pena de muerte como castigo supremo a un delincuente por muy horrendo que sea el crimen que haya cometido. Se le podrá condenar a muchos años de cárcel -prisión permanente revisable- pero en ningún caso a pena de muerte. El Estado no está autorizado a decidir sobre cuando debe producirse el final de la vida.
Y, sin embargo, en el caso de la eutanasia sí que se permite que el Estado pueda decidir ese final de la vida cuando se ponen de acuerdo la voluntad libre de la persona que decide morir, el concurso de un profesional de la medicina que esté dispuesto a poner los medios para acabar con esa vida y el acuerdo legal y judicial del país en que debe aplicarse la eutanasia.
