La ideología de género

Después del fracaso histórico del marxismo, han surgido en occidente otras ideologías con pretensiones revolucionarias, no ya políticas, sino culturales y sociales, y una de ellas es la autodenominada ideología de género, muy aireada por los movimientos radicales feministas y del orgullo gay. No es sólo un movimiento reivindicativo, sino también una “ideología”, esto es, una filosofía sobre la persona humana, y concretamente en su condición sexual, que pretende subvertir desde sus mismas raíces; como todas las ideologías, es un sistema cerrado de ideas a semejanza de los credos, porque ha de admitirse en bloque, y no admite diálogo. Y es una ideología de “género”, una palabra que hay que entender en su significado gramatical de género masculino, femenino o neutro, porque abarca estas tres acepciones; aunque se presta a una cierta ambigüedad, la palabra está elegida con una intención bien precisa y calculada: cambiar las ideas que tenemos sobre la persona humana.

Contrastes (2ª parte)

A veces, muchos pensamos que retrocedemos en nuestra evolución con una Ley injusta de impuestos mal distribuidos, unas pensiones de nuestras viudas y pensionistas insuficientes. En la usurpación como padres de nuestros derechos en la educación de nuestros hijos y nietos al amparo de la Constitución, ¿dónde queda su artículo 27,3? con la intromisión ideológica y doctrinaria del partido en el Poder (Asignatura de Educación para la Ciudadanía de nuestros jóvenes). Con una Ley de Dependencia de nuestros ancianos, gaseosa y grandilocuente, carente durante años del necesario soporte económico para hacerla real y eficaz… En fin, nos da la sensación que el Estado con su parcial control, se infiltra en la sociedad e intenta manipular, con demasiada frecuencia, nuestras creencias y valores, nuestras costumbres y tradiciones. En resumen influir e inmiscuirse en nuestras vidas, en nuestros principios y conciencias. Decía en otra ocasión: “Soy, Señor, vuestro vasallo, vos sois mi rey en la tierra; a vos ordenar os cumple de mi vida y de mi hacienda. Vuestro soy, vuestra es mi casa; de mí disponed y de ella; pero no toquéis mi honra y respetad mi conciencia” Así hablaba el Conde de Benavente a su emperador Carlos V de España. El Conde de Benavente recordaba a su “dueño” y Emperador que en las fronteras de la conciencia debe detenerse todo poder. En eso estamos y exigimos de un Estado moderno: ¿Absolutismo, Dictadura o Democracia?

Náufragos, robinsones y llorones en Internet

La aparición de internet, la irrupción incesante de las nuevas tecnologías de la información y la multiplicación de las redes sociales han propiciado un cambio cultural y económica gigantesco, y eso que todavía estamos en el comienzo.

Afecta al ámbito laboral, lo comprobamos en la imparable venta o gestión “on line” de casi todo tipo de productos o bienes –en los bancos los empleados están muy nerviosos, al observar la disminución de clientes físicos y la necesidad de readaptar plantillas, a titulo de ejemplo-, en los medios de comunicación que llevan tiempo intentarse adaptarse con desigual éxito, en el ámbito familiar, educativo, administrativo: nada queda ajeno prácticamente a la revolución digital.

Tiene muchas ventajas internet, y desde luego hay que saber aprovecharlo. Por edad, ya contemplamos que hay jóvenes que podemos denominar “nativos digitales” y, en el otro extremo, personas que por edad se consideran “prehistóricos digitales”, renunciando a las ventajas que ofrece. También conozco abuelos y abuelas digitales con 85 y 90 años: depende de cada uno.

Ante internet y las redes sociales, caben muchas actitudes, pero desde luego es imprescindible tener un discurso positivo y animante, sin quedarnos en que es un mundo de superficialidad, pérdida de tiempo y aislamiento humano.

Usar bien internet

Me ha alegrado la decisión de la Generalitat Valenciana de racionalizar el uso de internet entre los funcionarios. Se pueden y deben ahorrar unos cuantos millones de euros, que pagamos entre todos, de modo que los funcionarios y cargos de la Generalitat utilicen internet sólo para lo que es necesario para su trabajo, tanto en ordenadores como en dispositivos móviles. Tanto los funcionarios como cualquier ciudadano debemos reflexionar ante las facilidades que otorga internet, para el trabajo, pero también para la distracción, el entretenimiento o usos inadecuados para el fin que se ha contratado, en el caso de los funcionarios con el dinero de todos. Si un ciudadano utiliza convulsivamente internet –que los hay-, como se lo paga de su bolsillo, puede decidir en qué se lo gasta, pero no si es un gasto pagado con nuestros impuestos o la empresa. Un ahorro en el trabajo de los funcionarios, y a la vez una exigencia de que se centren en su trabajo y no pierdan tiempo en leer noticias, “navegar” a placer o viendo vídeos de diarios deportivos en tiempo de trabajo, que también es un modo de defraudar.

