El Libre Comercio en los países pobres; capitulo III: EGIPTO y el PROYECTO TOSHKA

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En el primer capítulo expusimos los datos sobre el bajo nivel económico de los países con los que la UE está firmando Tratados de Libre Comercio que perjudican a nuestra agricultura. También hablamos de Swazilandia y de la corporación agrícola danesa “United Plantations”, como primer ejemplo de cómo las grandes corporaciones agrícolas olían el negocio de cultivar con costes de producción bajos y se hacían con el control de las tierras del país.

http://clubjaimeprimero.org/content/el-libre-comercio-en-los-paises-pobres-capitulo-i-swazilandia

En el segundo capítulo tratamos la organización agrícola en la Republica Sudafricana, enumerando las empresas tanto locales como europeas que poseen grandes fincas en el país y su organización en un lobby semi mafioso, que defiende sus intereses, denominado Citrus Growers Association.

http://clubjaimeprimero.org/content/el-libre-comercio-en-los-paises-pobres-capitulo-ii-sudafrica-y-el-lobby-sudafricano

Las relaciones comerciales entre la UE y Egipto se enmarcan dentro del Acuerdo de Asociación UE-Egipto, firmado en Luxemburgo en junio de 2001 y en vigor desde junio de 2004. En este contexto, en 2008, se concluyó el Acuerdo Agrícola, que entró en vigor en junio de 2010, por el que se establece una zona de libre comercio sin aranceles fronterizos con este país. Al tratarse de un país mediterráneo, Egipto, desde un punto de vista agrícola, coincide en temporada de sus campañas y en productos que cultiva con los países mediterráneos del Sur de Europa, por lo que se convierte en un peligroso competidor.

La agricultura en Egipto se encuentra en expansión, el delta del Nilo se ha convertido en los últimos años en una inmensa extensión agrícola, gracias a un proyecto del Estado de instalación de regadío en más de 600.000 hectáreas de desierto conocido como Proyecto Toshka.

El proyecto comenzó con una obra faraónica, ya terminada, de construcción de un sistema de canales capaz de llevar el agua del lago Nasser hasta el mismo Sahara y se está complementando con la excavación de más de 5000 pozos para extraer agua de los numerosos acuíferos subterráneos existentes en la zona, convirtiendo el desierto en un enorme y fértil oasis.

Pero al igual que en los países pobres de Sudáfrica, en Egipto las tierras no son para agricultores locales, en octubre de 2016, el Ejecutivo abrió la subasta de las primeras 210.000 hectáreas y 36 grandes exportadores y productores hortofrutícolas presentaron sus ofertas. El mecanismo de venta beneficia a los grandes operadores, ya que las parcelas disponibles son enormes, oscilan entre las 840 y las 42.000 hectáreas. Un sólo operador agrícola, Frutella, aglutina 12.120 hectáreas, pero no se trata de un caso aislado; Agreen, otro gran operador frutícola, dispone de dos fincas que suman 6.500 hectáreas y ha solicitado más en el plan de expansión del Nilo; el exportador egipcio Gebaly Fruit Company, con más de 100.000 toneladas exportadas fuera del país en 2018, o la exportadora agroalimentaria Egypt Valley con producción propia de todo tipo de frutas y cítricos, también han adquirido grandes extensiones de tierra en la subasta.

A este colosal proyecto se une otro no menos ambicioso, puesto en marcha por el gobierno egipcio en el 2016, de construcción de miles de invernaderos en la península del Sinaí.

La enorme amenaza que se cierne sobre la agricultura europea es ya una realidad de la que solo vemos la punta del Iceberg; actualmente ya hay en producción 16.500 ha de esos invernaderos donde se cultivan las mismas hortalizas que en el levante español, pero en tan solo dos años, para el 2021, se prevé que sean 40.468 ha. de invernaderos con la más alta tecnología proporcionada, ¡oh casualidad!, por una empresa española: TECNOVA estructuras invernadas; sistemas de climatización; fertirriego; etcétera.

Efectivamente, las avanzadas estructuras invernadas; sistemas de climatización; fertirriego; etc, de los invernaderos egipcios es copia exacta de los que se construyen en España gracias a nuestro ministerio de agricultura, que en septiembre de 2016 alcanzó un acuerdo con el Ministro egipcio de agricultura, para que empresas españolas cooperasen en el desarrollo de la agricultura en los desiertos egipcios, abriendo, de este modo, vías a la inversión agrícola de las empresas españolas en ese país, pero que, en combinación con la firma de los acuerdos de asociación de la UE con Egipto, aprobada también por nuestro gobierno, dicha inversión se convierte en un coctel explosivo para dinamitar nuestra propia agricultura.

