Premios solidarios

Su cara de felicidad lo decía todo. A mi lado, una señora me comentó cuando un joven salió a recoger uno de los Premios Solidarios de Cadena 100 Castellón: “Es sobrino mío, y su madre es la señora que está a mi izquierda”. Fue el reflejo fiel de una sensación generalizada entre quienes estábamos el pasado viernes, 25 de octubre, en el Teatro del Raval, ya que entre todos los premios posibles los que más llenan son los de la solidaridad, porque son los premios más generosos y desinteresados. Fue la I edición de estos premios un acto emotivo, ameno, y desde luego motivo de felicitación al director de Cadena 100 Castellón, Josep Lázaro.

Me alegró que uno de los premios se entregara a un joven que colabora en Cruz Roja. Oímos que la gente joven sólo piensa en divertirse, en llevar a cabo sus planes, y cuando lo oigo suelo rebatir esa afirmación: hay mucha más gente joven que dedica tiempo a tareas solidarias que cuando yo tenía su edad. Es, al menos, mi apreciación, que puede ser parcial, pero me parece que es justa. Los jóvenes tienen muchas veces más ideales en la cabeza que la gente mayor, afán de servicio, y darse; tal vez con los años nos volvemos más pragmáticos y nos amparamos en las múltiples ocupaciones o aficiones. Siempre dar tiempo, bienes o dinero ayuda a todos: ser solidario genera alegría en quien recibe, pero también en el que da, pues el corazón se activa, se llena.

Otra alegría fue el reconocimiento a entidades de la Iglesia, pues es la institución más solidaria, y a veces no nos damos cuenta, o cuesta a algunos reconocerlo en público. La ONG “Stella Maris”, por su tarea material y apostólica con los trabajadores del mar, y la Fundación “Tots Units” –que en 2018 proporcionó trabajo a un centenar de personas– recibieron el reconocimiento por parte del jurado, y escuchamos las breves palabras de sus representantes con verdadero interés y admiración.

Todos los premios eran merecidos. A la vez, sugiero para futuras ediciones premios a entidades o personas que se vuelcan en ayudar y acompañar a personas mayores. Hay –cada vez más– muchas personas mayores que viven solas, con limitaciones de salud, incluidos los que viven en residencias, con los que hay personas o asociaciones que hacen una labor muy meritoria, y entre ellos jóvenes voluntarios que se vuelcan con personas de la tercera edad: ¡qué casualidad, vuelven a ser protagonistas los jóvenes! También se merecen un reconocimiento otras entidades y personas solidarias, pero para ello ya habrá más ediciones de Premios Solidario.