Políticamente incorrecto

En esta última década, el periodismo ha puesto en circulación una palabra para calificar aquellas ideas que son aceptadas o rechazadas por el sentir político y social automáticamente, sin necesidad de reflexión o valoración racional alguna: lo “políticamente correcto” o lo “políticamente incorrecto”. Decir que tal o cual opinión no es políticamente correcta, equivale a decir que suscita escándalo y rechazo en el pensamiento mayoritario e impositivo de nuestra sociedad. Es un calificativo muy acertado, ciertamente, porque hoy la política tiende a invadirlo todo, inclusive el ámbito íntimo y autónomo del pensamiento de las personas. Y ello puede ser letal para el ejercicio de la verdadera democracia.

Cuando una determinada idea resulta “correcta” o “incorrecta”, quiere ello decir que, de hecho, se ha impuesto en la sociedad una ideología totalitaria, a pesar de que se proclame el principio sagrado del pluralismo, y que, también de hecho, la libertad de pensamiento se encuentra restringida en su ejercicio, por más que se diga continuamente lo contrario.

El amor y otras idioteces

amor idioteces«El amor es como el pan: si no es del día, se queda duro». Así comienza el Decálogo para noveles en el amor, epílogo de una obra de José Pedro Manglano que nos engancha desde el comienzo.

El autor va desmontando una a una las ideas que sobre la libertad y las relaciones han arraigado en los últimos años, y recupera una concepción del amor más verdadera y más humana.

En un libro ágil, fácil de leer y ameno, José Pedro Manglano huye de teorizar en abstracto e ilustra sus planteamientos con personajes de la literatura contemporánea. Plantea al lector una serie de preguntas sobre la naturaleza del amor: ¿Qué es lo que amo cuando digo que amo? ¿Cómo puedo identificar el amor y diferenciarlo de las sensaciones subjetivas que despierta en mí otra persona? ¿Qué sentido tiene el matrimonio, si lo importante ya lo tenemos nosotros solos?

«En amor solo hay dos calificaciones: sobresaliente o suspenso». Con habilidad y maestría, José Pedro Manglano nos propone un arte de amar moderno, escrito con sabiduría y buen humor, que no solo ayudará a conseguir el amor, sino, lo que es más importante, a mantenerlo.

El Gran Pequeño (Little boy)

Little BoyTítulo Original: Little boy
Dirección: Alejandro Monteverde
País: México
Año: 2015
Duración: 100 min.
Género: drama
Dirección: Alejandro López Monteverde
Interpretación: Jakob Salvati, Emily Watson, Kevin James, Tom Wilkinson, Cary-Hiroyuki Tagawa, Eduardo Verástegui, Ben Chaplin, David Henrie, Michael Rapaport
Guión: Alejandro Monteverde, Pepe Portillo
Producción: Santa Fé Films / Metanoia Films
Música: Stephan Altman, Mark Foster
Fotografía: Andrew Cadelago
Distribuidora: European dreams factory
Estreno en España: 30 de octubre de 2015

SINOPSIS

En un pequeño pueblo de California vive Pepper Flint Busbee, un niño de 8 años apodado ‘Little Boy’, debido a su baja estatura. El niño, que padece problemas de desarrollo, es constantemente ridiculizado y acosado por sus compañeros de clase y sus vecinos. Pero a él no le molesta ser más bajo que los otros niños, porque se siente feliz teniendo a su padre a su lado.

Sin embargo, el mundo de Little Boy se resquebraja cuando llaman a su padre para combatir en la Segunda Guerra Mundial. Él mantiene la esperanza, pero todo se desvanece cuando le dan la noticia de que su padre ha sido capturado y hecho prisionero de guerra.

