¿Cambio climático o MANIPULACIÓN CLIMÁTICA? (V): filtraciones, desinformación y censura

José M. Millet el Mié, 23/09/2020 - 19:07
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Ya hemos mencionado en anteriores capítulos los intereses existentes en hacer desaparecer la agricultura española, y más concretamente, la radicada en Levante, Murcia y Almería; pues no en vano suponen el 70% de las exportaciones que se reciben en Centroeuropa. La tesis que aquí se mantiene es que uno de los medios para conseguirlo es el clima.

Y tal y como hemos visto, el control del clima por métodos artificiales, la geoingeniería, requiere de tenacidad, de una gran inversión, dinero público que pagan los contribuyentes (sin saberlo, claro); vuelos diarios, productos químicos específicos, una acción intensiva, militares profesionales, pilotos, mecánicos… y no sólo esto, también distintos tipos de científicos: químicos, expertos en meteorología; funcionarios… en una palabra, mucha gente; evidentemente, demasiada como para pretender que al final no se produzcan filtraciones.

Y al parecer, esto es lo que ocurrió un 4 de octubre de 2014: cuatro expertos meteorólogos, trabajadores de AEMET, no aguantaron más tanto secreto y, al parecer, tanta ignominia, y… finalmente, revelaron lo que estaba sucediendo en un programa de radio. Se informó de que todo el país estaba siendo fumigado con toda una variedad de productos tales como yoduro de plata, yoduro de plomo y diatomita, entre otros.

Según los expertos, el objetivo es controlar el clima, elevando las temperaturas y generando unas condiciones favorables para el turismo, al tiempo que se provocan sequías artificiales de más de 7 meses con la intención de que acaben destruyendo la producción agraria, favoreciendo así los intereses de las grandes corporaciones. Según ellos, las zonas donde más se fumiga son la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería, primeros proveedores de estos productos agrícolas tradicionalmente a Europa.

Debido a estas sequías artificiales y a las temperaturas anormalmente elevadas que consiguen alcanzarse por los mismo métodos, se logran, además, cada otoño, unas espectaculares “gotas frías”, ahora denominadas como “danas”, que en realidad son auténticos huracanes camuflados, y que suponen, de hecho, lluvias tan torrenciales que el agua que cae lo hace de forma tan descomunal que imposibilita su utilización; y los vientos desatados que la acompañan conforman ya prácticamente lo que siempre ha sido un tornado; unos fenómenos climáticos que, en definitiva, se llevan todo por delante; de manera que, la lluvia, lejos de proveer de agua a las regiones citadas, arrojada con esta violencia e intensidad, es una perfecta fuente de devastación; por no hablar de la toxicidad para las personas de los productos que son utilizados en estas acciones que caen con la misma agua de lluvia, generando todo tipo de problemas de salud.

Al parecer, los expertos citaron el aeropuerto militar de San Javier, en Murcia, como la base de operaciones para este tipo de misiones.

Por otra parte, intentaron aprovechar su comparecencia en radio para denunciar este tipo de acciones ante la UE (¿?).

Lo cierto es que estas revelaciones confirmaron lo que mucha gente venía sospechando, es decir, que el cambio climático se estaba generando artificialmente; de forma que, aprovechando la publicitada idea de su irreversibilidad, ya instalada machaconamente en el imaginario colectivo; se podían estar solapando, fácilmente, acciones clandestinas para eliminar molestos competidores de productos agrarios; en la actual tesitura, en la que, tal y como decimos, se pretende se convierta en monopolio de las grandes corporaciones.

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CONTROL DE LA INFORMACIÓN

Llegados a estas alturas no tenemos alternativa y nos desviaremos un poco para hablar de un tema esencial e íntimamente conectado con el que estamos hablando: la información y sus canales actuales. Quién nos informa y de qué manera. Porque lo cierto es que la noticia de los cuatro funcionarios de la AEMET no apareció en aquel otoño de 2014, lógicamente, en ninguna televisión, y únicamente se citó el hecho en las redes, en internet, supuestamente un refugio para la libertad.

Antes al contrario, la aparición de los cuatro expertos meteorólogos explicando todo esto en internet, provocó el que de inmediato se activara el sistema de censura existente, desmintiendo rápidamente la información.

Por si hay alguien que todavía no lo sabe, dado que, como decimos, la información independiente solo está en internet, es virtual, y por ello, existen unas agencias que se autodenominan de “fact check”, dedicadas al control de las noticias que entran en la red, de forma que solo quede en ella lo que les interesa que lea la gente. Este poder de decisión sobre las noticias lo tiene Facebook, la empresa norteamericana, que decide quién controla y qué controla. Para esto, tiene una especie de “consejo superior”, formado básicamente por radicales universitarios bien pagados, formados en universidades de élite, y vinculados con las grandes fortunas de este mundo, en esa especie de alianza encubierta entre ellos que persigue su proyecto de dominación planetario.

