Benicàssim de fiesta
Benicàssim tuvo el domingo pasado una fiesta especial, emotiva y muy significativa. Ya tiene desde ese día una iglesia dedicada a San Juan Pablo II. El obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, Casimiro López, presidió la consagración del Altar y la Dedicación del templo, como se recoge en una placa conmemorativa a la entrada de la iglesia.
Más de 25 años ha llevado la construcción de esta iglesia, que Benicàssim necesitaba. Con un censo de 20.000 habitantes y una población real durante el año de unas 30.000 ó 40.000 personas – que se multiplican en verano -, es una ciudad que tiene una pequeña iglesia parroquial, Santo Tomás de Villanueva, en el centro del núcleo urbano antiguo, claramente insuficiente para la población y los turistas.
