La consellera y “el Alzigarate”

La grabación sobre la bolsa de trabajo que se iba a crear para el hospital de la Ribera, en Alzira, para familiares y afines al PSPV, es más grave de lo que parece, y eso que parece muy grave. Ha dimitido el comisionado de Sanidad para ese hospital, de titularidad pública y de gestión privada hasta 2018-, José Sanfeliu, pero no es suficiente. Esa grabación con miembros de sindicatos y vecinos en Alberic tiene la circunstancia añadida de que estaba presente Ricardo Campos, el subsecretario de la Conselleria de Sanidad. La consellera Montón ha calificado como desafortunadas las palabras del comisionado, pero el asunto salpica a la propia consellera, y deja en muy mal lugar al president, Ximo Puig. Se le puede convertir en un Alziragate.

Si esos altos cargos de Sanidad actuaban de esa manera, o bien la consellera lo sabía, o bien ha elegido y mantenido a unas personas con negligencia. Mala salida tiene la consellera. Pero es que además se da la circunstancia de que Ximo Puig, al ser preguntado en sede parlamentaria por el futuro del personal de ese hospital cuando acabara la concesión para su gestión privada, garantizó la seguridad laboral de quienes trabajan en ese hospital. Ya se ve que los planes de la Consellería eran, y tal vez son, muy distintos, incrementando el calificativo de agencia de colocación con el que el PP viene refiriéndose a la Conselleria de Sanidad, y Ciudadanos pone el grito en el cielo.

Ximo Puig ha dicho que no habrá cambios en el Consell ahora, porque está engrasado. Tal vez se precipiten los acontecimientos, y Montón deje de ser un problema para la Sanidad y para Puig. O tal vez el president espera a que se elija secretario general del PSOE y se celebre el congreso socialista, para sustituir a la consellera en junio. Tiene una patata caliente el president, esclavo de sus palabras.

Susana Díaz ya sabe lo que son las manifestaciones continuas por la gestión de la Sanidad andaluza. La Sanidad valenciana está a punto de estallar, por la mala gestión de la consellera, y entonces salpicará en pancartas, recogidas de firmas y manifestaciones al propio Ximo Puig. Se está a un paso.

Basta repasar, por ejemplo, cómo se está gestionando la atención primaria en la provincia de Castellón. El responsable ni siquiera tiene los requisitos exigidos. Las libranzas de guardias no son sustituidas, los días de descanso por libranzas tampoco, los días por asuntos propios y por antigüedad tampoco. Se está sobrecargando a los médicos, hay un deterioro en el servicio. Sanfeliu, Campos, Montón