La Demagogia y sus tácticas

“La primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira”: así inicia J.P. Revel un famoso ensayo sobre el poder de las ideologías en la sociedad moderna. El mal de la mentira es inseparable de la condición humana, ciertamente; pero hay una mentira en las relaciones entre personas que es fácil de descubrir, y hay una mentira, mucho más grave, que pretende engañar al conjunto de la gente y que se esconde bajo las grandes palabras. Esta mentira social tiene un nombre: es la demagogia. En su significado preciso, la demagogia es manipular los sentimientos primarios de la plebe para hacerla instrumento de un determinado interés ideológico o político, ya sea prometiendo lo que no se puede cumplir, ya sea incitando odios y beligerancia contra el adversario político. La finalidad política es aquí lo esencial. Los políticos buscan siempre alcanzar el poder o mantenerse en él, y para conseguir este supremo objetivo acuden a la mentira disfrazada de grandes palabras reivindicativas. Y la demagogia actúa siempre desde esa inmoralidad básica: politizar el pensamiento para que la gente no analice los problemas desde la razón crítica, sino desde la pasión partidista.

José Millán Astray Terreros, Caballero Legionario

A mis catorce años, el Delegado Provincial del Frente de Juventudes de Castellón, Javier Cerón Ayuela, me nombró jefe de la Centuria de flechas “Antonio de Leiva”, de Segorbe. La centuria llevaba el nombre de aquel soldado navarro que fue un brillante capitán de los heroicos tercios españoles. En el encuadramiento de la centuria una escuadra tomó el nombre del mítico general José Millán Astray –mandada, por cierto, por el hijo de un miliciano cenetista muerto en Lucena durante la guerra civil- De aquel entonces procede mi admiración por este legionario tuerto, cojo y manco que tanto recuerda a otros soldados, a otros héroes de la historia de España: al marino Blas de Lezo y Olavarrieta –el medio hombre– y al escritor Miguel de Cervantes –el manco de Lepanto-.

Recientemente una comisión del Ayuntamiento de Madrid, presidida por la polémica concejala Rita Maestre, acordó suprimir del callejero urbano la dedicación y el recuerdo a un héroe de España, me refiero al general José Millán Astray.

La viabilidad de una Nación

Ayer martes se reunieron Rajoy y Sánchez, justo cuando España está en la mitad del largo camino de recuperación de la crisis más grande de los últimos ochenta años, debatiéndose entre la viabilidad de la sociedad del bienestar y las sonrisas socialistas que con tanta eficacia nos arruinan.

La pasada semana nos libramos de una multimillonaria sanción europea por gastar en exceso, los datos de este indulto sintetizan la situación nacional: las administraciones españolas gastan hoy casi 50.000 millones de euros más de lo que ingresan, una cantidad en apariencia astronómica pero que es justo la mitad del agujero público de 100.000 millones anuales que nos legó el socialismo a los españoles en diciembre de 2011.

Hoy estamos justo en la mitad del camino que hemos de recorrer para que el Estado pueda seguir pagando cada mes los dieciocho millones de merecidas prestaciones y salarios públicos que han hecho que hoy España esté en su record histórico de solidaridad. Con sólo dos años más de reformas y crecimiento España estará en niveles óptimos a juicio de la Comisión Europea.

Necesitamos salir del actual bloqueo de Sánchez y Rivera. Pues no es suficiente que nuestra provincia tenga a 7.000 castellonenses más trabajando y cotizando a la Seguridad Social que el pasado año, ni que se batan records de exportación, llegada de turistas o compra de vehículos, la pobreza sigue asentada entre nosotros y urgen nuevas reformas.

Próxima presentación de un libro de Juan Delapuerta

Juan de la PuertaComunicamos a nuestros lectores que el próximo mes de octubre la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil presentará el libro titulado “Los Dragones de Lusitania. Los últimos caballeros de Flandes” cuyo autor es el Teniente Coronel de Caballería y Doctor en Historia, nuestro común amigo Juan Delapuerta.

Se avisará con tiempo suficiente sobre el día, lugar y hora de la presentación.

Nos permitimos transcribir dos párrafos que la periodista Laura Lozano escribía el pasado Abril en el diario LEVANTE:

Nacido en la Vall d’Uxó, (el) militar de carrera y Teniente Coronel de Caballería, Juan Delapuerta Cano, da un giro profesional a su carrera con la publicación de su nuevo libro «Dragones de Lusitania, los últimos caballeros de Flandes», que recupera la historia del regimiento de Lusitania perdida durante un incendio en 1927.

