La MAFIA legalizada en la UE: LOS LOBBIES

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¿Sabías que en la actualidad hay más de 25.000 lobistas operando en la capital belga e instalados en las proximidades del edificio Berlaymont, la emblemática sede de la Comisión Europea?. Este enjambre de enchaquetados con maletín trabaja a diario en los pasillos de la política europea, la mayoría de ellos para bancos y grandes corporaciones de todos los sectores de la economía.

Todo tipo de organizaciones empresariales, compañías privadas y hasta ONG,s, a los efectos de influir sobre las decisiones políticas, y en muchos casos en aras de incrementar sus beneficios económicos, comenzaron a instalar alrededor de los órganos de decisión europeo sus elementos de presión denominados “lobbies”, palabra muy hípster y postmoderna que contiene en su verdadero ser otras menos limpias como son: la coacción, el soborno, la malversación, el favoritismo, el tráfico de influencias… Podríamos afirmar que Bruselas se ha convertido en la capital del hampa legalizado.

¿Qué son los lobbies?. A pesar de no haber una única definición legal y universal, podemos partir de la definición utilizada por la propia Unión Europea contenida, sorprendentemente, en su “Libro Verde sobre una Iniciativa Europea en favor de la Transparencia (2006)”, en el cual los define como todas aquellas actividades realizadas con el objetivo de influir en la formulación de las políticas públicas y en los procesos de toma de decisiones de las instituciones europeas.

 

UN REGISTRO VOLUNTARIO ES LA SUPUESTA TRANSPARENCIA

Aunque no es de dominio público y a pesar de que muy pocos hablen de ellos, son legales; y se encuentran inscritos en el registro de transparencia de la UE. Un iluminado, llamado Jean-Claude Juncker, pensó que solo con tenerlos registrados ya era suficiente transparencia. Pero, aunque cerca de 12.000 lobistas se han registrado, ofreciendo información sobre para quién trabajan y cuánto se gastan, el registro es voluntario y basado en las aportaciones y declaraciones que los propios lobistas quieran dar, tal como se declara en la propia página oficial del Registro de transparencia de UE: “La responsabilidad de la información recogida en este registro, y obtenida de los datos aportados por las propias organizaciones inscritas en él, recae enteramente en dichas organizaciones”, lo que se traduce en un listado incompleto y en una información muy a la baja y nada fiable.

Los maletines con dinero vuelan sobre las instituciones europeas: más de mil quinientos millones de euros al año, (según ese incompleto registro en donde es seguro que no se dice la verdad), procedentes de las empresas a las que representan los lobbies, riegan la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y las oficinas de Bruselas de los gobiernos nacionales.

No hay que escatimar en gastos: las empresas se juegan mucho en las leyes y en las decisiones europeas. Los lobbies son tan rentables para sus empresas que los lobistas más experimentados reciben un salario que duplica el de los comisarios europeos.

La institución europea que se presenta como el mayor objetivo para los lobistas es la Comisión Europea, fuente de casi todas las propuestas de legislación, políticas comunitarias y negociación de los acuerdos comerciales internacionales

 

LAS REUNIONES LOBISTAS EN LA COMISIÓN EUROPEA

En el registro existen anotados miles de reuniones a puerta cerrada entre funcionarios de la Comisión Europea y lobistas. Tomando como ejemplo una de las más significativas Direcciones Generales de la Comisión europea, en la Dirección General de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Mercados de Capitales (FISMA), encontramos a representantes europeos que tienen más de 400 reuniones con lobistas en un año. Más del 90% de esos encuentros se realizan con el sector financiero y la banca.

Otra Dirección General muy apetitosa para las grandes corporaciones multinacionales es La Dirección General de Comercio (DG TRADE), en la que se negocian todos los tratados comerciales de la Comisión Europea con el resto del mundo. Tomando como ejemplo el Tratado TTIP de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE, tan solo en la fase de Preparación se produjeron más de 130 reuniones a puerta cerrada. Al menos 119 (más del 90%) de ellas fueron con corporaciones y sus respectivos grupos lobistas. La propia DG TRADE está muy interesada en invitarlas a reuniones y consultar su opinión, pero no consulta la opinión de los ciudadanos afectados por dichos acuerdos que ni siquiera conocen que se están gestando.

