Yo estuve allí

AYER LA GENTE DE ORDEN “PETAMOS” BARCELONA (yo estuve allí nadie me lo ha contado)

Yo estuve alliYa sé que todos nos consideramos gente de bien y de orden, pero todos no lo son. La gente de bien y de orden es la gente que quiere paz, que su preocupación principal es el trabajo y la familia y que no tiene sueños revolucionarios, ni está con proyectos excluyentes, ni se siente dentro de una democracia madura subyugado a ningún estado opresor y lo único que pide es la convivencia, no la victoria de nada ni de nadie.

Pues ayer, en Barcelona, esa gente de bien que forma la llamada mayoría silenciosa, harta ya de tanto fanatismo, tanta exclusión, tanta revuelta, tanta huelga, tanta presión en los puestos de trabajo, tanta manipulación de los medios de comunicación subvencionados por  “la Generalitat”, tanta persecución y humillación a las fuerzas de orden público, tanta rebeldía, tanto adoctrinamiento en colegios y universidades, tanto falso victimismo y tanto odio a un país del que todos formamos parte, salieron a la calle con banderas catalanas oficiales y históricas (no trapos estelados) y españolas para pedir que se recupere el Seny (cordura, sensatez, sentido común) y por la Convivencia.

Ya sé que por algunos medios de comunicación, ante una manifestación cívica y respetuosa de gente de bien (y no me cansaré de repetirlo), han puesto el acento en una furgoneta de mossos huyendo de unos pocos manifestantes que les acosaban, cuando lo cierto es que los Mossos estuvieron allí dando seguridad a la manifestación sin que se visualizaran reproches a su confusa actuación el 1-O, y aunque los gritos de aliento iban dirigidos a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, también hubo algún grito de “Viva els Mossos” (yo mismo di las gracias a muchos mossos por proporcionarnos seguridad) y eso sí muchos gritos en contra de su Jefe, el Mayor Trapero.

Ayer, a pesar de que un millón de manifestantes tomaron Barcelona, no se ganó ninguna guerra, pero es el principio de un cambio, es el despertar de un pueblo que se le ha negado su catalanidad por sentirse también español. Quizá ayer se acabaron los complejos y se empiece a dar la cara a todos “los indepes” que sin ninguna oposición se encontraban ya muy creciditos.

Y os aseguro que sí hubo un millón de personas, ya que he visto Diadas impresionantes cifradas en un millón y medio de personas por la Generalitat menos populosas que esta. Y esto es muy importante ya que la Asociación organizadora “Societat Civil Catalana” no recibe de la Generalitat las subvenciones millonarias que reciben sus homologas independentistas “ANC” y “Omnium Cultural”, que se permiten el lujo de regalar camisetas, proveer bebidas durante el evento, pagar autobuses desde los pueblos para que acuda la gente, con un apoyo logístico impresionante a sus convocatorias sin parangón en ningún país. Y es que el Govern de la Generalitat se comporta mafiosamente en los apoyos económicos a estas asociaciones, a sabiendas de que son su mayor musculo de apoyo para lograr sus objetivos.

Que decir de TV 3, de Catalunya Radio y tantos otro medios de comunicación agradecidos a su Generalidad por las subvenciones que reciben, que tan activos y tanto aliento han proporcionado a las revueltas independentistas de acoso “pacifista” según ellos (no les veía yo muy pacíficos en sus escraches a las Fueras de Seguridad del Estado, eso sí de momento no han matado a ningún policía), ayer permanecían perplejos, ninguneando o minimizando lo que estaba ocurriendo.

Ayer el mundo entero se dio cuenta de la falsedad del referéndum ilegal que la generalitat vendió como una aplastante victoria del “Sí” sobre el “No” a pesar de la oposición “violenta” (un único hospitalizado por causas directas de los disturbios) de las Fuerzas de  Seguridad del Estado y vio que en Cataluña hay muchísima gente que no desea la independencia, quizá esta sea una de las victorias de ayer.

Pero desgraciadamente ayer a pesar de que una gran parte de catalanes pidieron cordura a la Generalitat, seguramente esta seguirá en su huida hacia adelante y terminará, basada en los fraudulentos resultados de un referemdum ilegal, haciendo una declaración unilateral de independencia, que lleve a Cataluña a la inestabilidad, a la confrontación, a los disturbios, a la violencia y al precipicio económico.