El pensionista Pedro Sánchez

Un líder político debe hacer el esfuerzo por ponerse en el lugar de las personas que piden con urgencia, y con justicia, soluciones. Es el caso de los pensionistas y de todos los españoles, que vemos reducir paulatinamente las pensiones actuales, con prolijas normas legales, o las que nos puedan corresponder en el futuro. El “sálvese quien pueda” se ha extendido: fondos privados de pensiones o replantearse ayudas que llevan ahora a cabo algunos pensionistas a hijos y nietos, que sigue siendo una ayuda generosa en muchos casos.

En materia tan sensible como las pensiones, Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, apunta la solución mágica: un impuesto a la banca, ya que entre todos la sacamos adelante rescatándola y es un modo de devolver a la sociedad ese servicio. Asombroso: un economista como él, líder nacional del PSOE, con una propuesta demagógica pretende resolver el gran problema. Es demagógica, porque no toda la banca fue rescatada. Y es demagógica e infantil: cualquier gravamen nuevo a la banca, se convertirá en un aumento de comisiones que la banca nos va a cobrar a todos los ciudadanos. Por tanto, los menos pudientes serían los más castigados, al ver aumentar la comisión de mantenimiento de una cuenta corriente o tener una tarjeta de crédito, que para muchas familias es su modo de vida: “vivimos gracias a la tarjeta de crédito, y así cada mes”.

El lunes se manifestaron en Valencia medio millar de pensionistas, convocados por whatsapp, para protestar por el ridículo 0,25% que de nuevo se ha aprobado de aumento para los pensionistas en 2018, igual que en 2017. Piden que se aumenten conforme al IPC, pues van perdiendo valor real cada año. Muchos tienen pensiones de pequeña cuantía, y ven que cada vez dan para menos por el IPC. E insisto: muchos contribuyen a los gastos de sus hijos o nietos, con gran sacrificio, a veces renunciando a pequeñas mejoras en su hogar o gastos médicos que deciden demorar. Es admirable, y a la vez penoso, pero es la realidad.

Y llega Pedro Sánchez con su genial propuesta. No es de extrañar que le hayan criticado desde los demás partidos políticos, y también desde el PSOE, por esa ligereza. Aterra su imprudencia, máxime ante la hipótesis que apuntan recientes encuestas de que podrían gobernar PSOE y Ciudadanos: el líder del PSOE con imprudencias como la expresada y Ciudadanos sin experiencia de gobierno. Que se vayan formando al menos.