Los dos errores de Florentino

A veces incluso acertamos los que nos dedicamos a opinar y escribir. Cuando se convocó rueda de prensa el martes pasado en la que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, iba a ser el protagonista tras reunirse con la Junta Directiva, di por hecho que convocaría elecciones.

No se me pasaba por la cabeza la hipótesis de que anunciara el cambio de entrenador o que dimitiera. No me parecía lógico en un empresario con 170.000 trabajadores, un presidente del Real Madrid que tiene en su haber 66 títulos de fútbol y baloncesto, con décadas al frente del club con más títulos del mundo, reconocido como el mejor presidente de la historia.

Sin embargo, Florentino ha cometido dos errores graves, que no ensombrecen todo lo que ha logrado, sino que me llaman la atención en un empresario de su categoría y en un presidente tan prestigioso del Real Madrid.

Primer error: convocar elecciones. Hacerlo es magnificar las críticas a su gestión en este año, en que el Madrid ha quedado segundo en la Liga. Tenía que haber esperado a las próximas elecciones, en 2029, y adoptar ahora las decisiones que son evidentes: un entrenador idóneo –se equivocó con Arbeloa– y una plantilla reforzada. 

Le sobra capacidad para haberlo hecho, sin alimentar la sensación de desmoronamiento que algunos insisten en atribuir al Real Madrid en estos momentos, ni de antimadridismo. 

No ha habido éxitos deportivos este año, ni en Champions ni en Liga ni en Copa. Eso para un equipo como el Madrid -un año en blanco, nunca mejor dicho- es un fracaso.

Ha confundido, también, lo que son críticas al Real Madrid con críticas a Florentino. Parece que se lo ha tomado como “el Madrid soy yo”, y no es así, aunque algunos quieran identificar presidente con club. Los jugadores han fallado, la planificación de la plantilla no se hizo bien. En la cadena de las responsabilidades, habría que diseccionar muchas, y una de ellas es el presidente, pero no la única.

Que el Barcelona haya ganado la Liga, juegue bien y entusiasme no es precisamente porque tenga un buen presidente, sino una plantilla excelente, compensada, y un entrenador muy bien elegido. 

Segundo error grave de Florentino: el tono de la rueda de prensa. Una vez convocada, debía haber sido breve, sin alusiones a medios de comunicación ni nombres de periodistas, ni a las 14 ligas que dijo que se le han robado al Madrid.

Florentino se dejó llevar por el enfado y el nerviosismo, pese a que tiene gran experiencia en controlarse y manejar contratiempos y situaciones difíciles. Esta vez se equivocó. Mostró una agresividad que no le beneficia, aunque a él le pueda parecer una muestra de valentía y de dar la cara. Así no, Florentino.

Es muy inteligente. Sin embargo, los muy inteligentes corren el riesgo de pensar que siempre aciertan, y no escuchan a quien les avisa o pueden contrapesar su visión ¿Tiene alguien Florentino en el Real Madrid que le diga las verdades a solas?

Sus obsesivas referencias al diario “ABC” son más que excesivas, fuera de lugar. Ese medio y los que fueron mencionados no se van a acobardar, sino que se van a esmerar en su trabajo. El “ABC” ya le ha contestado como se preveía.

Ante desinformaciones o bulos, se tiene el recurso de hablar con e medio de comunicación o ejercer el derecho de rectificación. Y si se estima conveniente acudir a los tribunales.

Y yo aviso: puede haber otro candidato, solvente, en esta ocasión.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.