Descristianizar la nación

No, no todo es, en los espíritus, tranquilidad, paz, serenidad, calma, placidez. También hay desasosiego, inquietud, desvelo, preocupación.

Ya es cosa sabida que los temores van, sobre todo, a lo que pueda suceder con el asunto de la educación, el aborto, la familia y diversas otras cuestiones morales y trascendentes. Se teme que las leyes, futuras leyes, abran paso o den facilidades a una relajación de las costumbres, desconocida hasta ahora en nuestro pueblo, y que se inicie o inaugure una nueva época religioso-moral para peor.

Se atribuye a algunos periódicos y a algunos semanarios la intención manifiesta o evidente de descristianizar la nación. Recientemente escribía uno de nuestros obispos:

«Es claro que la libertad de expresión no siempre engendra una real libertad. Sin duda la libertad de expresión la disfrutan y la ejercen quienes poseen los medios públicos de expresión. Nos inundan con lo que quieren.

»En nuestra España muchos valores del espíritu están siendo combatidos duramente. La experiencia nos dice avasalladoramente cada día que los valores nobles de la persona, de la familia, de la juventud, de la religión tienen hoy muchas menos posibilidades de llegar al pueblo a través de los medios de comunicación social, porque hay una clara discriminación a favor de cuanto atenta a una personalidad sana. Se trata positivamente de descristianizar la nación.»

Oltra decide, Puig preside

Tiene razón Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad –y portavoz-, cuando afirma que el tripartito resiste y está “a prueba de bombas”, porque el tripartito depende de ella: lo sabe, ejerce y lo hace saber con frecuencia, y los demás también lo saben, incluido el propio Ximo Puig, que es president porque Oltra se lo permitió, tras un “tira y afloja” en que hizo valer el apoyo de Podemos para ser ella la presidenta. ¿Por qué cedieron Oltra y Montiel la presidencia? Es algo complejo, pero bien sabe Puig que lo será mientras ella quiera, y mientras tanto Puig ha cumplido su anhelado deseo de ser president, después de haber trabajado codo con codo durante años con el president Lerma: su sueño cumplido.

Si la CUP sugirió para Cataluña un gobierno catalán “coral” con varios líderes, en la Comunidad Valenciana tenemos un Consell con un coro muy desafinado, porque el protagonismo de los tres partidos políticos depende de veleidades personalistas sin coordinarse con los otros socios de gobierno o de intereses partidistas.

“Podemos” es un volcán en ebullición

Podemos está en ebullición permanente, un volcán reciente en la política española que, si hubiera cedido en algunos postulados radicales, ahora nos estaría gobernando junto con el PSOE de Pedro Sánchez y partidos independentistas.

En el PSOE no le dejaron a Pedro Sánchez ejecutar esos planes alocados, y menos mal, como se viene comprobando por la evolución que experimenta el partido de Pablo Iglesias. Aglutinar sólo por la rabia y el odio antisistema a un conglomerado de personas y sectores sociales tiene demasiados riesgos, como estamos comprobando, llámese populismo o radicalismo de izquierdas.

Es un volcán que arroja continuamente lo que lleva en sus entrañas. Seguro que Pablo Iglesias diría que es un buen síntoma de democracia interna, de debate plural, para revestir una situación compleja en su partido y peligrosa para España, incluidos los partidos que están gobernando en municipios y en comunidades autónomas con el apoyo de Podemos, porque están resultando cómplices del caos.

La diferente concepción que tiene Iñigo Errejón, el número 2, que aspira a reorientar el partido de modo que sea “ganador”, refleja más de lo que parece las divisiones en cuanto a ideas y métodos, pero por ahora gana Pablo Iglesias.

España y sus absurdos

Comparándonos con la gente de otras latitudes, uno de los signos distintivos de los españoles es nuestra falta de patriotismo, hasta el punto de que hablar mal de España suele ser el ejercicio habitual de la mayoría de nuestros conciudadanos. “Oyendo hablar a un hombre, es fácil acertar dónde vio la luz del sol; si os alaba Inglaterra, será inglés; si os habla mal de Prusia, es francés; y si habla mal de España, es español”. La famosa opinión de J.M. Bartrina, ya en el siglo diecinueve, es muy certera y describe una realidad absurda que debería llenarnos de vergüenza. Pero este sentir popular tiene un trasfondo ideológico e histórico, que ha sido estudiado por grandes intelectuales, como Menéndez Pelayo, Sánchez Albornoz, Maeztu, Ortega y Gasset, y Marías, entre otros. El “problema” España incluso ha atraído a intelectuales extranjeros -los “hispanistas” ingleses y americanos, sobre todo- que han estudiado nuestro país atraídos por la singularidad de sus contradicciones y grandezas.

La sorpresa Trump

Ha saltado la sorpresa en las elecciones norteamericanas, y Donald Trump es el nuevo presidente contra todas las encuestas, aunque en número de votos ha ganado ligeramente Hillary Clinton, al menos cuando escribo estas líneas. Ha llegado el momento de analizar por qué ha ganado Trump, pese a que todas las encuestas previas, publicadas en España, daban ganadora a la demócrata, y las extravagancias de Trump no nos hacían presagiar su triunfo.

Pedro Sánchez, que fue a apoyar a Clinton, ha sido un “gafe”, y los chistes abundan: allí donde se embarca el ex-secretario general del PSOE, se hunde y hunde, pese a que dice haber regresado de Estados Unidos con ideas para financiar su posible campaña electoral como aspirante a la secretaría general socialista. Mucho tiene que aprender Sánchez, pero sobre todo de España, que no es un país de las características de Estados Unidos, con sus ventajas y defectos: simplemente, somos distintos.

El populismo y la xenofobia han triunfado en Estados Unidos. Por eso se ha permitido Albert Rivera decir que Podemos estará contento por el triunfo de Trump, por su populismo y radicalismo.

Lengua y Territorio

1.- Dicen los historiadores que la toma de la ciudad de Morella en el año 1232, marca el inicio de la reconquista de los territorios que después formarían parte del llamado Reino de Valencia. Sabemos que el gran rey conquistador hizo varios testamentos dividiendo la corona entre sus hijos. Los historiadores pancatalanistas afirman que estos territorios, aunque divididos políticamente, sin embargo permanecían unidos por el vínculo superior y común de la lengua catalana. Este vínculo común, en virtud de una simple ecuación que equipara la lengua con el territorio, marca el momento histórico del nacimiento de los futuros Países Catalanes.

El Halloween de la polémica en Calamocha

Convento Calamocha
Convento MM. Concepcionistas. Calamocha

Como calamochino desapruebo totalmente que se haya celebrado Halloween en lo que, hasta hace ocho años, fue el convento de clausura de las monjas Concepcionistas Franciscanas, que lo fue durante 300 años. Se celebró el pasado 31 de octubre, bajo el lema “el convento del Terror”.

