Carrasco climatiza aulas

La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, lleva tres años al frente del consistorio demostrando cercanía y eficacia para resolver los problemas ciudadanos. Falta menos de un año para las elecciones municipales y todo apunta a que el PP aumentará el número de concejales: puede lograr la mayoría absoluta, y no necesitar a Vox. 

Las tres escuelas municipales, ‘Chupetes’, en la calle Antonio Prades Safont, ‘Biberons’, en Desert de les Palmes, y ‘Peucs’, en la calle José María Mulet Ortiz, tendrán climatización, de modo que funcione en el curso 2026/2027. Se requiere una rápida adjudicación de las obras y hacerlas en verano. Y para instalar toldos que proporcionen más sombra, arreglar goteras, etc. Se destinarán 335.497 euros.

La Generalitat ha anunciado un plan para climatizar las aulas y para reformar centros educativos. Sin embargo, en vez de trasladar la responsabilidad de una administración a otra, en una discusión interminable de a quién compete el gasto, Begoña Carrasco no pierde el tiempo y prima la sensibilidad hacia los más pequeños. Gobernar es escuchar y resolver, y la alcaldesa da muestras de ello.

Se anuncian estos días más convocatorias de funcionarios y empleados públicos, también en el ayuntamiento de Castellón. Todo el mundo quiere ser funcionario, y sobran funcionarios, que suelen tener aire acondicionado, lugar de trabajo apropiado en ciudades y pueblos, mientras hay niños que sufren el calor. 

También lo pasan mal por el calor algunas residencias de mayores, con instalaciones obsoletas, cuya reparación o sustitución se atribuye a la propiedad o la empresa gestora, mientras sufren los mayores en ciertas zonas o épocas.

En las residencias públicas concertadas, es decir, de gestión privada, están con agobios por el retraso en adjudicar la licitación de la gestión, cuya injustificable demora repercute en las condiciones laborales y de mantenimiento de servicios, con una tensión adicional ahora por el verano. Se espera que la consellera de Servicios Sociales, Elena Albalat, lo resuelva en breve. Duele la excesiva burocracia y la lentitud para adjudicar o mejorar servicios en los mayores. Los trabajadores de residencias concertadas tienen más motivos para hacer huelga que los profesores ¡pero es impensable desatender a los mayores! Acabar con esa injusticia es una prioridad.

Duele ver las condiciones en que niños y mayores son atendidos. Y más cuando entras en oficinas públicas con climatización y personal de dudosa eficacia, y horario cómodo.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.