Lo menos malo para el PSOE

Soy de los que piensan que lo menos malo para el PSOE es abstenerse y permitir que Rajoy gobierne, así como suena. Lo piensa mucha más gente, incluidos muchos militantes y líderes socialistas. En este caso, la abstención del PSOE beneficiaría a los propios socialistas, al PP y al conjunto del país: parece contradictorio, hasta rocambolesco, pero así hemos llegado a la determinación de evitar una tercera convocatoria electoral ¡que puede producirse!

Si hubiese una tercera convocatoria en las urnas, la abstención aumentaría. Se palpa un hartazgo y un hastío en la sociedad, en votantes de todos los partidos políticos, ya mareados sobremanera por programas, promesas, declaraciones contradictorias en un breve espacio de tiempo, pactos impregnados de personalismo, ofertas de gobierno donde prima el “ego”. Uno de los partidos que perdería votos y escaños en unas hipotéticas terceras elecciones sería el PSOE, por su división interna constante y por no facilitar que haya un Gobierno ya. También Ciudadanos perdería escaños; Podemos, una incógnita.

La ambigüedad

La peor decisión es la indecisión”. (Benjamín FRANKLIN).

indecisiónEn la sociedad actual, muchos piensan que no es correcto el querer expresar con firmeza y sinceridad nuestros pensamientos y convicciones; como si nos costara decir sí o no a respuestas y opiniones importantes y trascendentes de los demás. Con frecuencia, o somos excesivamente sumisos, guardando silencio ante hechos reales que nos imponen y que por respeto humano silenciamos nuestra opinión. Otras veces en cambio, admitimos distintas interpretaciones de un hecho para dar la sensación sin quererlo, de disimulación, incertidumbre o ambigüedad al ocultar nuestras verdaderas creencias.

Finalmente podemos adoptar la peor postura, la cómoda y más fácil del pasotismo o la indiferencia, la más grave cuando se trata de decidir sobre principios y valores o sobre nuestros deberes u obligaciones. En todo caso, debemos saber elegir y expresar nuestras respuestas, no dejando que otros lo hagan por nosotros, pues las decisiones vienen de dentro a fuera, de nuestro interior al exterior, y no al revés. Tenemos y debemos mostrar nuestra personalidad, postura y defensa tal cual es ante los problemas de nuestro tiempo; lo contrario es caer en la ambigüedad.

La honrada ambición

ambiciónLa honrada ambición es noble, útil y necesaria”. Así nos lo explicaba un joven teniente del arma de Infantería a los jóvenes reclutas del Regimiento “España 18” de Bétera. El significado magnífico y excelente de la honradez en la vida de los hombres.

La honrada ambición, para aquel joven teniente experto como el que más en las modernas técnicas de combate, pero escasamente dotado para la erudición filosófica y filológica, significaba de la manera más simple, hacer todas las cosas rematadamente bien (sic) con el fin de conseguir los objetivos profesionales propuestos en nuestras vidas. No valían las zancadillas, ni las trampas, ni los engaños.

Toda ambición respaldada por un trabajo bien hecho, legitimada por la honradez y por la excelencia, expulsaba al trepa de su contexto moral. Ejemplos los tenemos ennoblecedores y abundantes: el bilaureado general Varela –“Varelita” para sus compañeros de armas- ascendió a tan alta distinción militar desde los grados inferiores de su carrera militar y con el aval de su profesionalidad castrense.

La sociedad permisiva

Desde hace unas décadas, la permisividad moral en las sociedades democráticas aparece como un proceso imparable y acelerado. Se permite todo o casi todo en nombre y defensa de la libertad humana: ya no hay límites, porque nuestra idea de la libertad no quiere tenerlos, y ya no hay escándalos, porque lo impúdico es público y se ha convertido en algo normal. La eliminación de barreras no sólo se da en el ámbito de la sexualidad, sino que se ha extendido a toda clase de comportamientos, por inmorales y detestables que ellos sean. En esta revolución de costumbres, el principio es “prohibido prohibir”, famoso grito de la revuelta de estudiantes en el mayo francés del sesenta y ocho. Las prohibiciones del puritanismo victoriano de finales del siglo diecinueve han dado paso a las permisiones de la sociedad consumista del siglo veinte, y hoy estamos asistiendo a un verdadero desbordamiento de las malas costumbres cuya fuerza nadie puede contener.

