¿La Europa de los estados o la Europa de los pueblos?

Germán Reguillo el Lun, 22/01/2018 - 09:23

Los recientes acontecimientos de Cataluña, con intenciones marcadamente secesionistas o separatistas, han disparado la alarma en muchos centros del poder político europeo. No tiene nada de extraño que muchos líderes se hayan apresurado en declarar que una Cataluña independiente no tendría acogida ni sitio en la Unión Europea.

Recuerdo que Jordi Pujol en múltiples ocasiones ha declarado ser partidario de la Europa de los Pueblos más que de la Europa de los Estados. Para este personaje, que mantenía relaciones asiduas con los nacionalistas escoceses, el pueblo catalán es la verdadera nación originaria y el Estado es una mera creación artificial y meramente administrativa, convertido en injustificado dictador de los pueblos genuinos. Su gran equivocación, y la de todos los nacionalistas, radica -ya lo hemos dicho muchas veces- en confundir la nación con la lengua.

Una hipotética independencia de Cataluña alentaría el radicalismo de muchos movimientos nacionalistas españoles y europeos que intentarían seguir sus pasos.

Por ejemplo, en Galicia, la organización juvenil del BNG en su ideología aspira a la liberación nacional de Galicia mediante la autodeterminación. El llamado Ejército Nacional de Galicia, en esta misma línea ideológica, pero a través de la violencia y del terrorismo, persigue los mismos ilusorios fines y trata de romper “con la dependencia colonial de España” (sic)

Reflexiones sobre pasado y presente de la Infantería española. (2ª parte)

Juan Urios Ten el Lun, 22/01/2018 - 09:18

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…” y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte”… (Del Himno de Infantería)

Decía en otra ocasión que mi vida militar había estado ligada en unidades de combate, en concreto en dos magníficos Regimientos de alta operatividad (la operatividad dependía de los medios y presupuestos asignados a cada Unidad, eran suficientes y en raras ocasiones, escasos) el Vizcaya 21 (Alcoy-Alicante) y el Tetuán 14 (Castellón de la Plana) pertenecientes a la Brigada de Infantería Mecanizada XXXI de la División Maestrazgo Nº 3 (Valencia) durante 10 y 25 años respectivamente. Creo que no procede en estas breves reflexiones extenderme en describir historiales y hechos importantes de estos dos magníficos Regimientos, porque sería más bien propio escribir un libro monográfico sobre ellos en otra ocasión. Sin embargo no puedo dejar pasar la tentación de contar algo más sobre mis Regimientos, Vizcaya y Tetuán que marcaron carácter e ilusiones en mi vocación militar.

Aviso a Europa: “Un camello que cae atrae a muchos salteadores”

MªÁngeles Bou el Vie, 19/01/2018 - 19:26

Nos situamos en la reacción del establishment occidental a la ordalía de los atentados contra Charlie Hebdo y el supermercado judío en enero de 2015 –un verdadero pulso civilizacional– que merece la sentencia bíblica: “Habéis sido pesados en la balanza, y se os ha encontrado livianos” (Dan. 5,27)

Ante esa reacción no tardaron en surgir voces que sugerían que “algo habremos hecho”. Willy Toledo apuntó que “más mata Occidente con sus bombardeos”. Una socióloga alemana entrevistada por TVE en prime time, el día de los atentados, explicó que la militancia islamista no es sino la expresión del sufrimiento de tantos jóvenes musulmanes europeos, abrumados por la pobreza y la islamofobia ambiental; Tony Barber, columnista del Financial Times, dijo que Charlie Hebdo había sido “estúpido al provocar a los musulmanes”. Voces católicas se negaron a sumarse al coro de “yo soy Charlie”, alegando las (muy ofensivas) viñetas blasfemas que el semanario solía disparar contra el cristianismo, pero olvidando que suscitar justo ahora –con los dibujantes recién asesinados, y precisamente por sus irreverencias– el debate sobre los límites de la libertad de expresión, rompe la cohesión de una sociedad occidental que debe hacer piña frente al enemigo común.

Un Pablo Iglesias avinagrado

Javier Arnal el Vie, 19/01/2018 - 19:04

El líder de Podemos siempre ha tenido un aire de enfado permanente, de vinagre. Lo justificaba diciendo que el pueblo sufría. Ahora se ve que sus fracasos electorales, demoscópicos y deterioro de su valoración en su propio partido revelan un ego muy herido.

A Iglesias no le ha hecho ninguna gracia lo de Tabarnia, y la presentación en clave de humor del presidente “en el exilio” Albert Boadella, exponiendo que la grave crisis catalana y de deterioro de la convivencia diaria –una tragedia diaria– también necesitan un poco de humor, para resaltar que la independencia es imposible, y por eso cabe el humor. No conviene agigantar todavía más la tensión, Puigdemont y cía han puesto en marcha un circo de ninguna gracia, y cabe hacerla con un “procés” de pandereta.

Simplemente, Iglesias no ha estado nunca para bromas, y menos ahora. Se ha dado un buen batacazo en las elecciones del 21-D por apuntarse al independentismo, y su partido lo ha pagado. Su valoración personal, entre los de su partido, está por los suelos, y eso todavía le duele más: el “ego” está muy tocado. Por eso, ha estado desaparecido de la escena política desde el 21-D, y sólo ha reaparecido hace unos días para decir que en Cataluña tendrían que haber hecho mejor algunas cosas.

Democracia convertida en gerontocracia

MªÁngeles Bou el Vie, 19/01/2018 - 08:43

El 11 de mayo de 2016, Joaquín Leguina ofrecía estos datos en una conferencia titulada “¿Va España hacia el suicidio demográfico? La crisis de la natalidad”

“Las encuestas de fecundidad que hace el Instituto Nacional de Estadística, en donde yo he sido funcionario muchos años. La pregunta clave en esas encuestas es dirigida a las mujeres en edad fértil de esta forma: “Usted, ¿cuántos hijos querría tener? “ Y la respuesta que dan las mujeres españolas es, aproximadamente, el doble de los hijos que tienen al final de su vida fértil. Cualquier política natalista ha de tener en cuenta ese hecho: las mujeres españolas quieren tener más hijos de los que tienen. Se trata, por lo tanto, de apoyar esa demanda para que los tengan.”

Y continuaba diciendo: “Toda sociedad tiene un dilema que Alfred Sauvy definía así: “crecer o envejecer”. También decía que “cuando vienen las cosas mal dadas, la economía funciona como la dinamita y la demografía funciona como una termita, como una carcoma”. Los Gobiernos, como es lógico, están más atentos a la economía porque puede explotar; mientras, la demografía está tirando el edificio sin que apenas nadie se dé cuenta.

Echemos ahora una mirada estrictamente demográfica sobre los abortos. Lo primero que llama la atención es el fuerte crecimiento del número total de abortos en España, que pasaron de 44.962 en 1992 a 118.359 en 2011 y 112.390 en 2012.

 

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