El lobby del gas es uno de los más activos y tienen registradas en tres años más de 460 reuniones a puerta cerrada con los máximos responsables de las políticas de clima y energía de la UE.

 

UN EJEMPLO DE GASTO

El mejor ejemplo de gasto son las activas compañías gasísticas, que contrataron a más de mil lobistas y a muchas consultoras durante el año 2016 para intentar influir en las decisiones energéticas de la UE, gastándose entre todas ellas más de 100 millones de €.

Una de las ocupaciones de estos grupos de presión ha sido promover el gas como combustible limpio, presentándolo como un puente para la transición hacia las renovables.

Entre las diez entidades con mayor gasto están algunas de las compañías más contaminantes del mundo, como ExxonMobil y Shell, con un gasto en lobby cada una de ellas de 4,75 millones de euros en el período de un año.

A pesar de la apuesta europea por frenar el cambio climático, la intensa actividad del lobby gasístico ha conseguido que la Comisión Europea siga apostando fuerte por este tipo de energía y no solo asumen como cierta la falsedad de combustible limpio publicitado por estas poderosas compañías energéticas, sino que están planificando una nueva red de gasoductos y otras infraestructuras de gas

 

LA PRENSA: OTRO OBJETIVO LOBISTA

El otro elemento fundamental para que los lobbies alcancen sus objetivos son los medios de comunicación de alcance europeo que, al igual que los lobbies, se han instalado en “la Rue de la Loi” y alrededores, en las proximidades de la sede de la comisión europea. Entre ellos podemos destacar: Agence Europe, Europolitics y Euronews. Este gran surtido de prensa con el que cuenta Bruselas es una extraordinaria herramienta para que estos grupos de presión, a través de su influencia y de filtraciones deliberadamente realizadas, la utilicen para fortalecer o para debilitar ciertas propuestas.

Todos ellos se necesitan: los políticos y funcionarios de la comisión europea necesitan informes técnicos y opinión de expertos sobre asuntos en los que ellos son auténticos profanos; los lobistas necesitan influir sobre esos políticos y funcionarios y nada mejor que proporcionarles estos informes técnicos disfrazados de neutralidad, que dichos funcionarios los presentarán como propios; por último, la prensa requiere de información técnica que ambos, encantados, le van a dar para influir sobre la opinión pública.

La política europea, con estos actores y de este modo, se convierte en un baile de enamoradizos en donde danzan muy pegados, políticos, altos funcionarios, lobistas y periodistas; mientras la fea del baile somos el conjunto de la ciudadanía europea, que no se entera de lo que se cuece en las reuniones a puerta cerrada o en suculentas cenas y cócteles de bienvenida regados con buenos vinos.

 

LAS PUERTAS GIRATORIAS

Las puertas giratorias son habituales y de doble sentido: buenos lobistas, en ocasiones sin dejar de servir a las corporaciones que los contrataron, acceden a altos cargos del funcionariado europeo bajo la etiqueta de expertos, mientras, exfuncionarios y exdiputados son contratados por dichas corporaciones para beneficiarse de sus contactos; experiencia e influencias, e incluso altos cargos públicos acaban en puestos directivos de esas compañías.

El ejemplo más paradigmático de puerta giratoria hacia el mundo privado es José Manuel Durão Barroso, que dirigió durante diez años la Comisión Europea. Hoy realiza hasta 22 actividades privadas: es ponente en el World Economic Forum, da conferencias para el club Bilderberg y el Speakers Bureau de Londres y Washington, está en el consejo de Madrid Ópera House, es miembro del Consejo Trustees o Europaeum, Presidente de la UEFA Foundation for Children...

Además, y como dato demostrativo del abuso en puertas giratorias de ex altos cargos públicos de la Comisión Europea, ocho de los comisarios de Barroso llevan hoy actividades privadas para empresas importantes. El caso más escandaloso es el del estonio Siim Kallas que, al tiempo que conservaba un puesto de consejero especial de la Comisión Juncker, trabajaba para la multinacional Nortal. Otros casos destacados son: el de Viviane Reding, comisaria desde 1999 hasta 2014, que ha pasado a empresas como Nyrstar, Agfa-Gevaert y la Fundación Bertelsmann y el del que fue comisario de Comercio, Karel De Gucht que ha entrado por la puerta giratoria en el fondo de inversión CVC Capital Partners y en el banco Merit Capital, dos multinacionales del sector financiero.