La Indiferencia

“Las montañas siempre han hecho la guerra a las llanuras” (Víctor Hugo)

El andar por las llanuras de un huerto de naranjos –sobre todo en primavera- es siempre un placer. Normalmente también paseamos más cómodamente por las llanuras que por las pendientes y repechos, sobre todo si somos de edad avanzada. Las llanuras, a veces, son impracticables, nos encontramos con vallas, setos y acequias que dificultan nuestro movimiento al caminar; otras son peligrosas como las grandes llanuras de bosques y huertos naturales o urbanas, éstas últimas las “peores”, en las que el tráfico rodado atentan contra nuestra integridad o “libertad” de movimientos.

Muchos que viven en ellas las prefieren por aquello del confort y eligen lo fácil y cómodo, sin esfuerzo a lo difícil y complicado con él. A veces vivimos en las llanuras “indiferentes” ante situaciones y acontecimientos que limitan nuestro pensamiento y decisiones, sin considerar y ponderar ese placer que supone la montaña ante la “selva de la ciudad” con sus ruidos y semáforos que nos dificultan el necesario silencio para reflexionar, como también la espesura del bosque que nos tapa la profundidad necesaria para contemplar la lejanía. Todo ello dicho sea, por supuesto, con mucha ironía y subjetividad.

Un hombre para la eternidad

un hombre para la eternidadTítulo Original: A man for all seasons
Año de producción: 1966
Género: Drama, Biográfico, Histórico
País: Reino Unido
Dirección: Fred Zinnemann
Producción: Fred Zinnemann
Intérpretes: Paul Scofield, Wendy Hiller, Leo McKern, Robert Shaw, Orson Welles, Susannah York, John Hurt, Nigel Davenport, Corin Redgrave, Vanessa Redgrave, Cyril Luckham
Guión: Robert Bolt según su propia obra teatral
Música: Georges Delerue
Fotografía: Ted Moore
Montaje: Ralph Kemplen
Distribuye en DVD: Sony
Duración: 120 min.
Estreno Mundial: 12-dic-1966

SINOPSIS

Para divorciarse de su esposa y poder contraer matrimonio con Ana Bolena, Enrique VIII trata de obtener el favor de la aristocracia. Sir Thomas Moro, un hombre ilustrado, con unas creencias religiosas muy firmes, se encuentra en la encrucijada de actuar de acuerdo a sus ideas, arriesgándose a padecer las iras de un rey corrupto o ceder ante él.

Los indecisos ante el 26-J

En las diversas encuestas que se han publicado sigue llamando la atención el número de personas que no saben si irán a votar o que no saben a quién votar, un 33%. Hay que tener en cuenta que tal vez tienen sobrados motivos, por el alejamiento hacia los políticos que ha ido aumentando en nuestro país, por las maniobras de pactos postelectorales tras el 20-D, por la sensación de que incluso los partidos emergentes como Ciudadanos y Podemos caen en prácticas autoritarias.

Así aumenta el desaliento en los votantes, cuando se ha visto a Pablo Iglesias negociando sillones, o cuando se ve a Albert Rivera cambiando de opinión en materia de pactos y con problemas de democracia interna ya visibles. El PP ha de cambiar para lograr más democracia interna y luchar con más determinación contra la corrupción. El PSOE, por su parte, tiene a sus espaldas la corrupción en Andalucía, y una lucha interna entre sus líderes que, si se le vota, no se sabe muy bien qué se vota, porque puede acabar pactando con Unidos Podemos, o no, apoyándose en partidos independentistas o no, según los resultados que obtenga y la “noche de cuchillos largos” que se vaticina para el PSOE si se cumple que Unidos Podemos le relega a tercera fuerza política

