Urnas en el PP

El PP elegirá su presidente provincial el próximo 8 de mayo. El plazo para presentar candidaturas acaba el 5 de abril. Ya han anunciado su candidatura, por orden cronológico, Marta Barrachina, alcaldesa de Vall d'Alba; Carmina Ballester, alcaldesa de Onda; y Lluís Gandía, concejal de Vinaròs. Saltaron algunos nombres de posibles candidatos, entre ellos el de Begoña Carrasco, presidenta del PP de la capital de La Plana, o el de Vicent Sales: los tiempos políticos no coinciden con los personales o familiares. De nuevo habrá un presidente o presidenta del PP que no es de la capital de la provincia: no es imprescindible, no es sinónimo de ‘centralismo’ en un partido, y ciertos sectores opinan que tiene ventajas que quien lidera en la capital lidere en la provincia. La valía personal importa más que el origen geográfico.

La renovación que está haciendo Pablo Casado llega a Castellón. Casado llegó a la presidencia nacional del PP gracias a las urnas, porque la candidata oficial era Soraya Sáenz de Santamaría, y en segundo lugar María Dolores de Cospedal. En Castellón hubo un apoyo llamativo a Pablo Casado. En la elección de presidente de la provincia, flaco servicio ha hecho Génova a Marta Barrachina, dando a entender que era la preferida por Madrid. En diversos cargos y militantes del PP hubo una reacción inmediata, reclamando libertad y pluralismo, y alentando a la alcaldesa de Onda, Carmina Ballester, a que se presentara. Begoña Carrasco ya se había integrado en el equipo de Marta Barrachina, un error de cálculo o de precipitación política: si sale elegida Carmina Ballester, la líder del PP en la capital –Carrasco– queda como perdedora en su partido.

Marta Barrachina ha afirmado que su proyecto es devolver la fuerza a las bases, “las grandes olvidadas en los últimos años”, y ha afirmado que “es la hora de que el PP salga de los despachos y vuelva a la calle”. Carmina Ballester ha argumentado que no hay que tener miedo a la libertad, a las urnas en el partido, y también apela a la decisión de los militantes… gracias a lo cual Pablo Casado es presidente nacional. Lluís Gandía ha apelado a las bases. La pregunta es: al margen de las palabras, ¿Cuál de los tres pisa más la calle y confía más en las bases y en los ciudadanos? ¿Quién tiene más madera de líder, con proyectos ambiciosos y que los lleva a cabo? La alcaldesa de Onda puede barrer el 8-M. Algunos/as se han precipitado. En el PP hay bisoñez política y falta experiencia de primarias, algo que los ciudadanos echan en falta.