Urnas aragonesas

El 8F en Aragón ha dejado un claro mensaje: de nuevo, los votantes rechazan el sanchismo y quieren que se entiendan PP y Vox para gobernar. Y en este aspecto central miran a la Comunidad Valenciana, al engranaje de ambos partidos que Juanfran Pérez Llorca logró en 2023, y ahora que es president de la Generalitat Valenciana. PP y Vox están obligados a entenderse, porque ha fallado el intento del PP de “marcar distancias” con el partido de Santiago Abascal adelantando elecciones en Extremadura y Aragón.

A la vista de los resultados electorales aragoneses, y no creyéndome la encuesta de Compromís de que Vox sería el primer partido votado en la Comunidad Valenciana, quien está ahora muy preocupada es Diana Morant, viendo el socarramiento de la exministra y exportavoz Pilar Alegría en tierras aragonesas. Pánico a lo que puede resultar para el PSOE y la apuesta de Pedro Sánchez de ministras para las autonomías.

Las encuestas en Aragón han fallado en varios datos. El PP se movía entre 28 y 30 diputados, y ha sacado 2 menos que en 2023: notable fiasco, aunque lo nieguen. No se ha entrevisto bien dónde irían los votos desencantados del PSOE, que en efecto ha tocado suelo de hundimiento en unas autonómicas aragonesas: han ido a la Chunta Aragonesista y algo a Vox, los dos grandes partidos que han salido bien parados. 

Han sido unas elecciones en una indudable clave nacional contra Pedro Sánchez. Hay hartazgo. Pilar Alegría se ha inmolado. En Teruel ciudad ha ganado el PP, ¡y en segundo lugar Vox!, relegando al PSOE al tercer lugar, casi empatado con Teruel Existe, otro damnificado en estas elecciones. Toda una señal: Teruel, castigado por Pedro Sánchez de manera llamativa, harto de que su nombre suene por el Parador y las mentiras de Pilar Alegría, aunque estudiara Magisterio en la “Universidad de Teruel”.

Había 8 partidos en las Cortes Aragonesas, y ahora quedan 6: un ahorro. Podemos y PAR se han quedado sin representación. Las encuestas han acertado. Asombrosamente, SLAF (Se Acabó la Fiesta), de Alvise Pérez, ha sacado en Aragón el doble de votos que el PAR, y el triple que Podemos. El PAR se queda con “reductos” municipales y provinciales, un partido que gobernó Aragón con PSOE o/y PP: tal vez por eso mismo, por su oportunismo durante mucho tiempo aferrado al poder, tiene una explicación, además de sus divisiones y luchas internas.

Ahora las miradas se dirigen a Castilla y León, que el 15 de marzo tiene cita con las urnas sin haberlas adelantado. Falta ver si Vox sigue subiendo o toca techo.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.