Queda un mes para el 29N. Cada partido va esgrimiendo sus argumentos, promesas y balance. Queda a la inteligencia de cada candidato o de cada líder utilizar esos argumentos en función de lo que sucede cada día. Y al espíritu crítico nuestro.
Pilar Alegría estuvo este domingo en Teruel. La secretaria general del PSOE en Aragón dibujó un país idílico y un balance idílico, para alertar del riesgo de que haya otro Gobierno tras las elecciones generales, porque se pueden perder derechos. Aludió a salarios, pensiones, empleo y derechos laborales. Y del empeño del Gobierno de Sánchez en derechos sociales, cultura, memoria democrática, eutanasia y aborto.
Alertó ante un posible Gobierno PP-Vox, asustando. Evaluando cómo están gobernando PP y Vox en diversas Comunidades Autónomas podemos reflexionar.
A mí me parece que Sánchez llama derechos a lo que le interesa imponer, y lo ha impuesto. No hubo debate social sobre la eutanasia, lo hurtó a los españoles, y basta ver los escasos países que la tienen legalizada. ¿Es un derecho? Para mí, no.
Cuando Alegría aludió al problema de la vivienda, habló de impulsar nuevas medidas desde el Gobierno para resolver esta crisis. ¿Nuevas? Fue humilde, no se metió en un “charco”, dando cifras ridículas de las viviendas que ha creado en 8 años.
El contraste mayor entre el triunfalismo electoral – por otro lado presente en todos los candidatos de todos los partidos políticos, aunque algunos lo saben esgrimir con más oportunidad que Pilar Alegría – de la líder aragonesa es la manifestación que ese mismo día se celebró en Madrid por parte de la mujeres ceutíes. Ceuta, fiasco del Gobierno.
Entre los eslóganes, de las Mujeres Caballas, apoyadas por decenas de miles de personas, “¿Dónde están nuestros derechos?”. Fueron a Madrid muchas madres de familia, con un viaje largo y cansado, para reclamar seguridad, libertad y futuro.
Pidieron medidas urgentes que pongan fin a la invasión de ilegales desde el 30 de julio, de triste recuerdo, porque nunca se debería haber permitido. Juan Jesús Vivas, el presidente de Ceuta, estima que todavía hay 15.000 invasores.
Las mujeres caballas no esperaban tantos manifestantes. Es lo menos que podemos hacer ante un ataque tan directo contra la seguridad, la integridad del territorio y las agresiones sexuales continuadas a mujeres en Ceuta, prácticamente diarias.
Las mujeres ceutíes canturreando “¿Dónde están nuestros derechos, nuestros derechos dónde están?”. Son dignos de admiración los ceutíes, porque llevan tres meses soportando la indignidad y la vulneración de derechos. Menos mal que Pilar Alegría no presumió de feminismo socialista, porque podía haber saltado alguien.
Hay partidos políticos para los que la vida es el primer derecho; para el PSOE, no; el uso adecuado de los fondos públicos sin corrupción; para el PSOE, no; los okupas no tienen derechos, pero sí para algunos. Unos acertarán más o menos que otros, pero ojalá haya siempre debate social, no lo que ha hecho el Gobierno de Sánchez.
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
