MIGRANTES
Durante la segunda mitad del siglo XX España estuvo intentando alcanzar una población de 40 millones de habitantes. Debido a la escasa natalidad en el país -1,3 hijos por mujer- en lugar de crecer, nuestra población se había quedado estancada e incluso tendía a decrecer.
Las fuertes migraciones conocidas en el siglo XXI consiguieron que entre 2000 y 2025, no solo se alcanzaran los 40 millones, sino que estemos rozando los 50. Esas cifras -40 o 50 millones- por si solas no son muy significativas si no se pusieran en relación con otros parámetros esenciales como son el eventual crecimiento del PIB, la renta per capita y la productividad.
Sin duda el PIB ha crecido en este siglo por contar con diez millones más de personas trabajando. Los dos índices restantes -la rpc y la productividad no nos permiten ser optimistas ya que ambas dan signos de cansancio.
