La vivienda retrata a Sánchez

Pedro Sánchez es sinónimo de manipulación e improvisación. Queda de nuevo retratado con la vivienda, pues antes de ser presidente del Gobierno prometió, con mucho énfasis, que acabaría con los desahucios. Ha bastado el caso Maricarmen y las reacciones sociales para que acelere el paso, pero lo que no se hace en ocho años no se hace en dos días, y más en una cuestión con tantas variables como es la vivienda. 

Nada nuevo bajo el sol: también prometió Pedro Sánchez que nunca pactaría con Bildu.

Sánchez es incompetente y sectario. Se rodea de personas incompetentes, o resultado de sus pactos inverosímiles.

Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, ha demostrado incompetencia y pasividad ante el primer problema de los españoles, durante años. En la rueda de prensa del martes pasado no sabía con certeza lo que el resto del Gobierno había aprobado sobre la vivienda, y se le escapó, en medio de un bloqueo considerable, ese “tengo un cacao”.

Otra carcajada nacional todavía suena. Este lunes Yolanda Díaz, vicepresidenta y ministra de Trabajo, dijo que “si hay que movilizarse contra el Gobierno de España, movilicémonos” por la vivienda. Y lo dice ella que forma parte del Gobierno. Genial.

La eurodiputada de Podemos Irene Montero tiene una solución muy sencilla: expropiar las 650.000 viviendas que dice que hay en España en manos de “fondos buitre”. Una medida de claro olor comunista. Óscar Puente ya ha dicho que no es viable económicamente ¿o Montero piensa en expropiar sin pagar, al estilo comunista?

Faltan viviendas en España: en 2025 se terminaron en España 92.000 viviendas, mientras se crearon 225.000 nuevos hogares. Tengo amigos o conocidos que trabajan en inmobiliarias y me comentan que “casi me quitan de las manos cada piso nuevo que tengo para vender”.

¿Causas de la escasa oferta? Lentitud urbanística, licencias interminables, impuestos elevadísimos,  inseguridad regulatoria, falta de mano de obra y encarecimiento de los materiales. 

La vivienda viene siendo el problema número 1 de los españoles, desde hace tiempo. No solo no se ha ido arreglando, sino que se ha disparado incontroladamente hasta niveles que no nos podíamos imaginar.

El alto coste del alquiler y compra, la escasez de oferta, se ha ido agravando.

Desde luego los casos de Madrid y Barcelona figuran en la cúspide del encarecimiento.  Como anécdota ilustrativa, quiero destacar el hecho de que dos hijos de un amigo se han ido a trabajar a Madrid. Tienen un sueldo. ¿Pero la vivienda cómo pagarla? Lo de alquilar una habitación ya lo conocemos desde hace tiempo. Lo que han hecho estos dos hermanos es alquilar una habitación para los dos: se llevan bien y, entre ellos, comentan que han vuelto a la infancia, cuando compartían habitación.

¿Cómo van a emanciparse jóvenes en estas condiciones de vivienda? Hay soluciones variopintas, y desde luego ya sabemos que Madrid y Barcelona son casos aparte. Aunque con menos intensidad, también el problema existe en ciudades medianas y pequeñas, e incluso en el mundo rural ¡donde asombrosamente escasean o no hay viviendas, junto a un conjunto de casas vacías viejas que se conservan por nostalgia o por el motivo que sea!

Con sentido común, el actor Antonio Banderas ha dicho que le da pena el caso Maricarmen, pero su gran preocupación son los 25.000 desahucios anuales en España. Y aludió a que se podía haber tratado alguno de esos desahucios en otros lugares de España. Pensé en la señora con hijos que fue desahuciada en Cataluña hace unas semanas, y se suicidó: ahí no hay una Ayuso para desgastarla e intentar culpabilizarla, con ocasión y sin ella. ¡Prohibido informar de problemas en Cataluña!

Tratar el problema de la vivienda es tarea multidisciplinar. No pretendo resolverlo con unas líneas, sino apuntar alguna idea o experiencia. Procuro hablar con profesionales del sector. Un constructor con prestigio –es decir, que construye vivienda– me comentaba que hay una burocracia y unos costes-exigencias-cargas tan elevados… que parece que se quiera evitar que se construya.

Feijóo, si gobierna a partir de 2027, ha de tener un plan sobre la vivienda y un equipo competente que aporte soluciones. No lo podrá hacer en dos días.  Ya ha anunciado que las medidas aprobadas ahora por el Gobierno, a toda prisa, fracasarán, y pide su turno para gobernar: que promoverá que se construya un millón de viviendas. Suena bien.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.