Con una base de trabajo bibliográfico e histórico, el único problema para Delapuerta fue poder condensarlo todo. Este libro rememora todos los momentos importantes en los que el regimiento de caballería Lusitania ha participado desde su creación en 1709.

Jóvenes con el Papa

El pasado domingo me encontraba con unos amigos tomando unos refrescos en la terraza de un bar. Entre los temas de conversación, salió a relucir la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, el millón y medio de jóvenes que acudieron de los cinco continentes a la cita con el Papa Francisco. Hablando de “la sofá-felicidad” que el Papa denunció en la vida de muchos jóvenes, con un itinerario que parte del sofá, prosigue con los videojuegos y continúa con el ordenador. El Papa había dicho que muchos jóvenes confunden la felicidad con un sofá, una comodidad que adormece a los jóvenes, en vez de trazarse un futuro con ideales y comprometiéndose más en la sociedad.

Entre los presentes, todos bautizados, pero varios que no practican. Sin embargo, muy de acuerdo todos con lo que había dicho el Papa a los jóvenes. Andábamos con comentarios diversos que iban salpicando este tema y otros, cuando uno de los presentes dijo: “Yo no entiendo cómo hay padres que dejan a sus hijos vestir de cualquier manera”. Señaló a una niña, que tendría unos 10-12 años y que caminaba con sus padres, con una vestimenta más que veraniega, en opinión de mi amigo contraria a la educación y el buen gusto. Y otro de los presentes en la tertulia comentó: “El problema está en los padres de los jóvenes, más que en los jóvenes, porque sólo se les habla de derechos y no saben lo que son obligaciones ni límites”.

¿Qué podemos hacer?

niñofusilAyer 1 de Agosto, comencé el día con varios whatsapp sobre la paz en el mundo.. Europa está preocupada por la paz, pero las noticias de Oriente Medio en Siria e Irak, son devastadoras desde hace mucho tiempo. El Papa Francisco ha afirmado que hay más mártires ahora que en los primeros tiempos de la Iglesia y lloró cuando supo que habían crucificado a cristianos en Siria.

Las comunidades cristianas más antiguas del mundo han tenido que abandonar sus casas y sus parroquias ante la amenaza de la tortura y de la muerte. Y esto no es nuevo. Cada año han sido asesinados 100.000 cristianos entre 2000 y 2011 y sigue creciendo el número. Os adjunto estos vídeos testimonios, un pequeño signo de la crueldad de esta guerra.

El primero es de la hermana Guadalupe, misionera en Siria. La hermana Guadalupe es misionera en Aleppo. Cuenta la vida bajo el drama de la guerra y el asedio a los cristianos.

El ateísmo práctico

el ateismo practicoEntre las cuestiones de nuestro tiempo que más invitan a la reflexión, se ha de señalar, sin duda, la ausencia de Dios en la mente y vida del hombre postmoderno en la sociedad de consumo. Por primera vez en la historia, una sociedad, la nuestra, vive sin apenas referencia alguna a Dios en lo que podemos calificar como un ateísmo práctico. El término es acertado, porque una inmensa mayoría de gente cree en la existencia de Dios, sea por educación recibida, sea por propia reflexión, pero esta débil creencia apenas tiene trascendencia en sus vidas: creen en Dios, pero viven como si Dios no existiera. A pesar de que grandes masas de gentes, en el siglo veinte, han vivido bajo regímenes totalitarios que han impuesto un ateísmo feroz y militante, todavía es mayoritaria la proporción de creyentes en Dios en nuestro mundo. Pero se trata, en la mayoría de los casos, de una creencia abstracta, de pura idea, que no se traduce en una vivencia religiosa que vaya de acuerdo con esta creencia.

Lo menos malo para el PSOE

Soy de los que piensan que lo menos malo para el PSOE es abstenerse y permitir que Rajoy gobierne, así como suena. Lo piensa mucha más gente, incluidos muchos militantes y líderes socialistas. En este caso, la abstención del PSOE beneficiaría a los propios socialistas, al PP y al conjunto del país: parece contradictorio, hasta rocambolesco, pero así hemos llegado a la determinación de evitar una tercera convocatoria electoral ¡que puede producirse!

Si hubiese una tercera convocatoria en las urnas, la abstención aumentaría. Se palpa un hartazgo y un hastío en la sociedad, en votantes de todos los partidos políticos, ya mareados sobremanera por programas, promesas, declaraciones contradictorias en un breve espacio de tiempo, pactos impregnados de personalismo, ofertas de gobierno donde prima el “ego”. Uno de los partidos que perdería votos y escaños en unas hipotéticas terceras elecciones sería el PSOE, por su división interna constante y por no facilitar que haya un Gobierno ya. También Ciudadanos perdería escaños; Podemos, una incógnita.