Por más que se invoque el principio de la libertad en justificación de esta sociedad permisiva, es evidente que la comprensión de este hecho hay que ir a buscarla en la crisis de valores morales que estamos padeciendo. La libertad humana, rectamente entendida, se desarrolla siempre en el sometimiento a los valores morales como guía de la conducta, y si éstos desaparecen, se impone el imperio de la inmoralidad en las costumbres en los individuos, con la consiguiente desmoralización de los responsables.

La sociedad postmoderna

En las últimas décadas, se viene empleando el término “sociedad postmoderna” por parte de filósofos, analistas sociales y periodistas, sin que el lector tenga una idea precisa de su significado. A bote pronto, nos indica que estamos viviendo una nueva época cultural distinta de la época moderna, pero necesitamos saber cuáles son sus características y las diferencias fundamentales entre una y otra cultura. Y es importante saber esto, no sólo por el interés que siempre ha de suscitar el conocimiento de la historia, sino para entender en profundidad el talante existencial y el comportamiento de nuestros contemporáneos, que a menudo nos desconcierta porque no se ajusta a nuestras ideas preconcebidas. Un nuevo tipo de personalidad, tanto en el ámbito colectivo como en el individual, ha surgido en nuestra época, y describir sus características resulta imprescindible a la hora de entender los problemas culturales, políticos e incluso religiosos del tiempo que nos ha tocado vivir.

Federico García Lorca y Jose Antonio Primo de Rivera

Jesús Cotta acaba de publicar el libro titulado ROSAS DE PLOMO(“Amistad y muerte de Federico y José Antonio”), que ha merecido el premio STELLA MARIS de Biografía Histórica.

El libro es el fruto de una impresionante tarea de investigación. Acaba con no pocos de los mitos levantados por una izquierda muy interesada en aprovecharse políticamente de la trágica muerte del gran poeta español. Pone los puntos sobre las íes, objetiva e imparcialmente.

Para muchos lectores no será novedad alguna descubrir la amistad entre Federico y José Antonio. Es sabido que en algún momento el jefe falangista pensó en el poeta de Granada para escribir la letra del himno de la Falange o de un himno dedicado a todos los muertos por España. La conocida homosexualidad de Federico no suponía ningún obstáculo para que aquel joven de treinta y tres años, admirase su fecunda calidad poética y literaria. Ya había dicho José Antonio, alertando a los pueblos sobre los peligros de las tecnocracias “A los pueblos solamente los mueven los poetas y ay de aquellos que frente a la poesía que destruye no opongan la poesía que promete.

Equilibrio Generacional

Que la experiencia es la madre de la ciencia es un dicho que, como otros muchos del refranero español está cargado de realidad. Las elecciones del pasado 26J nos han dejado un panorama político cuyos resultados dan pie a multitud de reflexiones y de cábalas sobre todo en tertulias, medios de comunicación y partidos políticos. No ocurre lo mismo con los votantes que, en estos momentos, se preocupan más por las merecidas vacaciones y el disfrute estival que por los avatares políticos y piensan que a la vuelta del mes de septiembre el puzle político estará resuelto.

Los partidos políticos que han nacido con personas jóvenes o han apartado a las personas con experiencia están cometiendo errores de estrategia política, propia de políticos con falta bagaje y experiencia, lo que nos hace ver los bandazos que unos y otros están dando según sopla el viento.

Podemos no asumiendo su derrota cuando se habían hecho ya su propio cuento de la lechera, y despreciando y haciendo comentarios contra los votantes, una actitud propia de una pataleta de niños malcriados, sin querer ni saber reconocer su derrota y su pérdida de simpatizantes.