El proyecto también contempla 1.011 Ha de olivar, 202 de sandias, algunas de frutos tropicales como el aguacate y mango, grandes extensiones de uva (…), pero sobre todo cítricos. Se calcula, que del Proyecto Toshka, más de 200.000 ha. han sido plantadas con naranjos, de los cuales, según datos de 2017, 120.000 ha. se encuentran ya en plena producción, con una cosecha de alrededor de 3 millones de toneladas de cítricos, el doble de lo cosechado dos décadas antes. A modo de comparación, en España ese mismo año se cosecharon 3,3 millones de toneladas; pero, mientras que España, año tras año retrocede en superficie y producción, la previsión es que Egipto siga creciendo, al menos hasta que en el 2.022 toda la superficie plantada con el Plan Toshka entre en producción, alcanzando los 8 millones de toneladas y sustituyéndonos como primer exportador mundial de cítricos.

Curiosamente, al igual que con la fruta sudafricana, los Países Bajos, con sus puertos de Roterdam y Amsterdam, son los principales puertos de tránsito para los productos agrícolas egipcios. En lo que respecta a cítricos, desde 2014, el volumen de cítricos egipcios que llega a Europa a través de los puertos holandeses se ha duplicado. En 2014, llegaron a los puertos holandeses 56.000 toneladas de naranjas egipcias. En 2017, el contador marcaba 115.000 toneladas. A la ya nombrada EXSA Europe, que además de producción propia de cítricos y uva en Sudáfrica, también la tiene en Egipto, podemos añadir otras grandes empresas de la distribución holandesas como: Van Ooijen Citrus que al igual que la anterior une a la comercialización de cítricos sudafricanos las naranjas egipcias de la variedad “Valencia”; el grupo comercializador mundial de frutas y hortalizas Kölla Overseas; Hagen International…; y también el grupo Inglés Júpiter con su asociada holandesa Cool Fresh International.

Desde 2014, el volumen de cítricos egipcios que llega a Europa, según datos del Ministerio de Comercio (DATACOMEX), ha aumentado un 80% en tan solo cuatro años. Las variedades Navel y Valencia son las más exportadas, suponiendo un 94% del total de exportaciones de cítricos egipcios

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Según EUROESTACOM (ICEX Euroestat), Egipto ha triplicado las exportaciones de naranjas a la UE en tan solo 10 años, mientras que España desciende en ese mismo periodo de los 2.271 millones de kilos a los 2.136. En realidad el retroceso es mayor que el contabilizado, ya que algunos exportadores españoles, en una práctica ilegal, etiquetan como española naranja producida en Marruecos. Para esta última campaña, desde el 1 de septiembre de 2018 al 31 de agosto de 2019, según EUROESTACOM, Egipto ha exportado 607,86 millones de kilos a la UE, lo que demuestra la enorme contribución de la exportación egipcia al desastre citrícola español de la última campaña, en donde muchos cítricos se quedaron en el árbol sin recoger.

Egipto es uno de los países más pobres del Mediterráneo, el salario mínimo interprofesional es de unos 84€ al mes; una hora de trabajo en España equivale a una jornada entera en Egipto. A esta ventaja en costes de producción, ya de por sí insalvable, se une la ventaja comercial de las sucesivas devaluaciones de la libra egipcia; el 31 de diciembre de 2018, el tipo de cambio era 20,36 libras egipcias por 1 euro, cuando dos años antes el cambio era de 8,50 libras egipcias por euro. Añadamos además la diferencia impositiva entre España y Egipto y la permisividad en el uso de fitosanitarios, que curiosamente, a la comisión europea, tan exigente con la agricultura propia, “se le ha olvidado” reflejar en el texto de los Tratados de asociación y Libre Comercio con terceros países el cumplimiento de su normativa medioambiental y fitosanitaria, por lo que no puede exigir reciprocidad fitosanitaria ante la OMC, ya que estos venenos están prohibidos en la UE pero no a nivel internacional. Todo ello convierte a Egipto en el país en donde la actividad agraria es más rentable, y obviamente de ello se aprovechan las grandes corporaciones agroalimentarias a la hora de invertir en la subasta de tierras en Egipto.

¿Por qué la UE y los gobiernos nacionales socios de esta colaboran en estos daños irreparables a nuestra agricultura? No olvidemos que nuestro gobierno impulsa y firma estos nefastos acuerdos. ¿Apoyo humanitario al desarrollo de países pobres? ¿tal vez incompetencia? ¿o estamos hablando de corrupción? Si bien es verdad que Europa, con subvenciones para el desarrollo de infraestructuras agrícolas en Egipto y con estos ventajosos tratados de comercio internacional ha ayudado a que en Egipto se multiplique la riqueza, en realidad ésta no alcanza al misero ciudadano egipcio. Imaginen si en lugar de esa subasta gubernamental de fincas enormes, el gobierno hubiera repartido esas 600.000 ha. del Plan Toshka a razón de 4 ha. por agricultor -cantidad de tierra más que suficiente para que una familia viva de la agricultura-. Unas 150.000 familias se beneficiarían directamente del proyecto, y además multiplicado por 10 esta cifra lo harían indirectamente. Pero esto no es así, porque las políticas europeas se disfrazan de filantrópicas para en último término beneficiar a los poderosos.

En el próximo capítulo hablaremos de Marruecos y el Plan Verde.