Engaños y desengaños

Dice Gracián que “entramos en la vida engañados y salimos de ella desengañados“, y así es, en verdad, porque esta triste experiencia la tenemos todos los humanos y es la principal lección que nos enseña el paso de las cosas y de los años. Las ilusiones tienen vida corta, y aunque se suceden unas a otras con mucha facilidad, la mayor parte de ellas están destinadas a desaparecer, o en el mejor de los casos, a perder la fuerza que antes tenían por el desengaño que ineludiblemente nos viene del conocimiento de los hombres y de la vida. Pero esta experiencia universal nunca debe llevarnos a un pesimismo derrotista, sino, más bien, a un sabio realismo: el desengaño nos hace ver qué podemos esperar o no esperar de los hombres, dónde está la verdad y dónde la mentira, y cómo debemos orientar nuestra vida en orden a realizar un bien perdurable que no dependa de engañosas ilusiones. Y esta lección también debemos aprenderla los cristianos, justamente porque la fe, la esperanza y el amor hacia los hombres que nos pide el Evangelio no tienen nada que ver con las ilusiones, y sí con la realidad humana tal cual es y tal como es vivida por todos.

La escuela que necesitamos

escuela que necesitamosAUTOR : Eric Donald Hirsch
Nº de páginas: 446 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: ENCUENTRO
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788499201504

Por primera vez traducido al español, La escuela que necesitamos es un libro absolutamente contracorriente. Con argumentos fundamentados en los más relevantes estudios científicos y en su amplísimo bagaje cultural, literario, histórico y filosófico, el autor procede al desmontaje pieza a pieza de la ideología pedagógica dominante que, a fuerza de repetirse, se había hecho inatacable. Durante décadas se ha teorizado y llevado a la práctica en los sistemas educativos occidentales la idea errónea de que lo importante era el `proceso` de aprendizaje y no la enseñanza de contenidos concretos. Los resultados han sido trágicos, con un descenso del nivel de conocimientos de generaciones de jóvenes, y muy especialmente de aquellos con menos recursos.

Un libro apasionado y exhaustivo que conseguirá captar el interés de aquellos que se preguntan por qué la escuela, en nuestro país, igual que en el conjunto de occidente, no es capaz de educar a nuestros hijos, ni ofrecerles una preparación adecuada para las exigencias de nuestra compleja sociedad moderna.

Rajoy o Iglesias

El Debate a 4 del pasado lunes por la noche respondió a lo que se espera el 26-J, con una reiteración en las encuestas que deja poco margen de dudas –aunque las encuestas, encuestas son, no lo olvidemos, incluida la del CIS– y plantea dos opciones de gobierno en España: Mariano Rajoy o Pablo Iglesias. Y la imagen de un Pedro Sánchez abatido. Los cuatro líderes se adaptaron a esa perspectiva, incluido Pedro Sánchez, que asumió su rol de “acompañante” de alguien, pero lamentándose una y otra vez de no haber sido presidente del Gobierno por la postura de Podemos. Sánchez estuvo triste, lento, descolocado, tal vez muy consciente de su tren.

Según qué medio de comunicación se “visualiza”, el ganador del debate es Rajoy o Iglesias. El perfil de los lectores de cada medio puede ser determinante, o la movilización internauta de los dos partidos en liza, el PP y Podemos. En lo que coinciden los medios de comunicación coinciden es que Pedro Sánchez es el que peor estuvo, el perdedor sin paliativos.

Desde el comienzo se vio a un Pablo Iglesias haciendo esfuerzos considerables por no enseñar los dientes -como ha sido habitual-, no ser agresivo, cuidar la altivez, ser algo más suave en las formas. El fondo de Iglesias sigue siendo subir los impuestos y cumplir con Bruselas, la cuadratura del círculo, y asegurando que de la lucha contra el fraude y la subida de impuestos saldrá el dinero para todo lo que promete: Rivera le echó en cara la inviabilidad de su programa.

Caleidoscopio en las cúpulas

Una vez le oí decir a alguien que la arquitectura es el arte de cubrir cuatro paredes con un techo, y que toda la estructura depende de la técnica y las habilidades de los arquitectos para encontrar la mejor solución para sostenerlo. Otra de las cosas curiosas que se dicen es que los edificios tienden a no caer, aunque esto ya es otra historia.