El Paraigües

¡Vaja, home! No sé per qué, em dona l’impressió de que este se’n va sense mi… ¿Que no? Ya voran com sí… En acabar-se el café en llet que demanà i pagar-li al del bar, s’ha baixat de la banqueta, s’ha abotonat la gavardina i ha mirat de reüll a la mulata eixa que està assentada junt a la porta…

¿No et dia yo? ¡Al carrer sens recordar-se de que entrà al bar en mi! ¡Au, fill, que Santa Bàrbera et guarde!

Bo. Em van a permetre que els explique per qué estava tan segur de que açò anava a ocórrer.

No és que yo haguera advertit en el meu “ex acompanyant” tendència alguna a deixar-me o cosa pareguda, és més, quan este matí abans d’eixir de casa es percatà en mirar per la finestra de que plovia, em desenfundà en acabar de traure’m de l’armari en un gest no exent d’afecte. Al menys aixina me ho paregué. Allisà els meus plecs en varies passades de mà entre rudes i amables a un temps, i em dedicà una mirada no sé si escrutadora o admirativa… M’agradaria més inclinar-me per açò últim.

El cas és que només eixir al carrer em desplegà, colocant-me sobre el seu cap per a resguardar-se de la pluja. ¡Bo, això a ningú deu d’estranyar perque per ad això vaig ser concebut i creat!, i si no, ¿per a qué punyetes anava a aprofitar un paraigües?

Seis presidentes republicanos

La primera República -lo hemos dicho alguna vez- se proclamó en contra de lo regulado en el capítulo XI de la Constitución de 1869, que establecía el procedimiento para la reforma constitucional.

Constitución surgida del derrocamiento revolucionario de Isabel II y de la reunión conjunta del Congreso y del Senado, reunión expresamente prohibida por la ley constitucional.

Don Estanislao Figueras, fue el primer presidente republicano, cuyo republicanismo moderador fue incapaz de hacer frente a los graves problemas que España tenía en aquel entonces. Apenas tres meses más tarde le sustituye Pi y Margall, quien a su vez se muestra incapaz de encauzar la revolución cantonal y tras un mes largo de gobierno le sustituye Salmerón que se encuentra con una gravísima situación de guerra civil, cantonalismo y rebeldía militar y cesa el 8 de septiembre de 1873.

Le sustituye don Emilio Castelar, quizás el más preparado y capacitado de todos los presidentes de la primera República. Con su lema de República de todos intenta poner orden. Pero Castelar fue víctima de las envidias de sus propios correligionarios y tras un mensaje de reconciliación nacional dimitió de la presidencia -¿escarmentaremos alguna vez los españoles con tanta necesidad de reconciliarnos?-.

Cómo entender la fobia política hacia los católicos

Se están produciendo en España algunos hechos que revelan un rebrote de fobia hacia los católicos, y hasta entre los no católicos o los católicos que no practican surge la pregunta de los motivos. Observo indignación y perplejidad en muchos ante este rebrote.

A los millones de españoles que en la Declaración de la Renta señalamos cada año la casilla de la Iglesia Católica nos mueve el deseo de que nuestros impuestos vayan, en una parte, a la Iglesia Católica. Por tanto, hay un fenómeno arraigado de aceptación y apoyo.

Algunos políticos vienen insistiendo en que hay que separar lo civil de lo religioso, y apuntan que ahora hay rasgos de “confesionalismo” en nuestro país. Basta recordar el artículo 16 de la Constitución para darse cuenta que no hay confesionalismo, sino que se garantiza la libertad religiosa y de culto, y que se puede llegar a acuerdos de cooperación con la Iglesia Católica y otras confesiones. Como hay unos Acuerdos de España con la Santa Sede de 1979, un senador ha propuesto que se eliminen o revisen. Tal vez si no se hubiera puesto “Iglesia Católica” molestaría menos a algunos, pero no parece que sean mayoría.

Fobias anticatólicas

El Pleno del ayuntamiento de Valencia el pasado 26 de enero, supuestamente para separar el ámbito civil del religioso, es un buen botón de muestra de algo que, cíclicamente, se repite en España: la fobia anticatólica. Ya lo dejó claro Jordi Peris, el concejal de Valencia en Comú -la marca de Podemos-, cuando afirmó que no vamos a destrozar iglesias ni quemar retablos ni impedir que se entre a las iglesias, sinagogas o mezquitas. Cualquiera que lea estas líneas, con un poco de sentido común y de respeto, podría contestar: ¡sólo faltaría!.

