Hace ya unos meses que David García, alcalde de Nules, comunicó que no se presentaría a las elecciones de 2027 y que se retiraba de la política. Sin haberle tratado mucho en estos años, sí puedo afirmar que es coherente esa decisión con un modo de ver la política, a la que se sintió llamado ya siendo adolescente.
Tiene 35 años, tres legislaturas -desde 2015 - como alcalde y Presidente de la Unión Municipalista de España desde 2024. Hábil, trabajador, pegado a la realidad, sorprendió a todos en 2015 ofreciendo un pacto a derecha e izquierda, con la condición de ser él alcalde, único concejal de su formación política.
Leí con interés la entrevista, el domingo pasado. Algo que me alegra especialmente es que es maestro, y que puede dejar la política porque no es una tarea de por vida, y ojalá que se vayan poniendo límites a los mandatos. “Agua que no corre se pudre”, dijo un chino.
Limitar los mandatos evita hacer de la política una profesión. Algunos acuden a la política o aceptan cargos políticos por un deseo honrado de servir, de aportar su grano de arena, incluso perdiendo ingresos, y conscientes de una exposición permanente ante los medios de comunicación que no siempre desearían.
Algunos no pueden disimular que lo que les gusta es ser “salsa de todos los platos” durante un tiempo, el máximo posible, y se les nota demasiado: ojalá lo de “salir en la foto” vaya a menos, haya menos políticos que acuden a actos en que basta la presencia de uno o dos, y nos ahorraríamos gastos de automoción, seguridad, etc. Reconozco que es un deseo casi utópico. Otro deseo: caras nuevas en la política con valía personal.
Y algunos políticos buscan en la política el pesebre fácil, lo más duradero posible – por eso algunos se defienden a dentelladas, también contra los de su propio partido -, por su vaciedad profesional, o inexistente experiencia profesional al margen de la política. El colmo es el de los políticos que acceden para ganar dinero fácil a costa de lo que sea.
Por supuesto que tengo bastantes nombres en la cabeza cuando describo el tipo de políticos que tenemos. ¿Digo algunos nombres? Eso gustaría a algunos, pero no lo voy a hacer. Simplemente, los que llevamos décadas en el periodismo sabemos más.
David García dice que la política es un circo. Lo es. Y que debe haber un cambio de Gobierno. En ambas afirmaciones coincido: Pedro Sánchez no debe seguir por la corrupción (Urda, Ceuta, Adamuz, Ábalos, hermano, cónyuge, apagón…): otro PSOE.
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
