Leer libros

Mañana se celebra el Día de Aragón y también el Día del Libro. El Día del Libro es una iniciativa española –en concreto del escritor valenciano Vicente Clavel-  en 1926: cumple 100 años. Una iniciativa española que luego se proclamó Día Internacional.  Por la escasa valoración que hacemos en ocasiones de nuestra realidad cultural, recordar que nació en España, país que tiene una gran tradición literaria, puede ayudarnos a matizar ciertas afirmaciones.

Nació para fomentar la lectura. Ha aumentado en España la formación escolar. Con las nuevas tecnologías todos leemos multitud de titulares y whatsapps. Estamos inmersos en una cultura de impactos, inmediata, casi impulsiva. 

Nuestra cultura actual necesita más que en otras épocas reconocer la importancia de leer libros, no solamente SMS o redes sociales, o alertas en nuestro móvil.  En la época del activismo es más necesaria la reflexión y la perspectiva que aporta la lectura de libros, de historia, novelas o ensayos. Más que cantidad buscar la calidad de los libros.

Nadie puede alegar que, por problemas económicos, no lee algún libro. Aparte de los libros descargados  en internet –legales o menos legales-, existen bibliotecas públicas bien dotadas, con préstamo de libros muy variados. Hasta en piscina y playas.

Probablemente es en la época escolar donde más se puede trabajar la afición y el placer de leer, como descanso y diversión  también. Leer, en cierto sentido, es viajar, imaginar, recordar, comparar. Siendo adultos, es una afición que se puede cultivar, pero difícilmente si no hay un gusto e interés desde la infancia y adolescencia.

No sé si el lector de estas líneas ha viajado en tren recientemente. No me refiero a la vergonzosa línea ferroviaria Valencia-Zaragoza. En viajes que he hecho a Barcelona me he fijado: los pasajeros ven películas en su tablet, o mandan y leen casi compulsivamente whatsapps.  No juzgo, simplemente intento captar una realidad, contar historias, que en definitiva es parte de la labor de un periodista. 

No hay que chismorrear en el vagón, sino que se ve yendo a la cafetería o al lavabo. Me consta que alguno lee algún libro descargado en su tablet o móvil.

Ha sido moda, en todo tipo de entrevistas a personas famosas, preguntar qué libro estaba leyendo. Me hizo gracia por su sinceridad el futbolista Kiko Narváez, que dijo: “¿Libro? Yo no leo libros”. Por cierto, su cumpleaños es el 26 de abril.  

Puestos a reconocer autorías, en Castellón se celebra la 42ª edición de la Feria del Libro, del 24 de abril al 3 de mayo. Ha dado un salto impresionante gracias a un turolense,  Quino Guillén, que la ha organizado tras ganar una licitación del Ayuntamiento de Castellón este año. ¡28 casetas, entre ellas Plataforma Poetas por Teruel!

También es bueno recordar lo que se atribuye a un sabio como Santo Tomás de Aquino: “Temo al hombre de un solo libro“. Hay que tener una visión amplia, perspectivas diversas del mundo, enfoques variados. Lo contrario puede llevar al dogmatismo.

 

Imagen de Grok
  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.