En Valencia lo que se quería sacar adelante, y se sacó, es aprobar que la ciudad se una a la Red de Ciudades por un Estado Laico, una red española a la que hasta ahora se han unido 15 ciudades: una de ellas, Santiago de Compostela, que siguiendo la lógica de algunos tendría que plantearse un cambio de nombre, porque eso de llevar el nombre de un Apóstol molesta a quien quiere arrinconar todo lo católico, pero de lo que estoy convencido es de que los compostelanos no lo permitirían. También se aprobó, con los únicos votos del tripartito y con el no del PP y Ciudadanos, que se retiren los símbolos religiosos de los edificios públicos: esto ya puede ser muy complejo.

El Crucifijo

(A la atención del Sr Alcalde de la ciudad de Valencia que al parecer, desea quitar los crucifijos y símbolos religiosos del cementerio municipal)

1.- Es la representación de la crucifixión de Jesús. Cicerón nos dice que era el más cruel y terrible método de quitarle la vida a una persona. La forma más vergonzosa y humillante de morir, ya utilizado por asirios, babilonios y fenicios. Muerte destinada a los esclavos y a los criminales. El suplicio servile como decía Séneca. Sabemos por los historiadores romanos Apirno y Floro que unos seis mil esclavos seguidores del tracio Espartaco fueron crucificados en las cunetas, entre Capua y Roma. Murieron aquellos parias de la tierra como los delincuentes, los criminales y los ladrones. Murieron como murió Jesús. Y Jesús con su muerte canallesca y humillante quiso glorificarles y honrarles. Devolverles su dignidad. Elevarlos a la simple condición de seres humanos..

De “Libertad Digital” (27.01.2017)

El representante de los judíos de Madrid, ante Rita Maestre: “El antisemitismo brota en España de una izquierda radical”.

El Ayuntamiento organizó este viernes un acto con motivo del 72 aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz.

El Ayuntamiento de Madrid quiso honrar este viernes a las víctimas del holocausto en el 72 aniversario de la liberación del campo de Auschwitz. Para ello organizó un acto presidido por el tercer teniente alcalde de la capital, Mauricio Valiente, y la portavoz municipal, Rita Maestre. Además estuvieron presentes los representantes de las comunidades judía, gitana, de personas LGTBi y de republicanos españoles. Tras el canto de un poema y la celebración de un minuto de silencio, Valiente consideró que la memoria y el reconocimiento a las víctimas es “un pilar imprescindible” para que en el futuro se eviten el odio y la discriminación. El tercer teniente alcalde de la ciudad -de IU- expresó el rechazo de Madrid a quienes nieguen, de forma parcial o total, el holocausto como hecho histórico y quiso homenajear a los cerca de seis millones de personas víctimas del exterminio nazi; una “memoria cargada de futuro que reconoce el derecho a la verdad” y recalcó la importancia de que la sociedad sepa lo ocurrido para que no se repita.

La inquietud radical humana

La filosofía sobre el hombre es el tema recurrente de la mitología griega, y en el Mito de Sísifo, título de un famoso ensayo de A. Camus, podemos ver una dramática alegoría de la inquietud y trabajos de la condición humana. Sísifo fue condenado por los dioses a perder la vista y a empujar perpetuamente un peñasco gigante montaña arriba hasta la cima, sólo para que volviese a caer rodando hasta el valle, desde donde debía recogerlo y empujarlo nuevamente hasta la cumbre, y así indefinidamente. Tal es la condición humana: con el fin de alcanzar la ansiada paz y felicidad, hacemos de nuestra vida un esfuerzo y sacrificio constantes hacia esa meta; pero nunca lo logramos, y nuestra inquietud jamás queda saciada. El ser humano es radical y constitutivamente un ser inquieto, esto es, un ser cuyos pensamientos y deseos se orientan a una meta inalcanzable en este mundo, y aunque seamos conscientes de ello, estamos condenados a seguir anhelando y trabajando hacia ese objetivo.

Patxi López y Pedro Sánchez son pasado

Para resolver la crisis de liderazgo en el PSOE, hace falta un nuevo líder, que no esté vinculado a la fase que puso fin la gestora socialista. Sería una contradicción, aunque los militantes tendrán la palabra.

Patxi López ha anunciado que se presentará a la secretaría general. Se espera que Pedro Sánchez deshoje la margarita: por ganas, seguro que se presentaría; por apoyos, cada vez tiene menos, y hasta un político con la ambición y tenacidad de Sánchez puede sentirse agotado para una más que seguro fracaso, si se confirman los movimientos y declaraciones de estos días.

Sin embargo, llama la atención que quien ha calificado como pasado a Patxi López y Pedro Sánchez es Ximo Puig, secretario general de los socialistas valencianas y presidente de la Generalitat Valenciana. Puig fue jefe de gabinete con Joan Lerma, en 1983, ha sido diputado provincial en Castellón, alcalde de su ciudad natal Morella, diputado en el Congreso de los Diputados, por lo que lleva la friolera de 34 años dedicado a la política, siempre dentro del PSOE.

