La victoria de Pedro Sánchez

Para relativizar cuanto pueda decir en estas líneas, he de reconocer que casi daba por hecho que saldría elegida Susana Díaz. Pero no es el único fallo de pronóstico que he tenido en estos meses, porque tampoco pensaba que saldría adelante el Brexit y que era imposible que Donald Trump resultara elegido. Como yo, parece que en estos tiempos de ebullición social y política hay variables que no sabemos valorar o medir, por lo que hemos de replantearnos el “pulso” que percibimos en la calle, en los medios de comunicación, en las tertulias políticas, porque está claro que hay circunstancias que los electores perciben con más intensidad o de modo distinto a lo que desde los medios de comunicación valoramos de otra manera.

Pedro Sánchez ha ganado por mayoría abrumadora, y en la Comunidad Valenciana también, de modo muy significativo en la provincia de Castellón. Ximo Puig se alineó con Susana Díaz en el famoso 1 de octubre para defenestrar a Sánchez –junto con otros barones socialistas muy conocidos y relevantes– y para auparla a la secretaría general, pero no ha sido así.

Una ocasión más para un Ximo Puig capaz de sobrevivir a múltiples contratiempos, habilidoso y adaptable como casi nadie. Ahora lanzando los lógicos mensajes de unidad y lealtad con Pedro Sánchez, a la vez que muy consciente de la realidad. Uno puede ofrecer lealtad, pero habrá que ver cómo actúa Pedro Sánchez en la Comunidad Valenciana, que está por ver. Nadie en el PSOE quiere venganzas ni cortar cabezas de inmediato, pero la política es la política, y los próximos congresos permitirán ver quiénes se van antes de que les echen.

Desde luego, la que puede respirar y estará más que contenta es la consellera de Sanidad, Carmen Montón. Integraba el equipo cercano y con perspectivas de gobierno nacional de Sánchez, y lo que parecía haberse difuminado vuelve a repetirse como oportunidad del máximo nivel para Montón: de nuevo a la ejecutiva del PSOE.

Ximo Puig estará reflexionando muy a fondo el corto y medio plazo, porque el largo plazo no tiene mucho lugar en la política. Ha sido más cauto que Page, Vera o Lambán, que tienen un problema similar por su apoyo a Susana con términos más que duros hacia Pedro Sánchez, y que no hace falta recordar.

¿Será capaz Sánchez de que el PSOE remonte? ¿Seguirá con intentos de llegar a la Moncloa con Podemos e independentistas, o se moderará? Muchos interrogantes.