Laicos en acción

La Semana Santa manifiesta cada año el fervor religioso.  Sin embargo, baja la práctica cristiana cada año.  Basta ver la asistencia dominical y la edad de los asistentes.

Vuelve a comentarse la necesidad de sacerdotes y por tanto de vocaciones para el Seminario, la coherencia que debería haber entre los que participan o asisten a las procesiones y su vida católica el resto del año. También,  el aumento de adultos que se bautizan,  o los que vemos en la realidad de la Semana Santa un agarradero para millones de españoles que el fervor religioso de estos días puede activar una fe dormida.

¿Qué pasa en la Iglesia, en las parroquias, en el clero, en los católicos laicos? Puede ser útil pensar en los primeros cristianos. Irradiaron la fe con su vida cristiana en el mundo. La revitalización o nueva evangelización en la Iglesia depende de los  laicos. Las vocaciones al sacerdocio surgen de familias cristianas. Si se cuida mejor la familia, la educación, la cultura, habrá oxígeno cristiano, y por ahí vendrá una nueva primavera en la Iglesia. La mayoría no asiste la Misa dominical, no oye las homilías, y critica su vaguedad o escasa preparación. No conoce ni tiene interés en programas pastorales.

Los laicos han de convencerse de ello, formarse más y actuar más. Los sacerdotes, el clero en general, tienen que asumir en la práctica esta realidad, darles protagonismo.  Sigue habiendo demasiado clericalismo: a veces, por parte del clero, que quiere laicos para encargarles tareas en la parroquia, y tienen una visión reductiva de los laicos.

Algunos laicos piensan que cuanto más tiempo estén en tareas eclesiales son mejores católicos, en vez de profundizar en su tarea, que es contribuir en los temas sociales, sin temor y sin complejos: en la enseñanza, en la cultura, en los sindicatos, en los partidos políticos, en todo cuanto abarca la dimensión social del hombre. La moral católica no se reduce a lo privado: la Doctrina Social de la Iglesia dice lo contrario.

El Papa León XIV señaló en la audiencia del pasado miércoles la importancia de la presencia activa de los laicos. “El amplio campo del apostolado laical no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se amplía al mundo. La Iglesia de hecho, está presente en todos los lugares donde sus hijos profesan y testimonian el Evangelio: en los ambientes de trabajo, en la sociedad civil y en todas las relaciones humanas, allá donde ellos, con sus elecciones, muestran la belleza de la vida cristiana”. “Con sus ELECCIONES”.

El Papa destacó que el mundo necesita que la vida cristiana impregne el mundo “¡Y esto es posible solamente con la contribución, el servicio y el testimonio de los laicos!”

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.