¿Fue realmente catalana LA REPOBLACIÓN del REINO DE VALENCIA? Una REVISIÓN HISTÓRICA de una teoría ampliamente difundida

Durante generaciones, la historia enseñada en las aulas ha transmitido una imagen aparentemente clara y sencilla del origen del Reino de Valencia tras la conquista de Jaime I en el siglo XIII. Según este relato, tras la caída del dominio musulmán, el territorio habría sido repoblado mayoritariamente por colonos procedentes del condado de Barcelona, quienes habrían traído consigo su lengua y cultura, configurando así la base de la identidad valenciana posterior.

Esta interpretación, repetida durante décadas en manuales escolares, discursos académicos y divulgación general, ha terminado por asentarse como una verdad incuestionable para muchos. Sin embargo, cuando se analizan con detenimiento las fuentes históricas medievales y los registros documentales, la realidad que emerge resulta mucho más compleja, diversa y alejada de esa simplificación.

La conquista: ni vacío demográfico ni sustitución total

Uno de los principales problemas de la narrativa tradicional es la imagen que proyecta de la conquista: la de un territorio prácticamente despoblado tras la caída del poder islámico, listo para ser ocupado por nuevos colonos.

Nada más lejos de la realidad.

El Reino de Valencia del siglo XIII no era un espacio vacío, sino una sociedad estructurada, con redes agrícolas, núcleos urbanos y una población diversa. Tras la conquista cristiana, lejos de producirse una sustitución total, permanecieron amplios sectores de la población:

Comunidades musulmanas (mudéjares)-

Mozárabes (cristianos bajo dominio islámico)-

Muladíes (descendientes de población hispanorromana islamizada)

Población autóctona que se adaptó al nuevo poder político

La conquista, por tanto, no supuso una ruptura absoluta, sino un proceso gradual de transformación política y social en el que convivieron distintos grupos durante generaciones.

Un error frecuente: proyectar conceptos modernos al pasado

Otro de los aspectos que distorsionan la interpretación histórica es el uso de categorías actuales para describir realidades medievales.

Cuando Jaime I inicia la conquista, no existía “Cataluña” como entidad política unificada en el sentido moderno. El territorio estaba compuesto por condados integrados en la Corona de Aragón, con estructuras políticas, identidades y realidades diversas.

Del mismo modo, las lenguas medievales no estaban fijadas ni diferenciadas como hoy. Las hablas romances del territorio evolucionaban de forma continua, sin las fronteras lingüísticas rígidas que se proyectan retrospectivamente.

Hablar, por tanto, de una “repoblación catalana” en términos actuales implica incurrir en un anacronismo que simplifica en exceso la realidad histórica.

Las fuentes: qué dicen realmente los documentos

Para abordar esta cuestión con rigor, es imprescindible acudir a las
fuentes primarias que documentan la conquista y organización del Reino de
Valencia. Entre ellas destacan:

El Llibre dels Fets: relato directo del monarca sobre la conquista-

El Llibre del Repartiment: distribución de propiedades tras la conquista-

Els Llibres dels Aveïnaments: registros de los nuevos pobladores-

Els Furs de Valéncia: base jurídica del nuevo reino

De todas ellas, los Llibres dels Aveïnaments son especialmente relevantes, ya que permiten conocer con precisión quiénes se establecieron realmente en el territorio.

Los datos: una sociedad plural y diversa

El análisis de estos registros ofrece una imagen muy distinta de la tradicional:

Población autóctona (musulmanes, mozárabes, muladíes): ≈ 36%

Castellanos: ≈ 30%-

Turolenses: ≈ 28%-

Zaragozanos: ≈ 1,2%-

Procedentes de territorios catalanes: ≈ 1,2%-

Otros territorios peninsulares: ≈ 2,4%

Extranjeros: ≈ 1,2%

Incluso en siglos posteriores, la presencia documentada de pobladores procedentes del condado de Barcelona sigue siendo reducida:

Finales del siglo XIV: ≈ 1,2%-

Primera mitad del siglo XV: ≈ 4,23%-

Finales del siglo XV: ≈ 2,5%

Estos datos cuestionan de forma directa la idea de una repoblación masiva catalana y apuntan hacia un modelo mucho más diverso y plural.

El siglo XIX y la construcción de un relato

Si la documentación medieval no respalda la teoría dominante, ¿cómo se consolidó esta interpretación?

Uno de los momentos clave se sitúa en 1848, cuando Prósper de Bofarull publicó una edición del Llibre del Repartiment. Diversos estudios posteriores han señalado que esta edición pudo haber ofrecido una lectura parcial del documento, destacando ciertos asentamientos y omitiendo otros.

A partir de esta interpretación, se difundió una narrativa que enfatizaba el papel de los colonos procedentes de territorios catalanes, consolidándose progresivamente en el ámbito académico y educativo.

Este proceso refleja un fenómeno habitual en la historiografía: la construcción de relatos que, con el tiempo, adquieren apariencia de verdad consolidada.

Historia frente a simplificación

La historia medieval rara vez responde a esquemas simples. El Reino de Valencia se configuró como una sociedad compleja, resultado de la convivencia de múltiples grupos humanos, tradiciones y realidades culturales.

Reducir ese proceso a una única explicación sea cual sea implica perder de vista su riqueza y diversidad.

El análisis de las fuentes no niega la presencia de pobladores procedentes de territorios de la Corona de Aragón, incluidos los condados orientales.
Pero sí cuestiona que estos constituyeran el elemento mayoritario o determinante.

Una identidad construida a lo largo del tiempo

Más allá del debate historiográfico, lo cierto es que la identidad valenciana no nació de un único origen ni de un único grupo. Se fue configurando a lo largo de los siglos, a partir de la interacción de poblaciones diversas, lenguas en evolución y contextos cambiantes.

El Reino de Valencia fue, desde su origen, un espacio de encuentro.

Y esa diversidad es, precisamente, una de sus principales señas de identidad. la importancia del espíritu crítico

La historia no es un relato cerrado. Es un campo en constante revisión, donde las interpretaciones evolucionan a medida que se analizan las fuentes
con nuevas perspectivas.

Por ello, más que aceptar versiones únicas, resulta fundamental acudir a los documentos, contrastar datos y comprender el pasado en toda su
complejidad.

La pregunta sobre la repoblación del Reino de Valencia no tiene una respuesta simple. Pero sí permite una reflexión necesaria: la historia, cuando se estudia con rigor, rara vez coincide con los relatos simplificados.

Y es precisamente en esa complejidad donde reside su verdadero valor.

  • Pedro Fuentes Caballero es President de l'Associació Cultural Roc Chabàs, La Marina de Dénia.
    Acadèmic corrèsponent per Dénia de la RACV.