29-N y huelga general

La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 29-N ofrece muchos puntos de vista. Uno de los más interesantes, y peligrosos, es la inmediata convocatoria de huelga general de los sindicatos UGT y CCOO.

En ocho años de gobierno de Pedro Sánchez ni una huelga general. Es más: Pepe Álvarez (UGT) ha resultado hasta empalagoso con respecto al Gobierno,  baboso incluso, apoyando inmediatamente toda decisión, alabando a Sánchez.

¿Cómo ha logrado Sánchez tener callados o a su favor a los sindicatos mayoritarios? Por las subvenciones con las que ha regado, sin reparos.

Ahora Pepe Álvarez destaca el “inmenso legado laboral” de los gobiernos de Pedro Sánchez: “Nunca en España se han hecho cambios tan importantes para la mayoría social de este país”.

Si me tocara entrevistar a Pepe Álvarez, simplemente le preguntaría si se refiere a la bajada de impuestos – han ido en aumento descaradamente – o a la nula construcción de viviendas. 

Es escandaloso, pues la excusa de la huelga general, el motivo que se dice en público, es la vivienda, cuestión que se ha presentado a la opinión pública a raíz del desahucio de Maricarmen, y no precisamente por el desahucio en Cataluña de Olga, que se suicidó. 

Toda noticia de Cataluña que sea negativa se tapa: basta ver las inundaciones de estos días por las lluvias en hospitales y centros escolares. Si hubiera sucedido en Madrid, los dardos contra Ayuso serán continuos, achacando las inundaciones a unos recortes en servicios sociales. Apena la cohorte mediática que sirve al Gobierno, ensalza, silencia: es hora también de ética periodística.

Huelga general que también piden los acampados en Sol, por la vivienda en primer lugar ¡pidiendo vivienda gratuita! Huelga general que también pide Pablo Iglesias, ya que dice que el poder está en la calle, y por supuesto el Sindicato de Inquilinas. La parafernalia de izquierdas perfectamente orquestada, para tapar la corrupción y presentar la crisis de la vivienda como causa.

Van a ser semanas de manipulación, tensionar, asustar, tergiversar. Incluso de meter miedo a los que libremente quieren votar a PP y Vox, porque se les presenta como ultraderecha cavernícola, contrarios a unos derechos sociales que ellos proclaman: han de tener cuidado con el énfasis feminista, pues Ceuta ha puesto en evidencia el nulo apoyo del PSOE a las frecuentes agresiones sexuales a las ceutíes, y con la inmigración, pues hay una mayoría social que pide una inmigración responsable, no irresponsable como ha hecho Sánchez.

Huelga general ¿contra quién? Contra el capitalismo que parecen atribuir a la derecha y a los rentistas. Es contra PP y Vox. ¡Lo ha dicho expresamente María Jesús Montero! Nada dicen de los pisos e inmuebles – hay listados clarificadores – que tienen ministros y líderes de izquierdas: escandaloso.

Hace unas semanas escribí la columna “Sánchez da miedo”. Ahora es cuando más miedo da, porque no tiene límites morales ni legales, para su única prioridad: seguir gobernando tras el 29-N. Y desde luego, si no logra gobernar, seguir siendo el líder del PSOE en la oposición y agitar calles y plazas intentando asfixiar un Gobierno PP-Vox.

Sánchez recurre y recurrirá a todo lo que haga falta en estas semanas. Confío en el voto maduro y los españoles para no olvidar el “legado” de Sánchez: presión fiscal, DANA de Valencia, Adamuz, Ceuta, corrupción del PSOE y de los familiares de Sánchez,  ruptura y enfrentamiento en las relaciones internacionales.

Por higiene democrática, Sánchez debe ser desalojado de Moncloa. José María Aznar ha lanzado una advertencia: si sigue gobernando, el sistema constitucionalista y la Monarquía corren peligro. Evidente.

Ojalá sea una campaña sin violencia. Las imágenes de la manifestación en Valencia protestando por la vivienda, ante un congreso inmobiliario, me impresionaron por su violencia: 9 policías heridos y vi cómo tiraban los manifestantes vallas contra los policías con una furia y rabia que me llama la atención.

Hay una frase que me ha llamado mucho la atención. Un diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, amenazó a Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, a gritos en el patio del Congreso, con un duro y temible: ”¡Lo vais a pagar!” El diputado, con una cara nada irónica, sino exteriorizando toda la hiel que lleva dentro, y que se intentará propagar en estas semanas. Casualidad: en la manifestación violenta de Valencia había otro diputado de Compromís. 

Apelo al sentido crítico, al voto responsable, a votar sin miedo. No faltarán motivos y amenazas para que se arruguen los votantes de PP y Vox, que si se cumplen las encuestas alcanzan una mayoría absoluta amplia. Tanto Abascal como Feijóo lo han dicho claro: no confiarse. 

Coincido con Carlos Herrera: el 29-N está en juego la supervivencia de la democracia. No es exagerado, nos sobran ejemplos de la dictadura de Pedro Sánchez: basta recordar los ataques sistemáticos al poder judicial, incluido el intento de que un clan de droga “eliminase” (=matar) a la jueza del hermano de Sánchez, propuesta que asustó al propio clan de la droga ¡ofreciendo ventajas en Hacienda!

Sánchez y quienes le rodean superan a Maquiavelo. Quien se oponga a él, es “fascista”, y ese calificativo puede echar  para atrás a algunos. Los términos “ultraderecha” y “derecha” como sinónimos de regresión de derechos van a ser utilizados con profusión. 

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.