La villa turolense se encuentra totalmente dividida por esta polémica decisión del Ayuntamiento de Calamocha, cuyo alcalde socialista, Manuel Rando, ha cometido un grave error, aunque el convento es propiedad municipal. Todavía no ha pedido perdón a los muchos calamochinos –si hubiera hecho una consulta popular dudo mucho que hubiera resultado favorable a la decisión del consistorio– que nos sentimos molestos, heridos en nuestro afecto religioso y en nuestra gratitud a la gran labor que desarrollaron las monjas, todavía muy presente en Calamocha.

El gobierno de Rajoy que hoy conoceremos

Se dice que todos llevamos dentro un seleccionador de fútbol y un presidente del Gobierno. Con Rajoy es mucho más complicado acertar, pero voy a arriesgar.

En la formación del Gobierno que está previsto que hoy sepamos, hay unas coordenadas que sirven para especular: lograr cierto consenso con Ciudadanos aunque no entre nadie del partido de Rivera en el Gobierno, el problema de Cataluña, lograr una cierta “apertura” incorporando a algún independiente, y tener a la vista la necesaria renovación del PP con gente joven.

Con Albert Rivera es muy factible que deshoje la margarita con algún ministerio y nombre, con la habilidad de tantearle con varios nombres posibles que a Rajoy parezcan todos bien, y que Rivera se decante por alguno de ellos. Descarto totalmente que haya en el Gobierno alguien de Ciudadanos, aunque a Rajoy le interesaría, ya que las críticas que vaya recibiendo ya no estarían polarizadas en el PP solamente, pero a la vez a Rivera no le interesa, porque habrá un desgaste, que no le interesa.

El problema de Cataluña no es sencillo. Como ministro de Interior, ha de ser alguien con experiencia probada y de la máxima confianza de Rajoy. María Dolores de Cospedal puede ocupar esa cartera, por su experiencia en el propio ministerio. Jorge Fernández lo veo amortizado. A la vez, ha de nombrar algún ministro catalán: Alicia Sánchez Camacho tiene muchos puntos.

Vergüenza periodística

He sentido vergüenza como periodista en más de una ocasión. No quiero acostumbrarme a deficiencias de nuestro trabajo, amparándome en que es un trabajo difícil. Nos llegan informaciones parciales, interesadas o tergiversadas con fines variopintos, que van desde el afán de notoriedad a la perversidad de hacer daño o buscar beneficios profesionales. Es nuestra “jungla”.

Con todas esas dificultades hemos de desarrollar nuestro trabajo, que muchas veces presta un gran servicio a la sociedad, pero que en otras ocasiones –por superficialidad o ligereza, por el afán de titulares aunque no respondan a la realidad, o por la causa que sea– nos obliga a ser autocríticos y reconocer errores. Todo profesional debe hacerlo. Sin ingenuidades ni utopías, no valen excusas, pues anda en juego nuestra credibilidad, la razón de ser del periodismo, que es informar, y no “desinformar”. Reglas de oro en el periodismo: documentarse con rigor, escuchar a las diversas personas implicadas en una información, y respetar la profesionalidad.

El preocupante populismo de Pablo Iglesias

Pienso que la afirmación de Pablo Iglesias de que el momento de abandonar el populismo es cuando se llega al poder, efectuada el pasado 6 de octubre, es preocupante para sus propios votantes y para todos. Y muy ilustrativa.

Podemos es populista, radical, se nutre del descontento, y no esconde sus deseos de acabar con el bipartidismo en España, desbancando al PP y al PSOE. Cuando se profundiza un poco en sus propuestas, aparece como gran receta subir los impuestos y una mayor lucha contra el fraude fiscal, como gran solución para la recuperación económica y laboral.

Sin embargo, si reconoce que el populismo es un mero instrumento para llegar al poder, sus propios votantes deberían pensárselo mucho. Del descontento, el insulto y el desprecio, poco se puede extraer para construir algo. Y lo que Iglesias tiene en la cabeza es servirse de la democracia, de mucha gente que quiere un cambio, para gobernar sin el apoyo democrático, con un totalitarismo que, al menos, es preocupante.

El tripartito se tambalea

El tripartito valenciano se tambalea tras la posición de Ximo Puig de abstenerse para favorecer el gobierno de Rajoy, pero con ello contaba ya el líder socialista. Ha podido más en Puig el apoyo a la postura de Susana Díaz, la líder real ahora en el PSOE y en los próximos años, y el Molt Honorable es un experimentado equilibrista, que ha sobrevivido a mil batallas, y se ha decantado por el caballo ganador. A ciencia cierta, no sé si realmente Puig es partidario de la abstención, simplemente ha tomado partido por la corriente dominante en su partido, y así se garantiza muchas cosas.

Toda decisión de Ximo Puig, como la de todo miembro del comité federal, era mala para él y para su partido, con múltiples secuelas. La fractura en el PSPV es evidente, y Puig tiene una larga tarea por delante, pero de la que estoy convencido que saldrá airoso.

Mi querido amigo Cura

Lo veo celebrar la Santa Misa con una devoción conmovedora. Es joven, alto, atlético, le gusta el fútbol con pasión, y, a veces, tiene que medir su impulso porque es un “culé” impenitente y demasiado vehemente, aunque le cueste disimularlo ante los feligreses de otras simpatías deportivas. Antes de sentir la fuerte llamada de Dios, estudiaba en la Universidad, formaba parte del equipo de fútbol universitario, terminó su licenciatura y su doctorado en Derecho. Se le presentaba un futuro prometedor, como dice con cierta cursilería la gente de la calle. Tenía una novia encantadora y con ella forjaba sueños y más sueños. (Un día me enseñó su fotografía y, en efecto, era una muchacha muy bonita).

¿Subimos o bajamos?

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Sé tú el que aparta la piedra del camino” (Gabriela Mistral)

Camino o senda, autovía o carretera, elementos constitutivos que forman la gran red de comunicaciones por las que circulan las “conductas humanas”, que a lo largo de la historia la humanidad ha utilizado en la conquista de las ideas, de sus victorias o derrotas en la transmisión de sus culturas o en el avance sucesivo en su civilización y que en definitiva marcan las vidas y el destino futuro de sus países. Se trata de subir o bajar por unos “caminos” personales o colectivos aparentemente invisibles; son los caminos ético-morales a los que en cabecera señala Gabriela Mistral y que pueden influir en las conciencias, planteamientos y decisiones de las sociedades en que vivimos.

Cada país tiene su pasado, presente y futuro en su historia; una trayectoria, un camino recorrido y otro por recorrer con éxitos y fracasos. Es como una sinfonía incompleta sin fin, como un libro siempre abierto de infinitas páginas, unas ya escritas y otras en blanco por llenar, cuyos acontecimientos se empezaron a escribir hace muchos años, y sus protagonistas actuales las llenan a diario, formando una historia siempre inacabada hasta el final de los tiempos.

La incoherencia de Carolina Punset

Me parece totalmente incoherente que Carolina Punset deje la Ejecutiva de Ciudadanos y siga como eurodiputada, pues ha dejado muy claro que no está de acuerdo con muchas decisiones del partido de Albert Rivera.

