EL ARRIANISMO: HISTORIA de UNA HEREJÍA
Como aviso a navegantes, quiero señalar que no soy ni aspiro a ser teólogo.
Tan sólo soy un católico que se hace preguntas y que en busca de respuestas procura conocer aquello que otros han dicho antes; alguien que, por mera ansia de conocimiento, profundiza en los asuntos procurando aplicar cierto carácter científico, y siempre con ánimo de aprender.
Y con ánimo de aprender me dio por estudiar las herejías; así, en general, y opté por estudiar una por una. Empecé con los cátaros, y se me abrió el abanico: adopcionismo, casianismo, jovinismo, pelagianismo, priscilianismo… y coincidió que en esos momentos tomó una fama inaudita un trabajo de José Antonio Pagola titulado “Jesús, aproximación histórica”.