Ciudadanos cuyo centro de su acción política se basa en Albert Rivera también apunta a falta de estrategia vetando a Rajoy con su única herramienta de 32 diputados, craso error ya que uno no puede jugar de farol en política, si no se tiene las cartas adecuadas para poder negociar.

Más de ochocientos mil hombres honrados y “la derechona”

Una hipérbole dialéctica ya muy desgastada. Un truquillo de cierta izquierda es identificar al Partido Popular con la derechona. ¿Y quién o quienes forman esa derechona?. La derechona está integrada –según ellos- por los ricachones, los cavernícolas, los enemigos del progreso, los enemigos de la mujer, los franquistas, los partidarios de la vida del ser humano desde el momento de su concepción en el seno materno; los enemigos de la democracia, los que creen que el hombre es un ser transcendente… Eso es la derechona. Una derecha cavernaria y troglodita. Y ellos, en su imaginario, la necesitan para seguir viviendo. Y como no existe se la inventan. Se la inventan hasta el extremo de reivindicar una y otra vez la España de los buenos y la España de los malos; la España de los rojos y la España de los azules. Como si el tiempo no hubiera pasado. Así hasta que llegue el día –que llegará- que se den cuenta de que solamente un partido de izquierdas virado hacia el centro y la moderación y una derecha centrada y también moderada, que se turnen en la gestión de los problemas nacionales importantes –los problemas que de verdad interesan a los ciudadanos- podrá convertir a España en un país serio, estable y competente. Tiempo al tiempo.

El adoctrinamiento que viene

El paralelismo entre el actual gobierno valenciano y el catalán de hace treinta años es evidente, no en vano el peso político lo tienen políticos nacionalistas. El “Madrid ens roba” de allí es el principal argumento político de los de aquí, que creen que sirve tanto para alejarnos de España y su capital como para ocultar las evidentes carencias en la gestión autonómica.

Tiene el inconveniente, esta permanente campaña contra el gobierno nacional, que el principal motivo de discriminación, la financiación autonómica, fue aprobado por socialistas y nacionalistas, y contó con la sola oposición del PP que advirtió que “generaría mayores desigualdades entre los españoles”.

Y el segundo objeto de la orquestada campaña contra Madrid, el de las infraestructuras, hoy es simplemente falso. De hecho en Castellón en los cuatro años de menores ingresos del Estado se han activado dos carreteras nacionales, construido el AVE, autorizado el aeropuerto y reducido el paro en 31.200 personas. Curiosamente, en los ocho años previos socialistas, hubo tres grandes obras, tan costosas como inútiles, el almacén de gas Castor y dos desoladoras

Poveda

PovedaTítulo Original: Poveda
Dirección: Pablo Moreno
País: España
Año: 2016
Duración: 113 min.
Género: Drama, biopic
Interpretación: Raúl Escudero, Elena Furiase, Miguel Berlanga, Ainhoa Aldanondo, Alejandro Arroyo, Gladys Balaguer, Javier Bermejo, Fran Calvo
Guión: Pablo Moreno, Pedro Delgado
Producción: Goya Producciones / Three Columns Entertainment
Música: Óscar Martín Leanizbarrutia
Fotografía: Rubén D. Ortega
Estreno en España: 4 de marzo de 2016

SINOPSIS

El poder de una conversación

Soy profesora de una asignatura que me apasiona, que se imparte en el ciclo formativo de grado superior de Finanzas, “Comunicación y atención al cliente“. Me llama mucho la atención como atienden mis alumnos cuando les proyecto la conferencia de Álvaro González-Alorda, que hoy quiero compartir con vosotros (y que podéis ver y escuchar en el video del final de este articulo).

“Escoge una conversación que tengas pendiente… ¡y transfórmala en inspiradora!”. Así acaba la charla de Álvaro González-Alorda. Comparto con él -y así lo explico en mis clases- que para que nuestra conversación sea realmente inspiradora necesitamos capacidad de argumentación pero, antes que nada, mucha empatía para conectar con la persona.