Si tan en desacuerdo está, lo coherente debería dejar también su escaño como eurodiputada. Sin embargo, parece que ya cumple con la “coherencia” dimitiendo de la Ejecutiva, y ha dejado bien claro que lo de llamar “trozo de tela” a la Senyera valenciana y las posteriores reprobaciones de sus compañeros de partido en la Comunidad Valenciana sólo ha sido la gota que colma el vaso.

Carolina, hija del exministro Eduardo Punset, se siente defraudada por Ciudadanos, querría que fuera un partido que luchara contra el sectarismo de izquierdas y de derechas, y que también combatiera el regionalismo no independentista.

Los vaivenes de Ciudadanos son reales, pero la eurodiputada debería preguntar por su propia coherencia personal, aunque no esté de moda precisamente la coherencia política.

Proteger la maternidad

Cuatro entidades valencianas que defienden la maternidad y la vida han convocado una concentración este sábado, 22 de octubre, en Valencia, en el popular y emblemático Parterre, jardín presidido por una estatua de Jaime I. Piden que se paralice la derogación de la Ley de Protección a la Maternidad, decisión adoptada por el tripartito valenciano en las Cortes el pasado 13 de julio, con la abstención de Ciudadanos y el voto en contra del PP.

La mencionada ley fue aprobada por el PP en 2009, y buscaba ayudar a las mujeres en riesgo de exclusión social a ser madres. Fue fruto de una iniciativa legislativa popular que contó con 80.000 firmas. Compromís se opuso decididamente a esta ley, y planteó un recurso de inconstitucionalidad al Tribunal Constitucional, que dictaminó que era plenamente constitucional. Como no logró su objetivo por la vía judicial, Compromís abanderó en las Cortes la idea de derogar esa ley, y como gobierna con el PSPV y Podemos lo logró el pasado julio. Poco les importa que 80.000 valencianos la pidieran, muy poco que el Tribunal Constitucional declarase la norma plenamente constitucional. Pueden más la animadversión y el sectarismo, y cuando Mónica Oltra enfila algo ahora que gobierna sus socios no le contradicen.

Los complejos nacionalistas

Como dice el profesor Ramón Tamames en su último y recomendado libro titulado ¿A dónde vas Cataluña?, cuando en el año 476 cayeron definitivamente Roma y su moneda, la acuñada por uno de los principales monarcas hispano godos, la “Euricus Hispania Rex” (“Euricus rey de España”), fue la imperante en la nueva Hispania visigothorum. La conciencia nacional de España estaba firmemente asentada en el pueblo visigodo, mucho antes de que naciesen históricamente Castilla, León, o el reino de Aragón y Cataluña. A partir del año 711, con la invasión musulmana, la lucha de la cristiandad tenderá hasta el año 1492 a la reconquista de la España perdida. El mismo rey Jaime I en sus memorias nos justifica la conquista de Alicante, por ejemplo, con el fin de salvar a España (sic).

Esta es la verdadera historia natalicia de España. A partir de la invasión y como respuesta reivindicativa surgirán los distintos reinos cristianos. Reinos que tendrán todos ellos la conciencia de pertenecer a la misma entidad histórica, por encima de las disputas familiares y de las distintas concepciones patrimoniales de sus reinos. Entre estos reinos, Cataluña, dentro de la Corona de Aragón, mantendrá su calidad cultural y allí nacería una hermosa lengua. Una lengua, como el gallego, o el vascuence que pertenece al patrimonio cultural de todos los españoles.

El pensamiento débil

Uno de los signos más representativos de la “postmodernidad”, de la que tanto se habla en distintos medios, es el de la decadencia de principios, valores e ideales en nuestro tiempo, y a la que un filósofo contemporáneo, G. Vattimo, definió acertadamente como el pensamiento débil. En contraposición al pensamiento fuerte, que tiene convicciones firmes y sólidas, que defiende la validez permanente de ciertos principios y que se proyecta en ideales éticos o sociales, el pensamiento débil renuncia a toda certeza que no sea la de lo tangible, es enemigo de metafísicas, y profesa un tranquilo escepticismo que a nadie obliga y a nada compromete. Es esta debilidad del pensamiento, precisamente, la que nos hace entender desde su misma raíz muchas manifestaciones desconcertantes de nuestro tiempo. Hoy la gente piensa muy poco y piensa mal —pero ¿quiere, realmente, pensar?— y cambia de ideas con la misma facilidad y prontitud con que cambia de vestido según la moda. Lo malo es que la decadencia no se la reconozca como tal decadencia, y que se quiera justificar este frívolo escepticismo como un progreso hacia la postmodernidad.

Podemos amenaza al PSPV

Podemos amenaza al PSOE en muchos frentes, tiene una línea muy clara de desgastar a los socialistas. Sin embargo, no me refiero a la “amenaza” de ir acercándose o superar en votos y diputados a los socialistas, sino a la amenaza de las consecuencias que puede tener una abstención del PSOE que permita gobernar a Rajoy. Por mucho que Javier Fernández, presidente de la gestora socialista, esté preparando con mucho tacto la abstención, subrayando que no es lo mismo apoyar que abstenerse, en Podemos no han tardado en tomar posiciones ante esa hipotética abstención.

Los pactos PSOE-Podemos en diversas comunidades autónomas penden de un hilo, y así lo han hecho saber diferentes líderes. Uno de ellos, Pablo Echenique, no es un líder autonómico solamente, en este caso secretario general en Aragón, sino que también es secretario de organización estatal, por lo que su advertencia tiene más peso. Habla el líder aragonés, y habla el líder nacional.

También en la Comunidad Valenciana ha reaccionado Podemos, en boca de su secretario general, Antonio Montiel, metiendo más presión al PSOE ante una hipotética abstención del PSOE. Se podrían replantear el Acuerdo del Botánico, ha advertido.

La hemorragia del PSOE

Siempre produce algo de rubor citarse a sí mismo, también porque la memoria es muy selectiva, y todos tendemos a recordar lo que nos salió bien, o en el caso de los periodistas a evocar comentarios, opiniones o previsiones que “acertamos”.

Haciendo una excepción, en estas páginas publiqué el pasado 27 de julio “Lo menos malo para el PSOE”, en que expresaba mi opinión de que a los socialistas les interesaba abstenerse y permitir un gobierno de Rajoy, en vez de arriesgarse a unas terceras elecciones, y en vez de pactar con Podemos y los partidos independentistas.

En ese artículo exponía la diferencia entre “apoyar” al PP y “abstenerse”, también por los intereses del país. Ahora, en estos días, Javier Fernández, el sensato y hábil presidente de la gestora socialista, está llevando a cabo una labor de pedagogía política para que asimilen sus militantes y votantes la diferencia entre “apoyar” y “abstenerse” para que el PP gobierne. Por el bien del PSOE –que perdería muchos votos y escaños en unas terceras elecciones– y por el bien de España. Está intentando detener la hemorragia del PSOE.

En 15 días habrá gobierno de Rajoy. El PSOE no tiene elección, porque de lo contrario hubiera sido un sinsentido defenestrar a Pedro Sánchez, con su “no es no”, que simultáneamente escondía sus negociaciones para gobernar con Podemos y los partidos independentistas: lo tenía ya ultimado, y precisamente por eso los barones socialistas se rebelaron.