En España, Facebook tiene su confianza depositada en “Maldito Bulo” y “Newtral”. Ambas con conocidas y estrechas relaciones con la cadena de televisión “La Sexta”.

Básicamente, la razón de ser de estas agencias es la que todos suponemos, vigilar las noticias que llegan al rebaño para que no se desmande y evitar que puedan enterarse de verdades incómodas; de tal forma que su conocida línea editorial se sintetiza en que todo lo que se escapa de la versión oficial no es más que un bulo antisistema que ha de ser desmentido y desacreditado rápidamente, a fin de que la gente no pueda pensar o saber nada distinto de esa verdad oficial, haciendo pasar como una especie de marginales adictos a la marihuana, con casquetes de aluminio en sus cabezas, a cualesquiera que apoyen piensen o apoyen lo contrario.

Como decimos, al parecer, para funcionar, estas agencias de “Fact Check”, tuvieron que pedir permiso y pagar el peaje correspondiente a “Facebook”, que, como decimos, es el “boss”, el que domina el tema de la información virtual y concede o no licencia, según se trate y según convenga.

En esta tesitura, esta es la información sobre “Facebook” que facilita “el Diario.es”, publicada en fecha 12 de marzo de 2019:

“La red social ficha al medio independiente de verificación y al proyecto de Ana Pastor para su programa de verificación independiente”

“Su misión será analizar los contenidos sospechosos denunciados por los usuarios, pero también podrán actuar por los que señale su propia comunidad”

"Nuestra experiencia muestra que, una vez que una historia es calificada como falsa, somos capaces de reducir su distribución en un 80%, asegura Facebook”

Fijémonos en que ya se está mencionando el tema de filtrar las informaciones que aparecen, tapando o descartando las que no interesen.

Como explicación para esta censura encubierta, se excusan en que, al parecer, están cansados de que les “cuelen” noticias no confirmadas, de forma que anuncian que:

“"Como parte de su programa de verificación de datos externo, verificaremos mensajes, imágenes y vídeos publicados en Facebook. Para ello seguiremos la misma metodología que utilizamos en nuestro trabajo diario, manteniendo la independencia y el rigor", ha informado Maldita. Junto a Newtral y a la agencia de noticias France Presse (AFP), que extenderá su colaboración con Facebook al castellano, formarán el equipo oficial de cazadores de bulos para España. En total, Facebook cuenta con 43 de estos colaboradores por todo el mundo que revisan las comunidades de 22 idiomas.””

Esto supone que en el mundo hay ya 43 empresas restringiendo las informaciones, nada menos que en 22 idiomas.

 

RESTRICCIONES A LA DISTRIBUCIÓN DE MENSAJES

Es una realidad que todos los que usamos whatsapp sufrimos: últimamente tan sólo se nos permite enviar cinco mensajes a la vez a cinco destinatarios distintos. Y esto en la mejor de las ocasiones, dado que en otras tan sólo se permite enviar el mensaje a un solo destinatario.

La cuestión es: ¿qué relación tiene la supuesta verificación de bulos con la evidente restricción a la información o distribución que esta medida supone en la práctica?. Porque es demasiado evidente que aquí no estamos hablando de perseguir falacias, si no de restringir las comunicaciones intentando evitar que estas se produzcan con la soltura que la gente demanda.

Por si hay alguien que todavía no se ha enterado, whatsapp es actualmente propiedad de Facebook, tal y como podemos comprobar mediante la noticia de 7 de octubre de 2014, por la friolera de 22.000 millones de dólares, según informaba “europapress”, una cantidad más que respetable que duplicaba la otra mejor oferta recibida por sus propietarios.

 

PERO QUÉ ES EXACTAMENTE FACEBOOK

Llegados a este punto, es obligado detenernos un momento en “Facebook”. La primera pregunta que podemos hacernos es qué es realmente esto. Qué sentido tiene. Facebook se presenta como una “red social”, pensada para una aldea global…, en principio, este planteamiento nos puede dejar fríos.

Sin embargo, por sorprendente que nos pueda parecer, para entender de qué va el tema nos vamos a poner, como vulgarmente se dice, “en la camisa” de cualquier miembro de servicio de información, de servicio secreto, de cualquier país, y más concretamente, de USA, el país más potente de occidente. Es un hecho evidente que conseguir saberlo todo de todos siempre ha sido un sueño para cualquier agencia de información. Por otra parte, que la gente lo cuente todo, puede parecer, a simple vista, un despropósito… sin embargo, ahí está “Facebook” para probar que las locuras existen en la vida real.

Por un lado, tenemos a un joven y brillante estudiante, Mark Zuckerberg, con la idea original, que al parecer estaba ya, más o menos, en el ambiente universitario en su época de estudiante, pero que solo él tuvo la capacidad suficiente para concretarla y darle forma. Pero luego tenemos otro ingrediente necesario en el cocktel que supone Facebook actualmente y que no es otro que el dinero necesario para realizar y llevar a cabo el proyecto a nivel global.

