SARNA

El problema de Ceuta dista de estar resuelto. Por el contrario, cada día parece estar más confuso. Por el momento el gobierno se siente incapaz de aclararnos las cifras básicas: cuántos marroquíes y subsaharianos permanecen en la ciudad, cuántos de ellos son menores y lo que es aún peor, qué hacer con ellos.

Un día Marlaska y Albares aseguraron que todos los que entraran ilegalmente en España serían devueltos a Marruecos. Hasta el último de ellos. Pero al día siguiente se habla de 500 menas que van a ser distribuidos por todo el país.

Sin embargo, oídas las quejas de los vecinos europeos que critican nuestra política migratoria temerosos de que los invasores ya sean mayores o menores vayan a acabar trasladándose a sus países -Francia, Italia, Alemania, Benelux etc.- Sánchez nos anuncia que los menas permanecerán en Ceuta.

Los ceutíes están desesperados, temerosos de robos, agresiones y violaciones. No se atreven a abrir sus tiendas e incluso a salir de sus propios hogares. Porque en ultimo termino, si no son robados o violados, van a verse contagiados de las enfermedades que traen consigo como consecuencia de su pobreza, la tuberculosis, el tifus, la sarna.

Esta última no es una enfermedad mortal, pero es altamente contagiosa y sumamente perniciosa al provocar unos picores que, en un intento por mitigarlos llegan a desgarrar la piel.

Muchos ceutíes, incluidos soldados, guardias civiles y policías se han contagiado de esta terrible dolencia y Ceuta en su conjunto se ha convertido en una ciudad apestada.

Hasta siete ministros de nuestro gobierno han desfilado por la ciudad autónoma sin que ninguno de ellos haya sido capaz de llevar un mensaje tranquilizador y menos que nadie el propio Sánchez que pese a haber estado cuatro veces en la ciudad, no ha conseguido transmitir el sentimiento de protección y asistencia que Ceuta necesita.

Por añadidura, hasta ahora el gobierno de Sánchez no ha permitido al Rey desplazarse a Ceuta lo que simbólicamente la deja desasistida al máximo nivel y deja vía libre para que el Mohamed II campe por sus respetos.Desde que en 1978 comenzó nuestra democracia, el Rey de España -en este caso Don Juan Carlos I - solo visitó Ceuta una vez y lo hizo durante el gobierno de Zapatero. Todos los presidentes restantes consideraron inoportuna la visita.

Ceuta y Melilla son territorio español y lo son desde mucho antes de que Marruecos existiera como pais independiente. La obligación de nuestro gobierno es proteger ese territorio del mismo modo que debe hacerlo con el resto del país, tanto desde el punto de vista militar, como policial y sanitario. Los respectivos ministros de estos ramos, Robles, Marlaska y Mónica García no lo dejaron suficientemente claro en particular esta última que insistió en la autonomía sanitaria de la ciudad, afirmación claramente falsa.

Frente a las agresiones que ambas ciudades españolas sufren y es de temer que seguirán sufriendo, es necesario reforzar las fronteras en aquella parte de España demostrando al vecino marroquí que nos importan las dos ciudades españolas y que vamos a defenderlas a toda costa.

Y ello muy a pesar de que buena parte de nuestra ciudadanía considere aquella como una causa perdida. También hay muchos que consideran causas perdidas Cataluña y el País Vasco.

Imagen: ChatGPT

  • Jorge Fuentes Monzonís-Vilallonga es Master en Ciencias Políticas y Económicas y Derecho. 
    Diploma de Altos Estudios Internacionales. Embajador de España en Bulgaria en 1993. 
    Primer Embajador de España en Macedonia en 1995. 
    Embajador de España en Bruselas WEU en 1997, entre otros cargos.