Varios son los puntos fundamentales que explica en su conferencia:

Tres recuerdos de mi juventud

tres recuerdosTítulo Original: Trois souvenirs de ma jeunesse
Dirección: Arnaud Desplechin
País: Francia
Año: 2015
Duración: 123 min.
Género: Drama romántico
Interpretación: Mathieu Amalric, Lou Roy-Lecollinet, Quentin Dolmaire, Léonard Matton
Guión: Arnaud Desplechin, Julie Peyr
Producción: Why Not Productions
Fotografía:Irina Lubtchansky
Estreno en España: 27 de mayo de 2016

La vida adelante y atrás, o un lúcido y conmovedor viaje en el tiempo a través de los recuerdos de Paul Dedalus, es la última oferta del heredero de la nouvelle vague, Arnaud Desplechin. Una película tierna y lúcida que muestra de una forma brillante el viaje de la juventud a la vida adulta.

SINOPSIS

Los nuevos movimientos contestatarios

Uno de los aspectos de la llamada “cultura de la postmodernidad” en la que estamos inmersos, es la proliferación, verdaderamente notable, de movimientos de ideología contestataria: desde ecologistas hasta “okupas”, las organizaciones que se oponen al “sistema” se cuentan por decenas y ya forman parte del habitual paisaje cultural y político de nuestro tiempo. La contestación social pertenece a la misma esencia de la historia humana, y es perfectamente natural que existan acusadores radicales y activistas extremos en el seno de una misma sociedad. Pero es significativo que estos movimientos contestatarios hayan surgido con fuerza en los últimos quince años, inmediatamente después de la caída del muro de Berlín y del desmoronamiento del mundo comunista. Ya no intentan cambiar revolucionariamente la sociedad, porque la revolución ha fracasado en todo el mundo, pero sí intentan desgastar el sistema haciendo un frente de constante lucha allí donde existen especiales problemas o conflictos. Y esto es, justamente, lo nuevo de estos movimientos: no tienen una ideología definida, no proponen un sistema alternativo para nuestra sociedad, pero se instalan en una crítica y en una agresividad destructoras, a los que resulta difícil hallarles justificación.

La estupidez que nos invade

Cuando se ven muchas manifestaciones de la gente, tal como a diario aparecen en los medios de comunicación, las personas sensatas no pueden menos que indignarse, no tanto por las inmoralidades que les es dado a contemplar, cuanto por las estupideces que tienen que padecer. Palabras y comportamientos estúpidos son parte de la condición humana, por supuesto, pero una característica de nuestro tiempo es hacer de la estupidez un derecho que se ejerce diariamente, sin control ni autocontrol, a través de los medios, pues esta es la forma en que entendemos la democracia.

Lo que podría ser el instrumento más eficaz y formidable para promocionar el buen conocimiento de las cosas, se convierte -por razones comerciales, claro está- justamente en todo lo contrario. Debemos padecer, mal que nos pese, opiniones disparatadas con pretensiones de sentar cátedra; espectáculos ridículos, que se presentan como serios; ignorancias supinas, que se permiten opinar de todo sin saber de nada. Se ha perdido el pudor intelectual, y hoy el ignorante se cree en el derecho de decir estupideces ante la audiencia universal, con la pretensión, además, de ser tan respetado y tenido en cuenta como el mayor de los sabios en la materia.

Insumisión

“Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda” (Martin Luther KING).

Como decía anteriormente al hablar de la “indiferencia”, muchos piensan si en la actualidad hay bastante gente que se pregunta si la indiferencia es la solución, el gran escudo que con frecuencia el hombre se da a sí mismo para “pasar” y protegerse de los problemas de su tiempo, para no resolverlos, para no complicarse la vida ni comprometerse con nadie, para disfrutar plenamente de su libertad.