Como puerta giratoria en el otro sentido, pongamos como ejemplo a la que en el 2016 fue nombrada coordinadora para asuntos del carbón en la Comisión Europea Aleksandra Tomczak, que procedía directamente de trabajar en la Asociación Mundial del Carbón, que representa a esa industria.

 

LOS ESCANDALOS

Un caso paradigmático de estas relaciones incestuosas es el Dieselgate, por el que, mediante software, la compañía Volkswagen trucó los motores de sus vehículos para trampear las pruebas de emisión de gases. En este affaire se evidenció la estrecha relación entre esta compañía y la comisión europea por la tímida respuesta de esta última ante el escándalo, y en donde llegó incluso a aumentar los límites de emisiones en 2016 para minimizarlo.

Otros escándalos que han salpicado a la UE y que demuestran las malas prácticas lobistas son: el destapado en el 2011 de “dinero por influencia” en el que varios diputados estaban dispuestos a recibir cantidades de dinero de hasta 100.000 euros anuales para colocar enmiendas que favorecían a grupos de presión; o el Lux Leaks de 2014 en el que casi 350 multinacionales, entre ellas Pepsi, Ikea, AIG, Fiat, Amazon, JP Morgan, Heinz, Burberry, PIMCO o Deutsche Bank, firmaron acuerdos secretos con Luxemburgo para rebajar sus impuestos. Jean-Claude Juncker, el que hasta hace poco era el presidente de la Comisión Europea, era primer ministro y ministro de Finanzas de Luxemburgo cuando se firmaron los acuerdos.

 

¿Y CÓMO FUNCIONAN ESTOS LOBBIES PARA INFLUIR EN LAS DECISIONES Y EN LA LEGISLACIÓN QUE SE ELABORA EN LA COMISIÓN EUROPEA?

En la etapa previa al planeamiento de la elaboración de una ley y antes de que la comisión presente una proposición al Consejo y al Parlamento Europeo, existe un extenso proceso de escucha por parte de los encargados en elaborar los informes y la propia redacción de la normas o leyes. Es en esta etapa en donde se realiza la mayor actividad lobista, ya que son conscientes de que es el mejor momento de influir sobre la misma y de que los cambios posteriores a la presentación del primer borrador serán más complicados.

Un grupo de presión, durante esta fase, puede obtener acceso a la Comisión proporcionando conocimiento experto a los funcionarios que se ocupan de poner en marcha la propuesta de una norma; apoyo técnico que los políticos y funcionarios, sin la debida preparación adecuada para legislar detalles técnicos que desconocen, agradecen.

Es muy común en esta etapa la creación de comités y grupos de expertos que asesoran y proporcionan conocimientos especializados a la Comisión. Los lobistas realizan muchas reuniones con los componentes de estos comités, alcanzando en ocasiones el sueño de infiltrarse en labores de experto como zorro a cuidar de las gallinas.

Este “early lobbying”, que habitualmente es a puerta cerrada y con el mayor de los secretismos, es crucial para lograr que su opinión sea tenida en cuenta antes de que los eurodiputados o la prensa conozcan del tema o vean un primer borrador, reduciendo de este modo, el riesgo de que el público y los medios de comunicación se den cuenta de la influencia ya ejercida.

Es habitual que los proyectos nazcan de informes de los lobistas que los funcionarios hacen propios. Es por ello que mayormente, la actividad lobista se sitúa a nivel funcionarial, lo cual no quita para que los miembros de los gabinetes, los directores generales y los comisarios tengan conocimiento de estas prácticas poco democráticas y en cambio no actúen sobre ellas.

Otra corriente lobista efectiva es dirigirse a los diplomáticos nacionales permanentes en Bruselas que pueden ejercer presión sobre el Consejo Europeo. De este modo, la voz de los lobistas llega al Consejo defendida por los representantes nacionales.