Un PSOE “podemizado”

La realidad del PSOE inquieta al propio PSOE y a toda la sociedad española. Su naufragio es de tal envergadura que tiene ante sí la nada desdeñable tarea de redescubrir y volver a escribir su propia identidad. Si su fundador, Pablo Iglesias, que en 1879 lo alumbró, levantara la cabeza, su asombro sería máximo.

En 1979, en un congreso extraordinario, el PSOE renunció al marxismo. Fue una fecha clave para el partido, se optó por un centro izquierda moderado, cuando ya el marxismo a nivel mundial era rechazado, ocultado, incluso con vergüenza por las consecuencias que había tenido en diversos países, y que no es preciso recordar.

El PSOE se desangra, en parte por la irresponsabilidad de Pedro Sánchez, que antepuso su ambición personal a los intereses de su partido y de España. Sin embargo, no hay que ser simplista, y achacar la deriva socialista únicamente al exsecretario general.

Javier Fernández, el presidente de la gestora socialista, está haciendo equilibrios para que su partido se encuentre con sus coordenadas básicas y no acabe dinamitado por la “guerra de cuchillos” que ha habido y hay.

Fernández ha afirmado que el PSOE “se ha podemizado”. Sería interesante preguntarle cómo y cuándo, en su opinión, también por el talante sereno que muestra, que le puede acercar a una cierta objetividad de análisis.

Llamas en el PSOE

La asombrosa realidad del PSOE es tal que, cuando se publiquen estas líneas, puede haber algún elemento relevante o sorprendente en el devenir socialista. Con la dimisión de Pedro Sánchez, su decisión de seguir como diputado en el Congreso y de presentarse a las primarias, quien le dé totalmente por muerto se equivoca. Su ambición, su “ego”, alimentado por el su mujer, Begoña Gómez, no se han apagado. No es un adiós, sino un “hasta la próxima”, y esa próxima no sabemos cuál puede ser. Siguen las llamas en un partido fundado en 1879.

Tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias se están ahora tirando de los pelos, más bien de la coleta en el caso de Iglesias. Si hubieran llegado a un pacto, ahora Sánchez estaría en la Moncloa: pero se empecinó Iglesias en apoyar el independentismo y ciertos postulados radicales que asustaban -y asustan-, y el pacto no fue posible, pese al desmedido afán de Sánchez de llegar a la Moncloa, jaleado en todo momento por Begoña, su mujer.

Si Podemos hubiera sido más inteligente políticamente –el sectarismo lleva a perder la inteligencia-, si hubiera relegado lo que el PSOE no podía aceptar, ahora tendríamos una realidad muy distinta. Probablemente si Podemos hubiese estado en manos de Iñigo Errejón, eso se podía haber producido.

La necedad y su imperio

Cuando reflexionamos sobre el mundo de los hombres y su espectáculo, la impresión negativa que se recibe no es principalmente su egoísmo y maldad, sino su estupidez masiva. Es cierto que los hombres somos egoístas y malos, pero sobre todo somos estúpidos y necios, y la estrecha unión de ambos comportamientos nos hace del todo incorregibles. La necedad es la ignorancia pretenciosa y prepotente que no es consciente de que carece de adecuados conocimientos, sino que opina con osadía de todo sin tomarse la molestia de informarse de nada. Y es esto lo que la hace reprobable. Mientras que la ignorancia no es por sí misma un mal moral sino más bien una carencia, la necedad implica una actitud de imprudencia temeraria, de impermeabilidad a la corrección, y de comportamiento irresponsable. El necio se hace un malo incorregible.

Resaca electoral

De nuevo unos resultados electorales ofrecen multitud de análisis, algunos con más objetividad que otros, pues asombra también escuchar o leer comentarios que más bien parecen de un seguidor de un equipo de fútbol a ultranza que de una serena interpretación de los datos del escrutinio. Pero ya se sabe que algunas pupilas están tan teñidas de un color que hacen difícil analizar la realidad sin pasión partidista. También hay análisis de políticos que más bien parecen nacer de la venganza interna del partido que de los resultados propiamente dichos. De todo hay, en definitiva, y es bueno el intercambio de impresiones, a veces para reconocer falta de perspectiva o empecinamiento.

Los grandes triunfadores de las elecciones vascas y gallegas del pasado domingo han sido Iñigo Urkullu (PNV) y Alberto Núñez Feijóo (PP). Feijóo puede presumir de que sólo hay una comunidad autónoma en estos momentos que un partido gobierne con mayoría absoluta, la gallega, y va a seguir haciéndolo, en unos momentos de notable fragmentación parlamentaria, tras capear unos años duros por la crisis económica y con un PP lastrado por los casos de corrupción.

¿Quo vadis España?

Tras el resultado negativo de la segunda sesión de investidura de Mariano Rajoy no puedo dejar de plantearme la incertidumbre que se abre para todos nosotros en los próximos dos meses y, sobre todo, mucho más allá. Las decisiones que se tomen en los próximos sesenta días condicionarán nuestro futuro para bien y…para mal.

Se supone que se va a esperar al resultado de las elecciones autonómicas gallegas y vascas. Y dependiendo de ellos el nacionalismo redoblará sus exigencias e intemperancias.

Los nacionalistas están esperando como agua de mayo ser la llave que decida el futuro de la nación española; no nos engañemos, su deseo es tensar la cuerda hasta el extremo pero no romperla. Piden su reconocimiento como nación, pero también millones de euros procedentes de España, nación de naciones, según ellos. Las cosas hay que tenerlas claras: si deseas ser independiente debes contar con medios económicos suficientes para poder mantenerte. No puedes pretender irte pero quedarte, no puedes aspirar a que todos los españoles sufraguen los desmesurados gastos de unas provincias que hayan dejado de serlo. Es cuestión de lógica: yo pago los gastos de mi casa no los de la del vecino.

¿Alguien se imagina que parte de sus impuestos fueran a pagar el derroche continúo de otra nación? ¿Alguno de ustedes sería partidario de dar un solo céntimo para financiar, pongamos por caso, el mantenimiento de las embajadas de cualquier potencia extraña?

La motivación

Los deseos de nuestras vidas forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas y las realidades” (SÉNECA)

Decía en otra ocasión sobre valoraciones personales de “Derechos y Deberes” fundamentales del ser humano, nos daba la sensación que estábamos dando como Nación la imagen de un país lleno de derechos y bastante vacío de deberes, poco edificante en lo moral, con una corrupción galopante pública y privada en todos los niveles sociales, y con una sociedad con deberes en baja y derechos al alza.

En efecto, las acciones y decisiones que tomamos en nuestras vidas están subordinadas a “motivaciones” que en uno u otro sentido o en ambas a la vez son el origen de nuestra fortaleza moral al desembocan en la práctica diaria nuestros propósitos. Si solo son derechos de nuestro ego nos llevan al “egoísmo”, o si solo deberes compartidos, a la “filantropía” con los demás. Los derechos y deberes deben de ir siempre juntos y en sintonía, tiene que haber un equilibrio entre ellos. Decía GANDHI: “Todo derecho que no lleve consigo un deber, no merece que se luche para defenderlo”. Los derechos y deberes son como las piernas de una persona que si le falta cualquiera de ellas es coja y fácilmente se desequilibra al andar por su camino, y cae.

