Manifestación citrícola: EL HUMO SE DISIPA

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A pesar de que los medios de comunicación nacionales: televisivos, radiofónicos y prensa escrita, no han tratado apenas la crisis citrícola que se vive en los campos andaluces, murcianos y especialmente en los valencianos, la situación se puede calificar como la más desastrosa de la historia agrícola española y que puede acabar, si no se toman decisiones drásticas en Europa en contra de los acuerdos de Libre Comercio, no solo con la citricultura, sino también, cuestión de tiempo, con el resto de la agricultura española.

Ayer 25 de Febrero, “La Plataforma per La Dignitat del Llaurador” convocó a los agricultores de nuevo a manifestarse, esta vez, buscando una mayor repercusión, concentrados por comarcas en alguna población de las mismas: LA PLANA  en  Nules; MAESTRAZGO en Benicarló; MARINA ALTA en Pego; VEGA BAJA en Almoradí; CAMPO DE MORVEDRE en  Sagunto; HUERTA NORTE en  Masamagrell; CAMPO DE TÚRIA en Bétera; RIBERA BAJA en Sueca; RIBERA ALTA en Benifaió; LA SAFOR-LA VALLDIGNA en Oliva; LA COSTERA en Jàtiva; VALLE DE ALBAIDA en Luchente.

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La nueva protesta se suma a las ya realizadas los pasados 18 de diciembre de 2018 y 21 de enero de 2019 y a pesar de la cantidad de ciudadanos manifestándose, de los gritos, de las protestas y de los silbidos, mediáticamente el campo se muere en silencio; ¿hasta dónde llegan los intereses políticos y el control de los medios de comunicación?

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En cabeza de la manifestación figuraban tres pancartas de la “Plataforma per la Dignitat del Llaurador” con los lemas “La cosecha colgando y ahora quien nos ayuda”; “Defendamos el campo por la dignidad del agricultor”; “ Todos Juntos por nuestra citricultura”, detrás de las cuales marchaban los representantes de la Plataforma y representantes provinciales y autonómicos; a continuación, los presidentes y representantes de las asociaciones agrarias que forman parte de la plataforma junto con los alcaldes de las localidades convocadas; detrás de ellos, encabezados por concejales de sus respectivos ayuntamientos, circulaban todos los manifestantes organizados por poblaciones.

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Al llegar a la plaza, las pancartas de la plataforma se colocaron frente a la puerta del ayuntamiento, y los alcaldes y responsables de cada una de las organizaciones que conforman la plataforma subieron a los balcones de los ayuntamientos desde donde tuvo lugar la lectura del manifiesto que fue leído por representantes de la plataforma y entre cuyas reivindicaciones figuran: la exigencia de ayudas para los afectados; La revisión de los acuerdos de libre comercio y aplicación de las salvaguardas; mención a los fitosanitarios solicitando la garantía de salud para los consumidores y el establecimiento de inspecciones en los puertos de entrada de las importaciones; control de plagas y tratamientos en frio durante el transporte; y reciprocidad de las mismas exigencias que tienen las producciones de la UE, tanto desde el punto de vista del uso de productos fitosanitarios, como de requisitos de seguridad alimentaria de los consumidores y obligaciones laborales, medioambientales y protocolos comerciales.

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Analizando la composición de la plataforma, alcaldes de ayuntamientos pertenecientes a distintos partidos, organismos oficiales y organizaciones y asociaciones agrarias, todas ellas subvencionadas, se comprende la dificultad a la hora de formular las reivindicaciones. Los lemas de las pancartas oficiales con mensajes gaseosos, contrastaban con las pancartas caseras que mucha gente se había preparado, y que iban más encauzadas a cuál es el verdadero problema y la verdadera solución: “El libre comercio es de naturaleza solo para los 27 países de la UE con los de fuera no es obligatorio”; “España es Europa; Egipto, Turquía, Sudáfrica y Marruecos no lo son”; “España aporta anualmente 11.000 millones euros al presupuesto europeo y los de fuera no aportan nada”; “Anular la parte agrícola de esos malos acuerdos”; “No a la entrada de Fruta  de países no Socios de la UE”; “Políticos irresponsables dimisión”; “Políticos, nos vemos en las urnas” “¿Qué es la Clausula de salvaguarda? ¿Un Parche?” “La Solución no son los Controles de Plagas, es que No Entren” “El Libre Comercio Internacional no existe, son solo intereses económicos” “Europa es nuestro mercado por naturaleza y España, como socia, debe de ser respetada”.

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Desde el balcón, los organizadores lanzaban el grito “Teronja Valenciana mai mes maltratada” (Naranja Valenciana nunca más maltratada). Sí, pero solo se soluciona si dejan de entrar a nuestro mercado fruta de fuera y eso los organizadores no lo piden. Más de lo mismo: centrándose en pedir mismas condiciones fitosanitarias, control de plagas y tratamiento en frío; medidas estas que no frenarían la entrada física de las exportaciones de fuera. No son la solución.

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Antes, la población dudaba si los acuerdos de Libre comercio eran correctos o no; incluso lo confunden con el libre mercado a nivel nacional, en donde todo aquel que lo desee abre el negocio que quiera y se somete a la ley de la oferta y la demanda; cosa distinta al Libre comercio internacional, en donde los países firmantes del tratado se comprometen a anular entre sí los aranceles en frontera, lo que no dejan de ser acuerdos voluntarios entre países, y como tales, no deberían de firmarse si son perjudiciales para alguna de las partes. Incluso en el caso de la UE, en donde con estos acuerdos se perjudica solo a unos pocos países socios y pasan a ser injustos, inmorales e incluso denunciables por el país perjudicado.

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Pero, como dice el titulo del artículo, el humo que cegaba, se va disipando, y los ciudadanos comienzan a comprender cual es el problema y también cual es la solución.

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La población comienza a entender que sus males vienen de los nefastos acuerdos tomados en Europa y firmados por nuestros representantes. Los organizadores deberían desligarse de sus ataduras políticas y escuchar a la población, leer sus pancartas y solicitar la única solución valida: retirar la parte agrícola de todos esos Acuerdos de Libre Comercio con países extracomunitarios.