El pasado lunes se celebró en Aragón TV, la televisión autonómica aragonesa, un debate “cara a cara” entre Jorge Azcón y Pilar Alegría. Candidato del PP y candidata del PSOE a presidir el Gobierno de Aragón.
Pilar Alegría viene de ser ministra de Educación y portavoz del Gobierno, lo cual en general es una baza a favor por el bagaje estatal que supone. En este caso, no es así, porque Pedro Sánchez ha logrado –parece hasta un empeño personal– que juegue en contra el hecho de haber estado en su Gobierno y presentarse a unas elecciones autonómicas.
Pocas veces he estado o visto un debate de este tipo en que uno de los dos parta con clara inferioridad política y con encuestas-sondeos que vaticinan una debacle considerable para Pilar Alegría.
En este punto de partida, se junta que Pedro Sánchez le ha destrozado la campaña al pactar con el independentista Junqueras la financiación autonómica para todos los españoles, con el hecho de la inconsistencia política y endeblez de Pilar Alegría.
Sin entrar ahora en los posibles efectos electorales de la tragedia ferroviaria de Adamuz, Alegría se presenta ante los aragoneses como una candidata a favor del pacto Sánchez-Junqueras, que deja a Aragón la peor parada. Este hilo lo exprimió, lógicamente, Azcón: no piensa en Aragón sino que sirve al interés de Sánchez por seguir en la Moncloa y cediendo ante los independentistas.
Por mucho que Pilar Alegría exhibió ¡hasta 8 veces! un cartel con la cifra de 630 millones que recibiría Aragón con el plan de financiación autonómica, fue demoledor.
Azcón le dijo que estaba “inhabilitada” para defender Aragón. Ante la acusación que recibió de Alegría de “sectarismo político”, bastó que el actual presidente del Gobierno de Aragón le replicara que todas las autonomías, incluidas las dos gobernadas por los socialistas, están en contra ¿y todas son sectarias políticamente? Tumbativo.
Los lapsus y la inconsistencia política de Pilar Alegría –aunque hace honor a su apellido, y tiene una sonrisa permanente– ponen de manifiesto una gran debilidad. Pero como ha dicho que estudió Magisterio en la Universidad de Teruel (sic), tal vez ha hecho soñar a algún turolense que va a haber una Universidad en Teruel: lo que hay es un campus que pertenece a la Universidad de Zaragoza.
En el debate se invocó a Javier Lambán, recordando cómo defendía Aragón. Otro golpe para Pilar Alegría. Y la comida con Francisco Salazar, ¡vaya modo de apoyar el feminismo!
Sanidad: la candidata socialista enseñó una petición de cita para el médico de cabecera, solicitada el 26 de enero y que se concedía para el 23 de febrero. Se recreó. Mejorar la Sanidad es objetivo de todos, pero Azcón le enseñó una petición de cita de 2022, gobernando el PSOE en Aragón, ¡que se concedía para 40 días después! Eso sí, en el apartado de “promesas”, Pilar Alegría dijo que se comprometía a que todo aragonés sea atendido en un máximo de tres días.
Azcón le pidió varias veces que dijera la verdad, que no mintiera, que su estancia en Madrid le ha sentado mal, y que en Aragón hay pasión por la verdad.
Me llamó la atención que Pilar Alegría defendía a ultranza la sanidad pública, alegando que Azcón está favoreciendo la privada. Bastó con que Azcón diera alguna cifra y le recordó cómo la consejera de Sanidad socialista ensalzó hace unos años una Sanidad que busque sinergias entre la pública y la privada.
¿Qué socialismo defiende Pilar Alegría? En Educación, la exministra recordó que hay 2.500 plazas libres en Bachillerato, y no concibe concertar con la privada.
Quedó claro que Pilar Alegría defiende un socialismo excluyente, al servicio de Pedro Sánchez, y que le parece bien que los aragoneses paguen parte de la deuda catalana, así como todos los españoles. Solo concibe buenos servicios públicos con funcionarios y empleados públicos, no en la iniciativa social. Es su modelo de sociedad.
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
