Hay trabajo

Hay retrasos en las inspecciones de ascensores por la escasez de técnicos de mantenimiento. Las empresas del sector calculan que necesitan incorporar a 1.300 profesionales al año para cubrir jubilaciones y el aumento de elevadores. Es un trabajo de incorporación laboral inmediata. Un botón de muestra significativo. 

Hay trabajo en España, si de verdad se quiere trabajar, sin buscar primero el “me gusta” en vez de trabajar, con el afán de ir progresando, formándose, y labrándose un futuro profesional según la capacidad, las preferencias y la realidad social. En Teruel y fuera.

España ha superado por primera vez el medio millón de trabajadores autónomos extranjeros en marzo de 2026, convirtiéndose en el motor del emprendimiento. Este colectivo representa más del 96% del crecimiento neto de autónomos en los últimos cuatro años, con sectores clave como construcción, hostelería y otros.

Recuerdo mis primeros años tras acabar los estudios en la Universidad, en 1979. No era fácil conseguir un empleo, y el que se lograba era en prácticas, aprendiendo, cobrando poco. Había unos planes personales profesionales, que luego se lograban o no.

Sin embargo, España se ha ido convirtiendo en un país de funcionarios y empleados públicos, y no solo se debe al régimen de las autonomías. Hay partidos políticos que quieren que casi todo dependa del Estado –educación, sanidad, servicios sociales, etc.-, en vez de facilitar una cultura de emprendedores. Faltan emprendedores.

El Gobierno prepara una normativa que baje la ratio de la enseñanza. No es algo que se base en mejorar la calidad, pues 22 alumnos en un aula de Primaria es un lujo que no nos podemos permitir, en mi opinión. Y no lo digo porque yo estudiara en aulas de 40-50 alumnos en Calamocha y Barcelona ¡Se quiere dar trabajo a los profesores que se están quedando sin alumnos por la caída de natalidad, en vez de asumir con valentía la realidad laboral, suprimiendo aulas o líneas!

Ya tenemos en España más empleados públicos (3,5 millones) que trabajadores por cuenta propia (3,2 millones), es decir, autónomos. A mí me parece mala noticia.

Faltan trabajadores en el campo, en talleres mecánicos, electricistas, pintores, cerrajeros, albañiles, en bares y hoteles. Pero la queja es permanente entre los jóvenes: “no hay trabajo” o “no hay trabajo que valga la pena”. Conozco varios de estos profesionales, autónomos, que ganan bastante más de lo que pensamos. Pero muchos siguen con los papás y cursando más estudios o másters de los imprescindibles para trabajar.

Un extranjero, trabajando como electricista, me acaba de decir que en España se vive muy bien, que está encantado. Se gana bien la vida. Le sobra trabajo. 

 Un amigo, pequeño empresario agrícola de la naranja, tiene 20 paquistaníes trabajando. No encuentra trabajadores cualificados para el cultivo y recogida, y les pagaría más. Paga lo que es legal a personal sin ninguna cualificación, pero que quiere trabajar.

La IA destruirá empleos y creará otros. Más que ponerse nervioso, a trabajar ahora.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.