El último escalón, el del comisario, aunque no imposible, es el menos utilizado ya que es más visible y arriesgado. Para que un lobby actue a este nivel es porque el asunto es de suma importancia y ha fallado en sus presiones a otros niveles.

 

ESTRATEGIAS LOBISTAS

Para que el lector se haga una idea clara de cómo trabajan los lobistas, vamos a dar una pincelada rápida de sus estrategias:

  1. Ejercer presión sobre todos, utilizando cualquier medio: Cartas, mensajes, informes, publicidad, reuniones… con medios de comunicación, sociedad civil, funcionarios, parlamentarios… repitiendo hasta la saciedad el mensaje que se quiera transmitir
  2. Disfrazar verdaderas intenciones: El mensaje pierde efectividad si se conocen los motivos reales del mismo. Hay que disfrazarlo de ayuda al tercer mundo, de ecologismo, de bien social, de beneficio para el consumidor…
  3. Legitimar el mensaje a través de terceros: Como por ejemplo contratar un Think Tank que establezca estrategias de publicidad y redacte informes ideológicamente convincentes.
  4. No escatimar en gastos: Cenas, cocteles, viajes pagados para visitar una empresa; todo vale con tal de establecer una estrecha amistad con el funcionario público o con un eurodiputado que luego apoyará encantado tus objetivos
  5. Cuidar la amistad: Hay que mimarlos y fomentar las relaciones informales con funcionarios y eurodiputados.
  6. Fichar a exfuncionarios y antiguos exdiputados: Para explotar sus conocimientos, influencia y su amplia agenda de contactos.
  7. Convertirse en un experto: Para ayudar en su trabajo al funcionario de la comisión o al eurodiputado aportando datos, redactando informes, enmiendas e incluso borradores de las propias normas o leyes que el funcionario o eurodiputado hará propios.
  8. Criticar y derribar lo que va en contra de los intereses de la empresa: Hay que valerse de todo para derribar las propuestas contrarias a los intereses de la empresa; retrasar la propuesta, alegar que hacen fata más datos o informes, desprestigiarla con males imaginarios para el medioambiente o para la población, contratar a terceros que hagan la contrapropaganda por ti.

 

¿Y TODO ESTO ES DEMOCRATICO?

¡Sí!, abrid los ojos; esta es nuestra gran democracia europea: los ciudadanos europeos votamos para que nuestros representantes, influidos por esos lobbies, legislen y gobiernen para los intereses de las empresas que representan.

Se trata de una herramienta que se ha instalado sin pudor en nuestros sistemas democráticos, corrompiéndolos. Es poco democrático que el vil metal imponga su voluntad a través de impúdicas presiones sobre los que debieran representar a quienes les votan.

¿Entendéis ahora porque se firman esos nefastos acuerdos de libre comercio? Los lobistas de grandes corporaciones agroalimentarias se reúnen con las comisiones que tienen que negociar dichos acuerdos y el texto que sale de los mismos es el que beneficia a esas corporaciones y no el que debiera beneficiar a la mayoría de los ciudadanos.

No, no hay transparencia; no hay nada de democrático y mucho de indecencia en que una masa de ciudadanos de más de 510 millones de personas, como consecuencia del flirteo obsceno de grandes intereses económicos, políticos y prensa, tengamos que sufrir: emisiones contaminantes de vehículos y energía también contaminante procedente del gas disfrazadas de ecología; venenos contenidos en alimentos procedentes de países extracomunitarios, mientras se híper legisla en materia fitosanitaria y medioambiental para que a nuestros agricultores les cueste mucho producir; plagas agrarias procedentes de otros países por no exigir tratamiento en frio; aberraciones legales como el que un golpista como Puigdemont no vaya a la cárcel y hoy esté como eurodiputado; prohibición de unos fitosanitarios señalados artificialmente de dañinos para que sean sustituidos por otros igual de dañinos pero más caros; el que por intereses ocultos se rompan relaciones con un país vecino con un gran mercado como Rusia, perjudicando a la agricultura; el que las sanciones de EEUU por el affair europeo del AIRBUS, sean solo para la agricultura mediterránea …