Se hace forzoso recordar un artículo fantástico publicado nada menos que en “The Guardian”, por Tomas Hodgkinson, en concreto “With friends like These”, que podemos traducir como algo así como “con los amigos me gusta más”, en el que, por increíble que parezca, se ofrecía el sorprendente dato de que el dinero para poder crear Facebook habría sido facilitado por una empresa de capital riesgo llamada In-Q-Tel, fundada en 1.999, propiedad de la agencia americana de inteligencia, que al parecer no es exactamente la CIA como comúnmente se cree, si no la NSA. Este fondo de capital riesgo habría sido creado, específicamente, para invertir en nuevas tecnologías, dado que se entendía que éstas suponían una “prioridad estratégica superior” que había que trabajar, utilizar y explotar.

¿Se explican ahora la manía que tiene Facebook cada vez que uno entra, para empezar siempre con la misma pregunta: “en qué estás pensando”?.

En cualquier caso, que el tema podía funcionar solo era, en principio, una posibilidad, pero la realidad ha demostrado que no iban nada desencaminados estos señores.

¿Alguien oyó hablar alguna vez de privacidad? ¿alguien sabe lo que es la discreción?. Al parecer, hoy día muy poca gente. Quizás se nos haya olvidado lo qué significan estos conceptos. O puede que a estas alturas ya a nadie le importen... Podemos comprobar el dato evidente, si entramos en la aplicación, que a fecha de hoy, resulta sorprendente y… escandalosa la cantidad de personas que vuelcan en esta “red social” y facilitan, de forma totalmente voluntaria, es más, diríase que desvergonzadamente entusiasta, nada menos que su domicilio; que informan sobre su religión, sobre sus preferencias políticas, sobre sus opiniones, sus productos favoritos; sobre lo que comieron el pasado domingo; sobre las películas que van a ver; sobre los viajes que realizan; sobre lo que les ha contado su cuñado; que no tienen ningún reparo en facilitar tranquilamente su lista de contactos… con las direcciones personales de éstos…sus correos electrónicos; que cuelgan en la red sus fotos a cada momento, sus identidades completas, todo ello de forma incesante...

Imaginemos de repente a todo el planeta hirviendo, contando todo lo que sabe de todo el mundo todo el día, a cada minuto. Haciéndolo público. La tierra convertida no ya en una aldea global, si no reducida a un patio de vecinos chismosos; con rumores de todo tipo, informaciones a cada minuto de todo el mundo…en esta tesitura, ya no es necesario gastar dinero en investigaciones, ni en seguimientos, ni interrogatorios, ni en nada; simplemente, basta con encender el ordenador y ver que te cuentan esa mañana; ningún problema, la gente “larga” todo lo que puede, además, agradecida por poderlo hacer. Sin ningún tipo de pudor.

Así expuesto, el tema puede sonar a locura, pero la realidad es esta enajenación colectiva de Facebook, la gente está encantada con este nuevo juguete, con esta “red social”, no necesita bajar a la cafetería, simplemente encender el ordenador y entrar en la aplicación, donde puede dejarse ver y mirar, y esta moda tiene tal fuerza, está tan arropada por los mass media, y tan sorprendentemente admitida socialmente, que incluso han conseguido generar la impresión de que quién no lo hace no va a la moda, está anticuado, “out”, “demodé”…

Si reflexionamos sobre el tema, cosa que casi nadie hace, es demasiado evidente que Facebook es el más loco, imposible y desenfrenado sueño húmedo de cualquier agente de servicio secreto, por lo que en absoluto parece descabellada la información que revelaba Hodgkinson en su artículo.

¿Y a quién da su bendición el todopoderoso Facebook para operar en España?, a “La Sexta”. Esto nos lleva a dos cuestiones. La primera es preguntarnos si tiene algún sesgo político “La Sexta”. Dejaremos que lo responda el lector. A poco objetivo que sea se deberá admitir que si lo tiene, con independencia de su afinidad o no con el medio. Y si ello es así, decir que el medio encargado de la “vigilancia” utiliza parámetros ideológicos no es en absoluto desacertado… con lo cual, y en conclusión, nos encontramos nuevamente con una absoluta perdida de objetividad, y al final con la antigua censura, tan criticada, solo que más poderosa, en otras manos, otra tecnología y otro aspecto.

Todo esto se ha expuesto recientemente en un artículo de “elconfidencial.com”, de 8 de septiembre de 2020, en que textualmente decía que “Facebook es una “app” política, una aplicación de contenido político y sus usuarios no parecen molestos”.

En cualquier caso, la segunda cuestión, quizás más alucinante, es preguntarse para quien trabajan realmente estas empresas de “fact check”, “maldito bulo” y “newtral”, pues da la impresión de que “no es oro todo lo que reluce”.

José Manuel Millet Frasquet es abogado.

 

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