La tragedia de los numerosos incendios forestales que estamos sufriendo, con miles de desalojados y confinamientos, nos produce un gran dolor y grandes pérdidas económicas. A la vez, generan rabia, porque nadie puede decir que era imprevisible.
Es cierto que no debemos quedarnos con la rabia, pero suele ser el comienzo para enderezar causas pendientes, buscar soluciones con tenacidad y sin excusas.
Los incendios en la provincia de Teruel, en Aragón, en Castellón, con especial extensión en la Comunidad de Madrid, han de provocar un antes y un después.
Más de 12.000 coches oficiales en España… y solamente 7 hidroaviones operativos, de los 14 que Pedro Sánchez nos vendió hace 2 meses. Menos coches oficiales, y por tanto menos chóferes de coches oficiales. Lo siento por los chóferes.
Los partidos políticos son muy aficionados a propalar que quieren resolver los auténticos problemas de la gente, los problemas reales de la vida que inquietan a los españoles. Incendios, vivienda: ¿de verdad se les ve atareados en resolver?
¿Les tomamos un poco la palabra los ciudadanos a los políticos y empezamos a exigirles realidades de que afrontan esos problemas reales? Un aviso: este plan no es apto para comodones y quejicas, sino para personas hartas de que se sigan elevando los impuestos y los servicios públicos decaigan, como es el caso de Correos, Renfe, o el abandono de los bosques. Requiere constancia y no ser sectario. De la rabia pasar a la acción.
Como muy tarde en agosto, exigir que cada ayuntamiento presente el plan anti-incendios que tiene aprobado. Si no lo hace el partido político que gobierna, que lo exija la oposición. Que lo cumpla y, si no tiene ese plan, que lo apruebe en septiembre, con consulta ciudadana. Y si eso supone que reduzcan o supriman las vacaciones en agosto, que se aguanten, y lo hagan por el bien de los ciudadanos, sin dedicarse a aparecer en un centro de control de incendios, porque pueden recibir algún abucheo.
Estoy hablando de gastos concretos en cada ayuntamiento, diputación, gobierno autonómico y Gobierno central. Gastos concretos ya. Si así se pueden evitar una docena de incendios, eso que ganaríamos. Si eso supone suprimir asesores, gastos de representación, chóferes o coches oficiales, que se analice o, incluso, a votación de los ciudadanos, para que de verdad sea prioritaria la prevención de incendios.
No es utópico. Es cruel no hacer casi nada cuando estamos viendo decenas de miles de evacuados, personas ancianas dejando su domicilio, y las instituciones que nos gobiernan presumiendo de que cada año tienen un presupuesto mayor ¡con nuestros impuestos! Cada vez más funcionarios y empleados públicos, y peores servicios.
Agricultores en Ejulve y Molinos creando cortafuegos, pero se sintieron ¡abandonados!, sin efectivos. “Una vergüenza”: agricultores y gente del pueblo, solos. Se repite ‘el pueblo salva al pueblo’ de la Dana en Valencia en 2024 ¿verdad que nos suena?
FOTO: Pedro Armestre
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
