LAS CLOACAS
Está va a ser una columna ambiental, sin muchos datos concretos y con pocas pruebas. Pero bien mirado, es probable que el día que el presidente Sánchez escribió su carta de amor a su esposa iniciando un retiro espiritual de cinco días, no se dedicó a evaluar si se iba o se quedaba -estaba claro que no iba a situarse en una fría intemperie- sino que su propósito fue precisamente construir unas cloacas tras las que guarecerse, unas cloacas protectoras.
Hacer unas cloacas, construir un mundillo sórdido en el que puedan moverse con facilidad los corruptos, los fontaneros, los que estaban dispuestos a mantener y apoyar a toda costa al gobierno tambaleante, construir un muro que dividiera al país en dos grandes bloques, es un ejercicio complejo que requiere calculo y reflexión.