La ambigüedad

La peor decisión es la indecisión”. (Benjamín FRANKLIN).

indecisiónEn la sociedad actual, muchos piensan que no es correcto el querer expresar con firmeza y sinceridad nuestros pensamientos y convicciones; como si nos costara decir sí o no a respuestas y opiniones importantes y trascendentes de los demás. Con frecuencia, o somos excesivamente sumisos, guardando silencio ante hechos reales que nos imponen y que por respeto humano silenciamos nuestra opinión. Otras veces en cambio, admitimos distintas interpretaciones de un hecho para dar la sensación sin quererlo, de disimulación, incertidumbre o ambigüedad al ocultar nuestras verdaderas creencias.

Finalmente podemos adoptar la peor postura, la cómoda y más fácil del pasotismo o la indiferencia, la más grave cuando se trata de decidir sobre principios y valores o sobre nuestros deberes u obligaciones. En todo caso, debemos saber elegir y expresar nuestras respuestas, no dejando que otros lo hagan por nosotros, pues las decisiones vienen de dentro a fuera, de nuestro interior al exterior, y no al revés. Tenemos y debemos mostrar nuestra personalidad, postura y defensa tal cual es ante los problemas de nuestro tiempo; lo contrario es caer en la ambigüedad.

La honrada ambición

ambiciónLa honrada ambición es noble, útil y necesaria”. Así nos lo explicaba un joven teniente del arma de Infantería a los jóvenes reclutas del Regimiento “España 18” de Bétera. El significado magnífico y excelente de la honradez en la vida de los hombres.

La honrada ambición, para aquel joven teniente experto como el que más en las modernas técnicas de combate, pero escasamente dotado para la erudición filosófica y filológica, significaba de la manera más simple, hacer todas las cosas rematadamente bien (sic) con el fin de conseguir los objetivos profesionales propuestos en nuestras vidas. No valían las zancadillas, ni las trampas, ni los engaños.

Toda ambición respaldada por un trabajo bien hecho, legitimada por la honradez y por la excelencia, expulsaba al trepa de su contexto moral. Ejemplos los tenemos ennoblecedores y abundantes: el bilaureado general Varela –“Varelita” para sus compañeros de armas- ascendió a tan alta distinción militar desde los grados inferiores de su carrera militar y con el aval de su profesionalidad castrense.

La sociedad permisiva

Desde hace unas décadas, la permisividad moral en las sociedades democráticas aparece como un proceso imparable y acelerado. Se permite todo o casi todo en nombre y defensa de la libertad humana: ya no hay límites, porque nuestra idea de la libertad no quiere tenerlos, y ya no hay escándalos, porque lo impúdico es público y se ha convertido en algo normal. La eliminación de barreras no sólo se da en el ámbito de la sexualidad, sino que se ha extendido a toda clase de comportamientos, por inmorales y detestables que ellos sean. En esta revolución de costumbres, el principio es “prohibido prohibir”, famoso grito de la revuelta de estudiantes en el mayo francés del sesenta y ocho. Las prohibiciones del puritanismo victoriano de finales del siglo diecinueve han dado paso a las permisiones de la sociedad consumista del siglo veinte, y hoy estamos asistiendo a un verdadero desbordamiento de las malas costumbres cuya fuerza nadie puede contener.

Por más que se invoque el principio de la libertad en justificación de esta sociedad permisiva, es evidente que la comprensión de este hecho hay que ir a buscarla en la crisis de valores morales que estamos padeciendo. La libertad humana, rectamente entendida, se desarrolla siempre en el sometimiento a los valores morales como guía de la conducta, y si éstos desaparecen, se impone el imperio de la inmoralidad en las costumbres en los individuos, con la consiguiente desmoralización de los responsables.

La sociedad postmoderna

En las últimas décadas, se viene empleando el término “sociedad postmoderna” por parte de filósofos, analistas sociales y periodistas, sin que el lector tenga una idea precisa de su significado. A bote pronto, nos indica que estamos viviendo una nueva época cultural distinta de la época moderna, pero necesitamos saber cuáles son sus características y las diferencias fundamentales entre una y otra cultura. Y es importante saber esto, no sólo por el interés que siempre ha de suscitar el conocimiento de la historia, sino para entender en profundidad el talante existencial y el comportamiento de nuestros contemporáneos, que a menudo nos desconcierta porque no se ajusta a nuestras ideas preconcebidas. Un nuevo tipo de personalidad, tanto en el ámbito colectivo como en el individual, ha surgido en nuestra época, y describir sus características resulta imprescindible a la hora de entender los problemas culturales, políticos e incluso religiosos del tiempo que nos ha tocado vivir.