Siete minutos de aplausos
No hace falta precisar en el título a qué aplausos me refiero: los 7 minutos de aplauso al discurso histórico del Papa en el Congreso de los Diputados, el pasado lunes, 8 de junio.
Me impresionó mucho el discurso de León XIV. Un espléndido repaso a la doctrina de la Iglesia sobre la vida pública, y en concreto la vida política, argumentando, fundamentando, invocando las raíces de nuestros pensadores.
Y también impresionante la ovación de 7 minutos, de una mayoría de parlamentarios que han aprobado leyes en España en contra de la dignidad del hombre y, por tanto, en contra de lo que defendió sin titubear el Papa.
No dejó lugar a dudas: el primer derecho que hay que proteger es el de la vida, desde la concepción hasta el ocaso. Por tanto, nuestras leyes sobre el aborto y la eutanasia dinamitan el eje de lo que el Papa defendió, como no podía ser de otra manera.
Onda Cero abrió una encuesta sobre si es coherente la ovación al Papa tan prolongada al Parlamento. El 48.81% de los encuestados ha opinado que Sí, y el 51.19% que No.
