El 29 de octubre de 2024 se produjo en 75 localidades de la provincia de Valencia, una de las mayores tragedias registradas en la Comunidad y en España. 227 víctimas, más de cien mil viviendas destruidas, 150.000 vehículos perdidos, 300.000 familias afectadas, 17.000 millones de euros en pérdidas y, lo peor de todo, una de las provincias más dinámicas y ricas de España se ve sumida en una crisis de la que no se ve salida.
La recuperación de Valencia ha comenzado, los apoyos a las familias y a las instituciones van llegando aunque a un ritmo más lento de lo que sería deseable; a un paso al que la Comunidad tardará décadas en recuperar la normalidad.
En lugar de ponerse el acento en la aceleración de la superación de la tragedia , limpiando barrios, reconstruyendo edificios, retirando vehículos, indemnizando a las víctimas y a sus familiares, España y Valencia ,salvando contadas excepciones, parecen concentrarse en dar la batalla política que se está librando entre los dos principales partidos.
El PSOE y sus aliados -Sumar, Podemos, Compromís- e incluso formaciones a las que nada se les ha perdido en el problema como ERC, JUNTS, PNV, Bildu, se dedican a zarandear al PP intentando "cobrar" la importante pieza valenciana, organizando masivas manifestaciones callejeras a razón de una por mes, en que se vitupera a Mazón y se pide su dimisión.
El PP menos astuto que su rival para este tipo de operaciones no encuentra más alternativa que el "y tú más" tan presente en nuestra vida política.
Muchos valencianos y es de confiar que también muchos españoles, somos conscientes de que el peso de la responsabilidad de lo que ocurrió en la provincia recae en muchas instituciones y personas, comenzando por la propia presidencia del gobierno. Si se hubiera tratado de una pequeña borrasca de consecuencias menores, es muy probable que la Generalidad valenciana se las hubiera apañado por si misma sin tener que recurrir al gobierno central. La DANA de octubre pasado superó con mucho las posibilidades y responsabilidades de una región, cualquier región de España.
Con igual o superior fundamento con que se organizan manifestaciones contra Mazón, se podrían estar organizando contra Sánchez, responsable último de ésta y de cualquier otra tragedia que pueda producirse en el país. Para bien o para mal, a Sánchez se le ha elegido y se le dan facilidades y medios para hacerles frente contando con instituciones, en este caso la Agencia Meteorológica y la Confederación Hidrográfica correspondiente, obligados a alertar con tiempo y con eficacia sobre los riesgos de los fenómenos atmosféricos y fluviales.
¿Por qué no se ha visto ni una sola manifestación contra Sánchez o contra los dirigentes de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Sr Polo, o de la AEMET, Sra. Rallo? En el primer caso porque al PP le faltaron reflejos para lanzar a las gentes a la calle. Los dos dirigentes restantes carecen de entidad suficiente para reunir ni a un centenar de manifestantes.
Las Autonomías no han salido muy reforzadas de esta gran crisis. Ha quedado de manifiesto sus limitaciones y su dependencia del gobierno central. Este a su vez se desentendió del problema valenciano solo atreviéndose el presidente a acudir a la zona cero acompañando a los Reyes, con el vergonzoso desenlace que todos recordamos.
Don Felipe y Doña Letizia son los que han hecho causa común con Valencia, que no dejan de visitar cada quincena. Se han ganado con razón, un lugar en el corazón de los valencianos que no olvidaremos su dedicación. Su coraje y su cariño hacia una región que se vio atendida por la Monarquía cuando más la necesitaba.
Imagen: Onda Cero
Jorge Fuentes Monzonís-Vilallonga es Master en Ciencias Políticas y Económicas y Derecho.
Diploma de Altos Estudios Internacionales. Embajador de España en Bulgaria en 1993.
Primer Embajador de España en Macedonia en 1995.
Embajador de España en Bruselas WEU en 1997, entre otros cargos.