La familia “deconstruída”

Comencemos con una máxima derivada de la lógica formal: Una palabra que significa todo, no significa nada.

Dice Gordon Clark Haddon que una palabra, para significar algo, debe también no significar algo. Porque es evidente que si una palabra significa todo, es inservible por cuanto las palabras son significantes que nos han de permitir distinguir unas cosas de otras, y lo que lo significa todo no distingue nada.

¿A qué viene este principio de artículo?. ¿Estoy tratando acaso de liar la cabeza del lector de tal manera que sucumba a un ataque de sueño o entre en la más profunda depresión, o al menos perplejidad?. Nada más lejos de mi intención. Se trata solamente de, en poco más de cuatro líneas, poner de relieve lo que sucede con las palabras y conceptos en que los intelectuales militantes de la postmodernidad se esfuerzan en realizar lo que han dado en llamar la “deconstrucción del lenguaje”. Para ello he tomado como palabra significante y como concepto significado, ‘familia’.

La familia: ¿qué es y qué no es?

Castellón se mueve

Es una buena noticia que vaya a haber en Castellón un nuevo parque comercial, Estepark. Tras unos cuantos años en que la inversión en la ciudad, y en la provincia, se ha paralizado, y  bastantes empresas y comercios han cerrado las puertas, que Estepark apueste por Castellón y las ciudades limítrofes es una buena noticia social y económica. 40 millones de inversión.

Asistí a la presentación ante los medios de comunicación de Estepark, el pasado miércoles, en el hotel Intur. Fue una presentación ajustada a los datos actuales, con turno para preguntas. Y los datos actuales es que piensa abrir a finales de 2017, con una proyecto maquetado que pudimos ver y comentar, en el que se visualiza la nueva apuesta que ofrece: 32.000 metros cuadrados, 1.500 plazas de aparcamiento.

Es un parque comercial que se diferencia de otros centros comerciales existentes en la ciudad. En este caso se dirige al comercio, el ocio y la diversión, con una ubicación muy estudiada y que parece acertada, a la entrada de Castellón y con entrada por la Ronda Sur, a tan sólo 5 minutos del centro de la ciudad. Pretende ser una de las piezas clave del “triángulo comercial”, junto con la Ciudad del Transporte y el Centro Comercial La Salera.

El futuro de Podemos

Si en mi artículo anterior expresé mi opinión sobre el futuro de Ciudadanos, ahora le toca el turno a Podemos, un partido convulso, radical y populista.

La “guerra abierta” que se ha producido estos días entre Pablo Iglesias e Inigo Errejón, secretario general y secretario político respectivamente, en Twitter es una fotografía bastante fiel de las turbulencias, división y perplejidades que acompañan a Podemos desde su existencia.

No es sólo cuestión de estrategia o marketing político lo que divide a los dos líderes principales de Podemos. Iglesias se reafirma en su tono agresivo, de “dar miedo”, invocando que el estilo suave y amable de Errejón le ha costado un millón de votos en las pasadas elecciones generales del 26-J, pese a que contaban con un crecimiento, al aliarse con Izquierda Unida.

Es fácil recordar la alusión de Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados, el 2 de marzo, al pasado manchado de Felipe González por la cal viva. La cara de Errejón era un anticipo de la guerra que ahora mantienen, a nivel nacional y autonómico, porque no sólo es cuestión de ropaje, sino de fondo.

Miseria y grandeza de la condición humana

Del ser humano se pueden decir las cosas más grandes y las cosas más bajas, pues en su naturaleza esencialmente compleja tienen cabida todas las contradicciones. Egoísta y caritativo a la vez, cruel y misericordioso, capaz de los mayores heroísmos y de las mayores bajezas, estas dos caras de luz y de sombra que tiene el hombre es la manifestación más clara de que no es puro animal instintivo, sino espíritu encarnado en continua inquietud y desasosiego. Esa duplicidad constitutiva es lo que lleva a Pascal a definir al hombre como una “quimera”, como un ser que no es comprensible en términos de mera ciencia natural y cuya explicación hay que ir a buscarla en la teología. Entre todas las antropologías de los filósofos, la antropología cristiana es la única que explica el por qué de las miserias y grandezas de la condición humana.

Los deseos del hombre son insaciables.

La Diada: La base mitológica del separatismo catalán

“Por nosotros y la nación española peleamos”. Bellas palabras que podrían haber sido pronunciadas por cualquier patriota español en los innumerables hechos de armas de nuestra historia.

Sin embargo, la singularidad del alegato radica en que forman parte del manifiesto dirigido a la población de Barcelona el día 11 de septiembre de 1711, firmado conjuntamente por el conseller en cap y abogado Casanova y el general Villarroel, un militar profesional de origen gallego que había servido con anterioridad los intereses de la Casa de Borbón. Además, el manifiesto exigía a los barceloneses que derramarán su sangre por la libertad de toda España.

¿Quién da más?

No podía ser de otra manera. Aquel asedio formaba parte de una guerra civil. La Corona de Aragón en el año 1706 había reconocido como rey al Arhiduque Carlos mientras que otras regiones se inclinaban por el futuro Felipe V. Es cierto que el Borbón inspiraba recelos por su modelo centralista francés y el Archiduque se inclinaba más por una tradición foralista y descentralizada.

El día 11 de septiembre de 1711 no hubo proclamas independentistas ni ataques a la nación española. Y esta verdad histórica es la que el nacionalismo desvirtúa y oculta y mitifica como una exaltación gloriosa del independentismo catalán. Si Casanova y Villarroel resucitasen ese día volverían indignados a sus tumbas.

Internet con sentido común

En nuestra cultura digital actual, donde internet es imprescindible para muchas tareas y que ofrece tantas posibilidades, es preciso reconocer su abuso, incluso generando conductas patológicas o adictivas.

Basta recordar situaciones tan pintorescas como unos amigos tomando unas cervezas en una terraza, y todos utilizando el móvil casi sin parar en vez de dedicarse a conversar, que teóricamente es lo que se suele hacer cuando se queda con amigos. O la escena familiar tan repetida en que casi todos los miembros de una familia miran el whatsapp, el último detalle de la última noticia, envían compulsivamente sms o mails, o incluso se espera a que alguno se incorpore a comer o cenar porque está en su habitación o en otro lugar de la casa atareado con el móvil, la tablet o el ordenador.

Todos podríamos poner ejemplos pintorescos, de adultos y jóvenes arrastrando continuamente la pantalla del móvil. Y se produce lo contrario de lo que internet puede facilitar, que es la comunicación, la apertura: hay gente que se aísla en el mundo de las redes sociales, dedicando mucho tiempo cada día, hasta el punto como decía un amigo mío que se comprueba que hay mucho desfrenado, porque tanto tiempo en esa distracción es sospechosa o, simplemente, significativa.

