Profesionalizar Protección Civil

Los trágicos incendios forestales de este mes de agosto y la DANA del 29 de octubre tienen más elementos comunes de lo que parece. En el caso de los incendios, 400.000 hectáreas quemadas y 8 fallecidos; en el caso de la DANA, 228 muertos y casi un millón de personas que perdieron casas, coches, bienes, totalmente o en buena parte.

En ambos casos falló la prevención, la gestión y la recuperación, aunque en el caso de los incendios todavía se están apagando incendios. 

Es duro, pero objetivo, reconocer esas semejanzas ante dos catástrofes sufridas en España en los últimos diez meses. 

Sin ánimo de ser exhaustivo, hay un común denominador que se está manifestando ahora: sobran políticos y faltan profesionales para acometer esas tareas. 

El sindicato CSIF estima que la cifra de puestos oficiales y asesores políticos asciende a 100.000 en España. Ha reaccionado ante la cifra que circula en redes sociales de que tenemos 400.000 políticos. El dato de los que había en 1985 es 8.000.

Mientras Pedro Sánchez quiere un pacto de Estado y una comisión interministerial para afrontar la catástrofe de los incendios, Feijóo ha presentado 50 medidas para prevenir y atajar los incendios, entre las que figura profesionalizar Protección Civil.

De entrada, me parece buena idea la de profesionalizar Protección Civil, pero habría que hacerlo “profesionalmente”, es decir, que los políticos no decidan a quién poner o cómo organizar la profesionalización. Suena casi a música celestial, hoy por hoy.

Desde luego, basta ver el perfil y experiencia de Virginia Barcones, la actual directora general de Protección Civil, para tener la convicción de que es utópico o un sueño la profesionalización.

Para profesionalizar Protección Civil, podría hacerse depender de colegios profesionales -¿y organizaciones empresariales, sabiendo que los sindicatos no admitirían quedar al margen, y tenemos unos sindicatos muy politizados?-, o licitar la Protección Civil con un presupuesto y bases, que tendrían que ser lo más profesionales posibles, de modo que optasen empresas privadas o un grupo de empresas, pues la tarea sería inmensa.

Profesionalizar suena bien y nos hace ver que tenemos una estructura política ineficaz, sobredimensionada ¡y que habla a veces de adelgazar la Administración, y aumenta cada año!

Para elegir al director general, habría que hacer un concurso de méritos, de libre presentación, baremación y transparencia. Y de paso lo mismo con el presidente de Correos, porque Juan Manuel Serrano fue un cero total, y en Renfe, y en… No solo Protección Civil.

Profesionalizar frente a libre designación política de cargos muy relevantes en la sociedad española. Y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, que está ocupando un cargo –como se ha visto en la DANA y después– que le sobrepasa por todos lados.

Salta a la vista que profesionalizar no equivale solo a elección del responsable máximo, pero sería un paso. Basta echar un vistazo a quiénes y cuántos integran Protección Civil –ámbito estatal, autonómico, provincial y municipal-, empleados y voluntarios, para ver que no es algo sencillo. Pero al menos como reto-tendencia suena bien.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.