Siga leyendo y viendo en la versión en pdf aquí: Caleidoscopio

Patton

  • Patton1Año: 1970
  • País: EE.UU.
  • Dirección: Franklin J. Schaffner
  • Intérpretes: George C. Scott, Stephen Young, Karl Malden, Michael Strong, Carey Loftin, Frank Latimore, Albert Dumortier, Karl Michael Vogler, Morgan Paull
  • Argumento: Ladislas Farago (Hechos reales de “Patton: Ordeal and Triumph”), Omar N. Bradley (Hechos reales de “Patton: Ordeal and Triumph”)
  • Guión: Francis Ford Coppola, Edmund H. North
  • Música: Jerry Goldsmith
  • Fotografía: Fred J. Koenekamp

 

Sinopsis:

Mestizaje cultural

Mi padre, una vez terminada la guerra civil, se dedicaba al comercio frutero. Solía vender en los pueblos vecinos de la provincia de Valencia (las dos algimias, Torres Torres, Estivella, Albalat dels Taronchers, etc) los productos inapreciables de la vega segorbina y en los pueblos citados compraba en rama la excelente uva moscatel que revendía en el mercado de Segorbe. Con este motivo le acompañé varias veces. Aquellos viajes me descubrieron a otros valencianos, con los que mi padre mantenía relaciones muy cordiales, que hablaban una lengua distinta a la nuestra. Una lengua entrañable, familiar, afectiva.

Mi padre, aunque conocía medianamente bien el valenciano, hablaba siempre en castellano. Sus amigos de Torres Torres o de Estivella, utilizaban el valenciano o el castellano, según las veces. Sin problemas. Todo en un clima de normalidad. Fenómeno que se sigue repitiendo actualmente. Tengo amigos entrañables que siempre me hablan en valenciano y yo siempre les contesto en mi lengua natal. Como entonces, en un clima de normalidad. Sin problemas.

Campaña contra Cañizares

Cardenal CañizaresEl cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, está sufriendo una campaña desproporcionada, inaudita, por sus palabras en defensa de la familia, de la doctrina de la Iglesia. La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, la ha calificado como “impropia”, defendiendo la libertad de expresión del prelado para defender unos valores, como otros lo hacen al defender los suyos.

El PSPV promovió una reprobación institucional en las Cortes, aunque me parece que no lo ha hecho por iniciativa propia, sino para contentar a sus socios de gobierno, una vez más. La presión puede haber venido de Mónica Oltra, vicepresidenta y consellera de Igualdad, que por la materia que ha tratado el arzobispo puede haber soliviantado a la consellera de Igualdad, mucho más radical que los socialistas. Compromís y Podemos han “cargado” contra Cañizares.

Derecha e izquierda: Dos idearios contrapuestos

En cualquier sociedad democrática, la preferencia de la mayoría de los ciudadanos se canaliza normalmente hacia los partidos políticos de derecha o de izquierda, en cuyos contrapuestos idearios ven representadas sus convicciones. Tan importante llega a ser este ideario, que ser de derecha o ser de izquierda define a las personas, marca sus diferencias, y puede producir incluso graves confrontaciones sociales, como ocurrió en la guerra civil española.

Afortunadamente hemos aprendido todos a ser tolerantes y ya nadie se enfrenta a nadie en esta dicotomía política, pero continúa siendo un referente esencial para determinar el distinto modelo de sociedad que unos y otros pretenden. Y esto nos obliga a hacernos una pregunta: ¿cuál es el ideario de la derecha y cuál es el de la izquierda?, ¿qué ideas fundamentales están en la base de estas dos visiones políticas que divide las opiniones, no sólo de los políticos profesionales, sino de la ciudadanía en su conjunto?. Es una pregunta ineludible por la importancia de la cuestión, naturalmente, pero también porque resulta necesario profundizarla y clarificarla ante el simplismo de las opiniones de la gente, muy aferrada a viejos estereotipos del pasado. La política y los políticos interesan a muy pocos, es cierto, pero lo que se deriva de determinadas políticas debieran de interesarnos a todos para saber a qué atenernos como ciudadanos.