Sembradores de odio

Sabe inocularlo como nadie. Por lo que vamos sabiendo al chico -a Pablo Iglesias- la vocación revolucionaria le viene de casta. Tuvo la ocasión de hacer prácticas de agitación social en la Venezuela de Chaves y de Maduro. Tan entusiasmado quedó de su experiencia bolivariana que esos dos caudillos del pueblo hermano se han convertido en dos iconos irrenunciables y referenciales de su imaginario marxista. Tan entusiasmados están con los experimentos chavistas y maduristas que ahora intentan aplicarlos con la irracionalidad del odio en una de las naciones más industrializadas y socialmente más avanzadas del mundo, pese a la crisis que, en parte, nos dejó en herencia su admirado Zapatero.

HACE DOS VERANOS, INGENTES MUCHEDUMBRES DE GENTE JOVEN Y OTROS NO TAN JÓVENES, LLENARON NUESTRAS PLAZAS. LA FANTASIA IMAGINATIVA DE CIERTOS PERIODISTAS COMENZARON A IDEALIZARLOS. ERAN LOS NUEVOS ROBIN HOUD QUE VENIAN A TRAERNOS LA IGUALDAD SOCIAL Y EL PAN Y EL TECHO PARA TODOS. ERAN LOS INDIGNADOS. LOS SANTAMENTE INDIGNADOS..

Todo aquello sonaba muy bien para ciertos oídos, dolidos por el paro, la corrupción y la falta de ética de ciertos políticos. Denunciaron a la casta, pero no han insistido mucho en las recetas para terminar con la casta. No han insistido para no asustar a la gente de buena fe que les viene siguiendo. La receta está clara: el comunismo en su última versión de populismo y de chavismo.

El futuro de Ciudadanos

El futuro de Ciudadanos es incierto, más de lo que parece. No es sólo una impresión mía, sino la opinión de bastantes miembros todavía del partido político que lidera Albert Rivera, y de otros que, en poco tiempo, han pasado de militantes o promotores de Ciudadanos a desencantados e incluso exmilitantes.

Entre algunos exmilitantes, el calificativo es que es un partido muy verde, desorganizado y sin estructura de partido, lo cual es un diagnóstico que, a buen seguro, estará analizándose en el seno de Ciudadanos, por parte de alguien, aunque algunos apuntan que ni siquiera eso.

El liderazgo en un partido político es importante, pero en Ciudadanos parece que el líder, Rivera, es él, está sin equipo y sin confianza en las organizaciones municipales y autonómicas, lo que lleva a un considerable número de contradicciones, falta de coordinación y, según dicen algunos exCiudadanos, desconcierto dentro del partido.

El que se presentó como partido emergente para quedarse puede ser flor de un breve período de tiempo. La disminución de votos en las elecciones generales del 26-J fue un primer aviso: si era emergente, ya dio señales de alarma, de decadencia, en muy poco tiempo.

Esperando en Urgencias

Tuve que acompañar el pasado lunes a un amigo a Urgencias, por indicación de su médico de cabecera. Llegamos al Hospital General de Castellón, único hospital que tiene servicio de Urgencias – ¿con 180.000 habitantes el lógico que sólo exista este servicio en un único hospital?-, a las 10 de la mañana, y salíamos con el alta médica a las 10 de la noche.

El propio médico de cabecera tuvo la amabilidad de llamar al 112, pidiendo una ambulancia. Tardó en llegar algo más de media hora. En este caso, no era necesaria mayor prontitud, pero me asusta pensar que suceda en casos de mayor urgencia. La primera medida del traslado a Urgencias plantea una duda práctica, pues lo mejor hubiera sido coger un taxi.

Llegamos a Urgencias a las 10 de la mañana, como digo, y los médicos no le atendieron ¡hasta pasadas 6 horas!. Médicos y enfermeras andaban ajetreados, porque no paraban de llegar ambulancias, y con casos más urgentes incluso que el de mi amigo, por lo que se atendía primero a los que más lo necesitaban, y eso me parece razonable. Lo que ya me plantea serias dudas es si es admisible que se tarde 6 horas en atender a un paciente que ingresa en Urgencias.

Comenté este hecho con una persona, y me dijo que a él le había sucedido lo mismo hacía unos días en otra ciudad más poblada que Castellón, la tercera ciudad de España, Valencia en concreto.

Villa Victoria

“Villa Victoria, los lenguajes ocultos”, la novela que Víctor Vázquez presentó hace 25 años, tuvo un recuerdo especial el pasado viernes en Benicàssim, en un entrañable acto que se celebró en el jardín de Villa Elisa. Una tarde-noche típicamente veraniega, con un paseo marítimo abarrotado que parecía sumarse al acto cultural que se celebraba a escasos metros.

No es frecuente que se organicen actos conmemorativos de la publicación de una novela. Por algo será que se ha hecho en este caso. Víctor nos invitó a amigos, colegas, periodistas, artistas, vecinos y cuantos quisieran asistir, y más de 100 personas asistimos, de Castellón, Benicàssim o de otros lugares de España, como pude comprobar por algunos amigos que asistieron. Cuando parece que sólo se habla o se puede hablar del calor, de la playa, a veces en conversaciones intrascendentes o con escaso atractivo, un acto de estas características recuerda que la cultura también tiene su sitio en el descanso, en las vacaciones. Ahí estaba el concejal de Cultura Javier Alonso, para reafirmarlo con su presencia y su participación en el coloquio.

Y van dos plenos de investidura

En estos días de primeros de septiembre en los que se está celebrando el segundo pleno de investidura en seis meses, he de reconocer que los historiadores estamos siendo muy solicitados. Todos quieren conocer nuestra opinión, saber si se ha dado la misma situación en algún tiempo o en alguna parte del mundo civilizado.

Y si a nuestra situación personal de licenciados en Historia Contemporánea unimos la de interesados en política y colaboradores activos con el sistema democrático como interventores, apoderados o miembros de una mesa electoral en pasadas elecciones, no podemos poner un pie en la calle sin que, en el mejor de los casos, nos pregunten por la grave situación que estamos atravesando y, en el peor, seamos objeto de bromas con un cierto grado de ironía sobre dónde y cómo vamos a pasar las fiestas de Navidad.

Como ferviente defensora del sistema democrático que nos rige, sólo puedo responder a los comentarios con que debemos animarnos a participar todos, todas las veces que nuestro país, España, nos lo requiera, y con nuestra actuación personal debemos contribuir al pacto y al diálogo en todos los ámbitos.

La Civilización decadente (3ª parte)

Cuando se reflexiona detenidamente sobre lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, a la que calificamos como “sociedad del progreso”, la impresión que se recibe es de desconcierto, porque nadie sabe a dónde vamos, ni siquiera los que se declaran profetas de la modernidad. Es tal el deterioro de costumbres y tan desconcertantes las ideas que circulan, que todos los límites quedan rebasados por la profundidad y extensión del fenómeno social que nos envuelve. Porque ya no se trata de simples cambios generacionales, sino de rupturas drásticas con todo lo establecido, y con el signo de haber perdido el sentido del límite, ya que todo es posible, incluso lo más disparatado. En este contexto de disolución universal, los principios del bien y del mal, de lo verdadero y de lo falso, han perdido su sentido como orientación de la vida, y hoy sólo se valoran y se juzgan las cosas como “democráticas” o “antidemocráticas”, sustituyendo la calidad de una acción por la cantidad de sus partidarios.