La sumisión, el sometimiento o acatamiento al “poder”, a otra persona, a sus palabras o mandatos –a excepción hechas por imperativo legal, moral o profesional- pueden llevar también al debilitamiento de nuestra inteligencia y voluntad, y como consecuencia a la perdida de nuestra libertad. Hay dudas si la indiferencia nos conduce a la sumisión o si ésta nos lleva a la indiferencia; lo cierto es que con frecuencia van unidas, son como lágrimas de nuestros ojos que nos acompañan en nuestras vidas, pudiendo afectar muy negativamente a las conductas sociales y sobre todo a nuestras conciencias, adulterándolas.

Muere Elie Wiesel, voz del horror del Holocausto

Artículo periodístico extraído íntegramente de LIBERTAD DIGITAL

Elie WieselElie Wiesel, premio Nobel de la Paz en 1986 y una de las voces más elocuentes para describir los horrores del Holocausto judío, murió este sábado en su casa de Nueva York, a la edad de 87 años.

Diversas fuentes próximas al autor de La Noche confirmaron en Israel y en Estados Unidos el fallecimiento del superviviente de Auschwitz, nacido rumano y quien desde 1955 vivía en la costa este de Estados Unidos, cuya ciudadanía adoptó en 1963.

No se tienen detalles sobre su fallecimiento y quién lo acompañaba en el momento del deceso. Wiesel estaba casado con la austríaca Marion Rose, superviviente de Auschwitz como él.

La noticia fue difundida inicialmente en Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, calificó a Wiesel como un “artista de la palabra”. “En la oscuridad del Holocausto, Elie Wiesel fue un rayo de luz y ejemplo de una humanidad que cree en lo bueno del ser humano”, afirmó Netanyahu.

Por su parte, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, recordó que Wiesel representa “el triunfo del espíritu humano frente al rostro del mal”.

Políticamente incorrecto

En esta última década, el periodismo ha puesto en circulación una palabra para calificar aquellas ideas que son aceptadas o rechazadas por el sentir político y social automáticamente, sin necesidad de reflexión o valoración racional alguna: lo “políticamente correcto” o lo “políticamente incorrecto”. Decir que tal o cual opinión no es políticamente correcta, equivale a decir que suscita escándalo y rechazo en el pensamiento mayoritario e impositivo de nuestra sociedad. Es un calificativo muy acertado, ciertamente, porque hoy la política tiende a invadirlo todo, inclusive el ámbito íntimo y autónomo del pensamiento de las personas. Y ello puede ser letal para el ejercicio de la verdadera democracia.

Cuando una determinada idea resulta “correcta” o “incorrecta”, quiere ello decir que, de hecho, se ha impuesto en la sociedad una ideología totalitaria, a pesar de que se proclame el principio sagrado del pluralismo, y que, también de hecho, la libertad de pensamiento se encuentra restringida en su ejercicio, por más que se diga continuamente lo contrario.

El amor y otras idioteces

amor idioteces«El amor es como el pan: si no es del día, se queda duro». Así comienza el Decálogo para noveles en el amor, epílogo de una obra de José Pedro Manglano que nos engancha desde el comienzo.

El autor va desmontando una a una las ideas que sobre la libertad y las relaciones han arraigado en los últimos años, y recupera una concepción del amor más verdadera y más humana.

En un libro ágil, fácil de leer y ameno, José Pedro Manglano huye de teorizar en abstracto e ilustra sus planteamientos con personajes de la literatura contemporánea. Plantea al lector una serie de preguntas sobre la naturaleza del amor: ¿Qué es lo que amo cuando digo que amo? ¿Cómo puedo identificar el amor y diferenciarlo de las sensaciones subjetivas que despierta en mí otra persona? ¿Qué sentido tiene el matrimonio, si lo importante ya lo tenemos nosotros solos?

«En amor solo hay dos calificaciones: sobresaliente o suspenso». Con habilidad y maestría, José Pedro Manglano nos propone un arte de amar moderno, escrito con sabiduría y buen humor, que no solo ayudará a conseguir el amor, sino, lo que es más importante, a mantenerlo.