Impuesto de circulación

Acaban de cobrarme el impuesto de circulación: 65,43 euros. Castellón tiene la 18ª cuota más alta de las 50 capitales de provincia: en Santa Cruz de Tenerife se paga 34,08 euros. Tengo un Ford Focus, de gasoil, con 16 años, y pese a los diversos consejos de que me cambie de coche, voy a seguir con él, pues funciona bien.

Deberían bajarnos el impuesto de circulación, por  un hecho evidente: no podemos circular por medio Castellón, sobre todo la zona-centro. Y no digamos por la disminución progresiva de aparcamientos gratuitos: eso sí, acceso a diversos parkings garantizado. Guerra descarada a los coches, sin bajar impuestos.

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) trajo consigo obras ingentes y molestias a todos. Una vez que se han acabado las obras, se nos dijo que no entraba en funcionamiento porque Castellón no tiene un nivel de emisiones que lo haga necesario. Esperpéntico.

Nos han limitado tanto la circulación que lo lógico sería bajar el impuesto anual, que supone 12 millones. Suena casi estratosférico plantear una rebaja de impuestos, en un presupuesto anual del Ayuntamiento de Castellón de 252 millones de euros.

Los impuestos no tienen por qué subir, o incluso mantenerse. Si las circunstancias cambian, un ayuntamiento buen gestor ha de plantearse cambios, incluso rebajas.

Juan Carlos Redondo, concejal de Economía y Hacienda, comentó que estos tres primeros años bajo el mandato de Begoña Carrasco, alcaldesa de la ciudad, se han caracterizado por la “bajada de impuestos” y “el impulso a las inversiones estratégicas para seguir transformando la ciudad y la potenciación y mejora de los principales servicios públicos municipales”, y que esa es la senda para 2027. ¡Ánimo!

Begoña Carrasco es muy consciente de que es preciso facilitar viviendas. Ha defendido 7 planes para 4.200 viviendas en Castellón, el 40% de protección oficial. Buena línea.

Ahora que se están trabajando los presupuestos para 2027, ojalá oigamos lo de “adelgazar la Administración”. Muchos pensamos que sobran funcionarios y empleados públicos, también en el Ayuntamiento de Castellón. De los sueldos prefiero no hablar: nadie se queja, ni de las horas. Si con las nuevas tecnologías se ahorra dedicación, ¿se pueden evitar algunos puestos de trabajo, o no cubrir algunas jubilaciones? Silencio.

¿Y qué se va  a hacer con el antiguo Asilo, en la calle Gobernador? Alberto Fabra hizo una permuta construyendo el nuevo Asilo a cambio de esta sede, desocupada ya hace 20 años. Se está cayendo. La alcaldesa admitió que agradecerá ideas sobre su destino.

Blog: http://javierarnal.wordpress.com

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.