La abstención de seis diputados

Espero, deseo y ojalá no me equivoque que, al final, no iremos a las terceras elecciones porque habrá una abstención de 6 diputados, para que Rajoy sea presidente.

Con 170 votos a favor –los del PP, Ciudadanos y Coalición Canaria-, sólo falta que haya 6 abstenciones, antes de ir a unas elecciones, y desde luego es previsible que no las tenga tampoco este viernes.

Con las miradas y las presiones de todo tipo al PSOE, es una incógnita lo que puede suceder, pero confío que no lleguemos a unas terceras elecciones en diciembre. La división en el PSOE es una realidad, entre el “no es no” de Pedro Sánchez y los barones territoriales que tienen responsabilidad de gobierno, que no están dispuestos a prorrogar la situación actual.

He ahí una diferencia radical entre los socialistas: los que tienen responsabilidad de gobierno y los que no, como es el caso de Pedro Sánchez, que antepone su deseo de llegar a la Moncloa con casi cualquier solución y haciendo sufrir todo lo que pueda a Rajoy, al que volvió a decir ayer en el Congreso que “no es de fiar”.

Pablo Iglesias atacó duramente ayer a Rajoy, pero más si cabe al líder de Ciudadanos, al que calificó de “marioneta”, intentando ridiculizarle por su comparación con el centrismo de Adolfo Suárez. Puso de vuelta y media a Albert Rivera, con su “hipoteca naranja” y retirándole el calificativo de partido emergente.

Marzá la lía

El conseller de Educación, Vicent Marzà, ha liado hasta niveles insospechados la conflictividad en materia educativa. La “gota” que colma el vaso de agua es la decisión de no conceder becas a los alumnos de universidades privadas, recurrida por la Universidad Católica de Valencia y suspendida cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

La consecuencia es conocida: paralizadas las 10.000 becas que se concedían a universidades públicas y privadas, y de las que el 7% correspondían hasta este año a los de universidades privadas. En estos momentos, decenas de miles de familias y alumnos no saben si tendrán beca o no, lo cual incide directamente en la decisión de iniciar o continuar los estudios universitarios.

Marzà ha embestido contra los conciertos educativos, las universidades privadas, y un largo etcétera, que, aunque arropado en público por Compromís en estas decisiones, hasta en su propio partido ha generado enfado, pero eso ya en privado. No tan en privado los socios de gobierno en el tripartito, los socialistas, expresan su oposición a Marzà, por muchos motivos: por su radicalismo –“nosotros (los socialistas) pretendíamos suprimir los conciertos a los centros de enseñanza diferenciada, sólo para chicas o chicos, pero no declarar la guerra a la concertada”-, por su falta de habilidad, por su falta de experiencia que le lleva a tomar decisiones en momentos fatales para las familias o los alumnos.

La sociedad decadente (II parte)

AI reflexionar sobre la sociedad actual —sus problemas, su comportamiento, su talante—, la impresión que experimentamos es de desconcierto, pues no alcanzamos a comprender lo que sucede y por qué sucede. Nos desconcierta la brutal crisis económica que padecemos, pero no es menos desconcertante la crisis de valores y de instituciones que no parece tener límite, pues en nuestra sociedad ya todo es posible, hasta lo más aberrante. Los cambios son tan radicales y tan acelerados, que lo que creíamos más sólido y estable en la configuración moral del ser humano —piénsese en la familia, por ejemplo— se destruye con suma facilidad. Y estos cambios destructivos no obedecen, como antaño, a ninguna ideología revolucionaria, tal como ocurrió en la revolución liberal o marxista.

Servicios públicos eficaces

Quiero referirme en estas líneas a dos servicios públicos en particular, como son la prevención contra el mosquito-tigre y el cuidado de los montes, para prevenir incendios y la ya clásica “gota fría”. Pero también quiero expresar lo que, en mi opinión, está en boca o en la mente de la mayoría de los ciudadanos, que como contribuyentes queremos una calidad de los servicios públicos, que a veces se da y otras veces no se da. Como contribuyentes, tenemos deberes pero también derechos. Las diversas administraciones públicas son “servicios”, que no es lógico percibir con pasividad, sino exigiendo, sugiriendo, colaborando y, si es el caso, pidiendo las indemnizaciones por las deficiencias.

Nos sale a todos más fácil la queja, la crítica negativa, que el reconocimiento de que también hay servicios que se prestan con calidad, o que si hay un funcionario o un empleado público que no nos ha atendido bien, tal vez haya diez que otras veces nos han atendido bien o muy bien. Sirve para la sanidad, para la educación, para las basuras, para la prevención de incendios, para la seguridad vial, y para muchos campos más.

La Iglesia Católica ¿un estorbo?

No nos engañemos. Ha sido así desde el principio. La Iglesia Católica es un estorbo para todos aquellos que tienen una cosmovisión totalitaria de la sociedad y les molesta que otros puedan competir en un espacio libre y con las solas armas de la fe, de la razón y de la palabra.

Cuando el pueblo judío opta entre Jesús y Barrabás, no lo hace entre un profeta y un vulgar y peligroso delincuente La opción opera –según ellos- entre un molesto agitador que puede socavar los cimientos políticos y espirituales del pueblo judío y un carismático caudillo nacionalista, “un combatiente de las resistencia” contra la opresión romana, como dice el papa Benedicto XVI en su interesante libro titulado “Jesús de Nazaret”. El mismo origen semántico de la palabra Barrabás confirma la tesis expuesta por el papa (Bar-Abbas, quiere decir “hijo del padre”, una denominación típicamente mesiánica).

Ofensiva política contra el Cardenal Cañizares

CañizaresDe nuevo el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, está en el punto de mira por sus declaraciones, en este caso sobre la ideología de género. Resulta curioso que líderes de varios partidos políticos intenten acallarle, cuando lo que está defendiendo es la doctrina católica, guste o no a los políticos, como sucede en otros asuntos –y más graves– como es el caso del aborto.

Para muchos, la denominada “ideología de género” es desconocida. Para otros, se ha convertido en una conquista de primera magnitud, que quieren imponer a todos los niveles, incluido el educativo desde las edades más tempranas. En síntesis, la ideología de género viene a decir que cada uno puede optar por el sexo que quiera, mientras que para la doctrina católica el sexo es una característica importante en la identidad de un hombre o una mujer, diferenciados y complementarios.

Sin lugar a dudas, estamos asistiendo a una ofensiva ideológica en toda regla. En el blanco, Cañizares, y algún otro prelado.

