Residencias contra Oltra y Barceló

La patronal de las residencias valencianas venía avisando de que la normativa debe flexibilizarse, a la vista de los buenos datos existentes. Las normas son del 8 de abril y no hay manera de que Mónica Oltra –responsable de las residencias de mayores y centros de dependencia– ni Ana Barceló –responsable de toda la sanidad en territorio valenciano, también en residencias– atiendan a peticiones de reuniones con AERTE. La gran “sensibilidad” de las dos conselleras con las residencias es no visitar prácticamente ninguna residencia en 16 meses, no ser accesibles con el sector, y mantener a familiares, residentes y profesionales en un limbo inaceptable.

Está claro que Mónica Oltra está “quemada” por su pésima gestión de las residencias. Un poco más de pudor podría tener: no se ha construido en 6 años ninguna residencia pública, y ahora dice que las de Onda y Castellón se construirán. ¿Alguien le cree? Lo que sí hace es marear a los respectivos ayuntamientos, con papeleo y burocracia. Probablemente la única solución es que sean los ayuntamientos los que saquen adelante la residencia: ¿por qué no? Atentos al futuro. La gestión nefasta de Oltra sobre las residencias forma parte ya de su cementerio político. Y no quiero abundar en su gestión de las residencias de menores, porque huele.

AERTE va a presentar recurso contencioso-administrativo y solicitará medidas cautelares, entre otras recuperar el contacto físico entre residentes y familiares, y eliminar las 1.400 plazas para aislamientos en centros ¡que estamos a la cola en España en número de plazas en residencias por habitante, sólo por delante de Canarias, Murcia y Ceuta! No le parece justificable a la patronal que los residentes vean cómo se abrazan los políticos, y no se permite a ellos. Me decía un amigo médico que no valoran que el cariño es terapéutico. Mientras, Oltra reitera que hace falta otro modelo de residencias más cercanas a un hogar, pidiendo aportaciones de toda la sociedad: despeja balones que da gusto, no tiene talla política ni valentía para dar el dato, por ejemplo, de cuántas personas están en lista de espera para ingresar en residencias, desde cuándo, y cuántas tienen ese derecho reconocido por tener Grado II o III de Dependencia. Si da estos datos, rectifico mi afirmación.

Fin al mutismo de Oltra, que debería dar con urgencia explicaciones a las familias de los usuarios, que ya se están moviendo para unirse y obligarle a dar la cara. Una sociedad se define por cómo trata a los mayores, y también se define una consellera.