Exposición taurina

El bar-restaurante “Maños II” ha tenido la iniciativa de albergar una exposición de cuadros taurinos durante estas fiestas de la Magdalena, desde este viernes hasta el domingo 11. Se trata de una exposición de más de 20 cuadros, con la originalidad de que la madera adquiere un notable protagonismo en esas representaciones taurinas. Habrá que ver esta exposición con el “ingrediente” – nunca mejor dicho al referirse a un bar-restaurante– de la sorpresa, en unas fiestas tan taurinas como son las de la Magdalena. El arte, sumado a una excelente gastronomía y buen servicio.

En estos días Castellón respira ambiente de preparación para las fiestas, de planes familiares, comidas con amigos. Que un conocido bar-restaurante como Maños II lleve a cabo esta exposición, en las fiestas, da idea de la creatividad, ilusión y esmero con que se preparan. Las mujeres llevan ya días repasando o ultimando detalles del traje que lucirán en la ofrenda de flores a la Virgen de Lledó, o sus hijos; los hombres, mucho menos previsores en general –y no digamos en la vestimenta-, nos guiamos por la gran variedad de actos que hay, para todos los gustos, y nos gusta más improvisar, también “sorprender”, por qué no decirlo.

Basta pasar unos minutos estos días tomando una cerveza o un café para calibrar hasta qué punto estamos pendientes del clima que se prevé, de con quién iremos a la romería a la Magdalena –en esta tradición se suele cumplir también la tradición de ir con las mismas personas y hacer el mismo plan que se ha hecho muchos años-, a qué concierto se quiere acudir, las “mascletàs” que no nos perderemos, los desfiles…

En una ciudad tan taurina como Castellón, y una provincia en la que sólo tres o cinco municipios –de los 135 municipios que tiene la provincia– no tienen festejos taurinos a lo largo del año, el bullir de aficionados taurinos es continuo, y lo será en su grado máximo en las fiestas, con un excelente cartel. Magdalena es, de hecho, la feria que abre la temporada taurina. “Maños II”, a pocos metros de la plaza de toros y del parque Ribalta, forma parte desde hace muchos años de un enclave festivo por excelencia. La provincia se volcará en el “Pregó”, como cada año.

Fiestas en la calle –parece que hará buen tiempo, aunque con alguna emoción por la lluvia en alguno de esos días-, participativas, variopintas, para todas las edades, para amantes de la tradición y de la modernidad, integradoras. Si los que tiran petardos no lo hacen por la noche, facilitarán la recuperación de fuerzas.