Cuando en el PSOE se habla de renovación, suena a ironía que Ximo Puig se refiera a Pedro Sánchez y Patxi López como pasado, como si él fuera la renovación. Pero lo ha dicho, y con su sonrisa habitual se mueve con una habilidad camaleónica en la política, sabe adaptarse a las coyunturas volcánicas, como la que ahora vive su partido.

La bona llum

Mai podré comprendre a l’Ajuntament…

¡Ya veus!… Casi tota la vida soportant una pereta arcaica, proyectant una llum somorda que a dures penes era suficient per a no entropeçar en el carreró, i de colp en menys d’una dotzena d’anys hi ha que vore la cantitat de canvis que m’han fet aguantar…

A tot açò… ¿M’he presentat? No, ¿veritat?… Be. Tampoc considere que siga molt necessari perque estic segur de que vosté i yo ya nos coneixem… ¿Que no?… ¡Ya ho crec que sí! ¡La de vegades que m’haurà vist al passar pel carrer de la Nau, sempre penjat en el mateix lloc!… Sí home sí, eixe. El farol del cantó. ¿Quin atre tenia que ser?

Puix ya veu, quan me colocaren sobre la frontera d’aquella casa de veïns, succés ocorregut en tota seguritat abans de que vosté naixquera, albergava en el meu interior un simple cremador de gas. La llum que difonia no era gran cosa, pero hi ha que vore la de gent que desfilà pel carreró al principi, tots els dies a boqueta nit, per a vore la nova allumenació que segons els veïns, ¡tanta categoria donava al barri a partir d’eixe moment!

Tal vegada el meu millor recort d’aquella primera época, siga el delicat tracte de que em fea objecte el faroler del carrer.

Periodistas honrados

Ayer celebramos los periodistas nuestro patrón, San Francisco de Sales. Una fecha que sirve para acordarnos de las exigencias morales de nuestra profesión, que no son pocas, como también sucede con otras muchas profesiones. Inevitablemente, me acordé de la perla de Donald Trump sobre los periodistas, a quienes nos ha calificado como los seres más deshonestos del mundo. Si nos atenemos a las palabras del nuevo presidente de Estados Unidos, los periodistas al menos somos los primeros en algo, porque desde luego no lo somos por salarios, empleo de calidad, ni en tener un horizonte profesional claro, pues cunde crecientemente el desasosiego entre mis colegas, al comprobar la crisis de los medios de comunicación y la incidencia de las nuevas tecnologías.

Algo más comprensivo estuvo Ximo Puig, el pasado 29 de diciembre, cuando en su encuentro navideño con los periodistas castellonenses mostró cercanía a los periodistas, subrayando que es la profesión que más ha sufrido el paro junto con el sector de la construcción, y que en la construcción algo está remontando el empleo, pero no así en la comunicación. Eso es pisar la realidad.

Contrastes (1ª parte)

En mi reino nunca se pone el sol” (Carlos V, Emperador y Rey de España)

España ha sido siempre un país de contrastes. Así, hemos pasado de ser un gran imperio “en el que nunca se ponía el sol” a un Estado actual debilitado en sus funciones y enfrentado ante 17 mini-territorios autonómicos, por los que el astro rey pasa deprisa con escaso tiempo de luz y calor a través de grandes nubarrones que nos dejan fríos al pensar en el futuro de nuestro país y de sus gentes.

La crisis de la evangelización

La presencia activa de la Iglesia en el mundo contemporáneo ha sido, como ya es fama, el gran principio inspirador del Concilio Vaticano II. Es decir, el Concilio quiso una Iglesia comprometida de la cabeza a los pies en el gran desafío de la evangelización de nuestro mundo. Por eso fue eminentemente un Concilio pastoral. Todos los cambios operados en la Iglesia, tanto de mentalidad como prácticos, no han tenido más fin que obtener un mayor dinamismo evangelizador y una mayor pureza en la presentación del Mensaje. Y es obvio que, a la hora de evaluar la actuación de la Iglesia, se ha de tener bien presente esta intención programática. ¿Cuál es el resultado obtenido? ¿Hay, en verdad, más dinamismo apostólico que antes, se lleva el Mensaje a los hombres de hoy con más profundidad y eficacia?. He aquí una pregunta muy seria a la que debemos responder con realismo y sinceridad, dejando aparte disquisiciones y posturas. Porque sucede con frecuencia que las ideas partidistas nos hacen ser ciegos o que los árboles nos impiden ver el bosque. Tan clara es hoy la situación y tan reacios son muchos católicos en admitirla, que hemos de acudir a los datos puros de los sociólogos, y no ya a los directamente interesados, para salir de discusiones y de dudas. Es suficiente una visión global y neutral de las cosas para obligarnos a admitir, mal que nos pese, que la evangelización está hoy en crisis, en una grave crisis.