La Iglesia Católica, milagro de la Historia

Entre todas las instituciones de la tierra, la Iglesia Católica es la única que ha permanecido siempre igual en su estructura fundamental a través de la historia: después de dos mil años de avatares, de crisis, de persecuciones, la frágil barca de Pedro sigue surcando los mares y las tormentas sin ser destruida, y ésta singularidad la hace aparecer como un hecho humanamente inexplicable, como un milagro de la historia. Las instituciones humanas, en todos los países y en todos los tiempos, han cambiado o han desaparecido: sólo la Iglesia permanece como siempre ha sido; las ideas y las creencias han evolucionado, se han adaptado a los tiempos, han experimentado profundas transformaciones: sólo la Iglesia mantiene la misma fe y los mismos principios en medio del relativismo del pensamiento humano; la decadencia, las guerras y las revoluciones han provocado la caída y desaparición de imperios, de civilizaciones y de culturas siguiendo la ley de la historia; sólo la Iglesia es la única y eterna superviviente de todas las crisis, de todas las enormes dificultades, de todas las terribles persecuciones a las que siempre se ha visto sometida.

Despolitizar el Rototom

El festival reggae Rototom, que está celebrándose en Benicàssim, necesita una revisión por parte de sus organizadores, para que sea un festival musical sin connotaciones políticas, y mucho menos partidistas a favor de un único partido, que es Podemos: es la “casta” que se instala y aprovecha de un enfoque equivocado en un festival musical; luego califican como “casta” a otros partidos políticos, pero se ve que le gusta y se siente cómodo como partido único.

Rototom quiere ser algo más que un festival, de modo que los ocho días sean también un estímulo en la conciencia social, debatiendo aspectos culturales y de estilos de vida. Es una opción legítima, pero los partidos políticos no deben entrar como protagonistas en el Rototom. Habrá quien argumente que “política” es todo cuanto afecta a la sociedad, haciendo honor a su etimología griega de “polis” (ciudad), pero no debe ser un festival que se constituya en altavoz de un único partido político.

El mal del pecado

Como la sombra que acompaña al que camina a la luz del sol, el mal, en sus distintas manifestaciones, es inseparable de la vida humana, tanto individual como colectivamente. El hombre es el único ser de la creación que entra en la vida llorando, pues la primera manifestación del bebé que sale del vientre de su madre es el llanto. ¿Es ello la más clara prueba de que su destino es el sufrimiento?… El mal que sufrimos los humanos es de dos clases, el físico y el moral, y ambos superan nuestra capacidad de comprensión y de control. No comprendemos ni podemos controlar el mal físico de las numerosas enfermedades que padecemos, el sinsentido de los desastres naturales que causan miles de víctimas, los accidentes innumerables que acompañan a la actividad humana. Y tampoco logramos comprender y controlar los genocidios causados por las guerras absurdas, las crueles opresiones e injusticias de unos hombres sobre otros, las infinitas maldades causadas por el interés y egoísmo humano.

La superficialidad

“Nosotros, hombres modernos, estamos demasiado extrovertidos, vivimos fuera de nuestra casa, e incluso hemos perdido la llave para volver a entrar en ella”. (Pablo VI)

No cabe duda que las vidas, conductas y posturas del hombre moderno en la sociedad actual no son iguales a las de épocas pasadas, evolucionan continuamente. El hombre –desde los albores de la humanidad- ha pasado de lo primitivo, material y espiritual con todas sus variantes, paganas y cristianas, místicas y ascéticas, agnósticas y creyentes a las formas y posturas  actuales de vivencias y convivencias diferentes.

Nos da la impresión que miramos y vivimos hacia lo exterior en exceso. Las fuentes que siempre han manado espíritu, moral y conocimientos en nuestra civilización cristiana: “Fe, Familia y Escuela” presionadas por el mismo hombre “dicen los de siempre” que manan menos que antes. Muchos se lo creen y pasan a beber otras aguas más turbulentas y divertidas, pero menos claras y limpias; son las aguas encharcadas y contaminadas de superficie, las del ruido y vulgaridad, las de lo material e intrascendente, las de lo sensitivo y contable.

Para dudar del CIS

La encuesta del CIS del pasado lunes sobre la intención de voto de los españoles presenta, sobre todo, la gran duda de su fiabilidad, a la vista de lo mucho que se equivocó en la encuesta sobre las elecciones del 26-J. Si no, que se lo pregunten a Pablo Iglesias, que ya era confirmado como nuevo líder de la izquierda española, superando con claridad al PSOE, y casi se veía presidente del Gobierno. O esa encuesta del CIS propició una movilización de los votantes del PSOE, para alegría de Pedro Sánchez: perdió votos y diputados, pero más perdió Podemos, y eso era vital para el líder socialista. Las encuestas del CIS son las más fiables, se suele afirmar. No pongo en duda la profesionalidad del CIS, pero a los hechos me remito sobre los fundados motivos para dudar de esta nueva encuesta del CIS.

Hay varios motivos para dudar sobe dicha encuesta, que surgen de la actual situación política española y de la idiosincrasia hispana, casi a partes iguales. La ira actual de los españoles hacia los políticos va en aumento, viendo que no son capaces de ponerse de acuerdo para gobernar y el “fantasma” de una tercera convocatoria electoral es cada vez más posible. Unos políticos que no han querido aplicarse la austeridad que han exigido a los ciudadanos.

La Demagogia y sus tácticas

“La primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira”: así inicia J.P. Revel un famoso ensayo sobre el poder de las ideologías en la sociedad moderna. El mal de la mentira es inseparable de la condición humana, ciertamente; pero hay una mentira en las relaciones entre personas que es fácil de descubrir, y hay una mentira, mucho más grave, que pretende engañar al conjunto de la gente y que se esconde bajo las grandes palabras. Esta mentira social tiene un nombre: es la demagogia. En su significado preciso, la demagogia es manipular los sentimientos primarios de la plebe para hacerla instrumento de un determinado interés ideológico o político, ya sea prometiendo lo que no se puede cumplir, ya sea incitando odios y beligerancia contra el adversario político. La finalidad política es aquí lo esencial. Los políticos buscan siempre alcanzar el poder o mantenerse en él, y para conseguir este supremo objetivo acuden a la mentira disfrazada de grandes palabras reivindicativas. Y la demagogia actúa siempre desde esa inmoralidad básica: politizar el pensamiento para que la gente no analice los problemas desde la razón crítica, sino desde la pasión partidista.

José Millán Astray Terreros, Caballero Legionario

A mis catorce años, el Delegado Provincial del Frente de Juventudes de Castellón, Javier Cerón Ayuela, me nombró jefe de la Centuria de flechas “Antonio de Leiva”, de Segorbe. La centuria llevaba el nombre de aquel soldado navarro que fue un brillante capitán de los heroicos tercios españoles. En el encuadramiento de la centuria una escuadra tomó el nombre del mítico general José Millán Astray –mandada, por cierto, por el hijo de un miliciano cenetista muerto en Lucena durante la guerra civil- De aquel entonces procede mi admiración por este legionario tuerto, cojo y manco que tanto recuerda a otros soldados, a otros héroes de la historia de España: al marino Blas de Lezo y Olavarrieta –el medio hombre– y al escritor Miguel de Cervantes –el manco de Lepanto-.

Recientemente una comisión del Ayuntamiento de Madrid, presidida por la polémica concejala Rita Maestre, acordó suprimir del callejero urbano la dedicación y el recuerdo a un héroe de España, me refiero al general José Millán Astray.