Morant insultada

La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha sido insultada por Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia. El detonante ha sido que Morant ha criticado a Mompó sobre su actuación en la Dana de Valencia.

No me parece correcta ni educada la reacción de Mompó, llamando a la ministra y secretaria general del PSPV “lameculos” de Pedro Sánchez. Ni creo que a nadie le parezca bien esa reacción destemplada. Mompó respondió en un tuit a la líder del PSPV, que el día anterior había criticado también en un tuit la gestión del presidente de la Diputación: “Los valencianos de cordura intentábamos ayudar. En cambio, tú apareciste dos días después en el helicóptero de Pedro Sánchez”.

Rechazo el insulto. Soy de los que piensan que las formas importan, porque suelen ser un reflejo del fondo. Un líder político ha de tener temple, controlar sus reacciones,

Sin embargo, tampoco hay que sacar de quicio un insulto. Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE –y Delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, candidata a la Alcaldía de Valencia, para intentar desalojar a María José Catalá-, exigió a Núñez Feijóo el “cese inmediato” de Momó, presidente también del PP en la provincia de Valencia. Por “insultar” de manera “reincidente” a Morant.

Desde Compromís, Joan Baldoví es más sensato: pide a Mompó que se disculpe. 

Diana Morant siempre ha reconocido ser hija política de Rodríguez Zapatero. En los últimos meses ha defendido a capa y espada a Zapatero, pese a todo lo que se está investigando y sabiendo. Se le ve dispuesta a morir políticamente con él.

Pedro Sánchez decidió enviar a las comunidades autónomas ministras: Pilar Alegría a Aragón, Diana Morant a la Comunidad Valenciana, María Jesús Montero a Andalucía. Todas se han estrellado en las elecciones, y Diana Morant va camino de ello. A Sánchez no le interesaban las comunidades autónomas, sino tener líderes leales a él para controlar el partido en las elecciones generales de 2027. Eliminar a los díscolos: Javier Lambán en Aragón, Ximo Puig en Valencia.

Si se recopilasen las declaraciones y silencios de Morant, aparecerían insultos y afirmaciones de risa. “Payasa del bautizo” fue como calificó a Mónica Richart, antigua concejala que abandonó las filas socialistas.

Más que un insulto soez es gravísimo que Morant no diga nada sobre las decenas de agresiones sexuales a las ceutíes. Sánchez prohíbe todo apoyo a los ceutíes.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.