Adelanto electoral

La carrera electoral en todos los partidos políticos ya se ha acelerado, si es que alguna vez se ha detenido, ya que los políticos están en campaña permanente: no es un mérito, simplemente viven de ello.

El posible adelanto electoral siempre les pone un poco más nerviosos. En la Comunidad Valenciana no hay circunstancias de entidad, en mi opinión, que hagan pensar en un posible adelanto electoral, por mucho que intencionadamente se deje caer en algunos foros. El tripartito actual quiere apurar los 4 años, y que haya elecciones cuando toca, en mayo de 2019: saben que un adelanto es, para ellos, un riesgo evidente, por el auge de Ciudadanos, que sigue en su particular “luna de miel” tras las elecciones catalanas y la efervescencia de algunas encuestas a nivel nacional, que le sitúan como partido ganador si ahora se celebrasen elecciones: los mismos que publican estas encuestas otorgaban a Podemos el primer lugar hace dos años… y quedó tercero.

Ciudadanos vería con muy buenos ojos que Mariano Rajoy hiciera un adelanto electoral, de modo que coincidieran las generales – que corresponde convocar para 2020 – con las autonómicas valencianas. Las “trifulcas” de liderazgo del partido de Albert Rivera en la Comunidad Valenciana se verían mitigadas por el “tirón nacional”, o eso piensan. Más que trifulcas, han sufrido convulsiones: tres portavoces en las Cortes Valencianas en 3 años – Carolina Punset, Alexis Marí y ahora Mari Carmen Sánchez -, con críticas abiertas de Punset y María Rivera, de manera que tienen un portavoz del partido en la Comunidad Valenciana distinto, que es Fernando Giner, concejal en el ayuntamiento de Valencia y líder en alza, incluso como alcaldable.

El PP valenciano sería feliz si Rajoy adelanta las generales a 2019 y las hace coincidir con las autonómicas. Por la sencilla razón de que, en las pasadas generales, el PP obtuvo en tierras valencianas un 10% más de votos que en las autonómicas, y ese dato es ilustrativo: se castigó al PP autonómico por la corrupción, pero a nivel estatal hubo un sustancial mayor apoyo.

¿Y qué le ronda por la cabeza a Mariano Rajoy? El enigmático y opaco Rajoy es firme defensor de la calma y los plazos previstos, partidario de convocarlas en 2020, y de paso intentar que el “subidón” de Ciudadanos baje. Otra cosa es que se vea obligado por la situación parlamentaria. Por lo tanto, lo que interesa a Rajoy no es lo que interesa al PP valenciano, al menos a fecha de hoy, que en política es ya mucho tiempo.