Morir por unos tirantes españoles

Javier Arnal el Jue, 14/12/2017 - 07:36

Víctor Laínez ha sido asesinado en Zaragoza por llevar unos tirantes con la bandera de España. Algunos dirán que es sólo la acción de un loco, pero a mí me parece que es una peligrosa punta de iceberg.

Quien mató a Víctor ya había dejado tetrapléjico a un policía en Barcelona y cumplido condena. Su violencia tiene ya una trayectoria, basada en el odio, que siempre es cobarde.

El odio busca anular, eliminar, excluir a quienes son odiados. Me resisto a adjudicarle el calificativo de “antisistema”, pues es un delincuente. Si ser antisistema es sinónimo de licencia para delinquir sistemáticamente e incluso matar, tendremos que ir pensando no utilizar ese término, que ampara delitos de ocupación de viviendas, amenazas e insultos, todos ellos constitutivos de delitos que figuran en el Código Penal.

No recuerdo que algo similar haya sucedido en un país civilizado: matar por llevar la bandera del país. Algo muy grave está pasando en España, y lo fácil es ceñirlo a un violento aislado, porque el odio hacia la bandera, hacia España, se ha ido fomentando en estos años, con la ingenuidad de las autoridades y el temor creciente de los ciudadanos.

El caso de Victoria Gillick

MªÁngeles Bou el Sáb, 09/12/2017 - 08:50

Victoria Gillick es una madre de familia inglesa que defendió durante años el derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos, frente a determinados programas del Gobierno inglés. Estos son algunos jalones de su historia, que cuenta en Relato de una madre, Col. Testimonios, Rialp, 1990.

“…Yo tenía algunas sospechas acerca del modo en que la Asociación de Planificación Familiar había intentado terciar en el debate del Ayuntamiento por medio de la carta enviada por su Administrador, Stephen Dalton. El Dr. Michael Busch le había echado encima un poco de agua fría, pero a mi no me convencieron las flojas respuestas que, en aquel momento, dio a mis preguntas.

La muerte de la verdad

Isaac Riera el Vie, 08/12/2017 - 08:00

Como ocurre con las grandes palabras que se invocan cada día en nuestro mundo, la verdad es destruida por los mismos que dicen defenderla, no conscientemente, sino por los muchos prejuicios y pasiones que condicionan la visión real y objetiva de las cosas. Es humano equivocarse y caer en el error, y este es el mal que está en la base de todos los demás males morales que padecemos, porque ningún bien puede hacerse si no es en la verdad y con la verdad. El mal de las equivocaciones lo vemos cada día en las relaciones de las personas, pero los atentados más graves a la verdad se producen en las ideas y opiniones que circulan en el ámbito público, como son los medios de comunicación, los movimientos sociales y culturales, o la política; es aquí, en lo que podemos llamar “el mundo”, donde se produce la muerte de la verdad a escala planetaria y cuyas consecuencias afectan muy directamente a la vida de los individuos. Los enemigos de la verdad que actúan en el mundo son muchos y se pueden identificar con estas características:

LAS IDEOLOGÍAS, QUE CONDICIONAN LA VISIÓN REAL DE LA VIDA

Catalanes ante el 21-D

Javier Arnal el Jue, 07/12/2017 - 09:24

El CIS pronostica una participación récord el 21-D, pues hay un 85% de encuestados que aseguran que votarán con toda seguridad. La movilización va a ser máxima, y es que anda mucho en juego.

En Cataluña se están sufriendo las consecuencias de la locura secesionista. A todos los niveles: en el empleo, en el turismo, en la economía, en inversiones, en todo. Difícil es que un catalán se mantenga al margen el 21-D, con la ocasión que brindan las urnas de que el sentido común vuelva, que el “seny” reaparezca.

Algunos piensan que lo de Cataluña, tarde o temprano, acabará en independencia. Yo no pienso igual. Tal vez es útil recordar a quienes preveían que el País Vasco se independizaría, y ya vemos que no ha sido así, y ha ido cayendo el independentismo vasco, así como el terrorismo de ETA, que lo preconizaba. Al menos no hay ese tipo de terrorismo en Cataluña, aunque sí lo hay en forma de violencia esporádica y de un clima de convivencia que para muchos es irrespirable.

Por supuesto que Cataluña tiene solución, y pasa por el 21-D. La encuesta del CIS da alas a los partidos constitucionalistas, que ven segura una participación de quienes otras veces se han abstenido, esa mayoría silenciosa o silenciada. Pero también los independentistas opinan que les va a favorecer la movilización, por la “humillación” que ha supuesto para los catalanes la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

¿Reformar la Constitución Española? ¿Para qué?

Víctor Viciedo el Mié, 06/12/2017 - 14:06

constitucionespanolaEn el 39 aniversario del refrendo por parte del pueblo español de la Constitución Española, con una amplia mayoría (87,78%), nos encontramos con que ciertas fuerzas políticas nacionalistas o de extrema izquierda la cuestionen, los unos porque quieren lograr la separación de España y los otros porque quieren cambiar todo el sistema. La generosidad de quienes la redactaron permitió el juego democrático de cualquier ideología incluso de aquellas que como un cáncer se extienden por los órganos del estado buscando su destrucción, permitiendo que los cargos electos de estos partidos juren la constitución con la indecente fórmula  de “por imperativo legal”, poniendo en interrogante si están dispuestos o no a cumplir las leyes que nos obligan a todos los españoles. Y de este modo es como hemos llegado a la convocatoria por todo un gobierno autonómico de un referéndum anticonstitucional y a la aplicación del artículo 155 en la Comunidad Autónoma Catalana, para frenar el proceso de independencia que se había iniciado por las autoridades de esta autonomia.

Rodillo Marzá de nuevo

Javier Arnal el Mié, 06/12/2017 - 10:45

El conseller Marzà llegó con unas prioridades muy conocidas a la Consellería, y no deja de insistir. El polémico decreto plurilingüe fue aparcado tras nueve recursos en los tribunales y numerosas protestas en las calles de la Comunidad Valenciana. Quería imponer el valenciano, y sigue queriendo hacerlo, ahora con más prisa incluso por la proximidad de las elecciones autonómicas, dentro de menos de año y medio.

Si el totalitarismo es pernicioso, sumemos ahora las prisas, y es más que peligrosa la mezcla explosiva, pues las prisas son malas consejeras, y en educación hay que pensar muy bien los cambios, escuchar a los padres, profesores y sindicatos, sin hurtar en ningún momento el debate. La educación debería ser una materia en que una amplia mayoría esté de acuerdo, sin vaivenes constantes según el partido político o partidos que gobiernan, pero es un deseo que Marzà no comparte: él quiere imponer el rodillo, no escuchar.

Ahora se tramita el proyecto de Ley de Plurilingüismo en las Cortes Valencianas. La asociación alicantina Idiomas y Educación, nacida ante los anuncios totalitarios de Marzà, ha sido constante en denunciar el totalitarismo, y lo es también ahora. Esta asociación presentó el pasado 1 de diciembre unas propuestas de enmiendas a la citada Ley, calificando el nuevo plan de Marzà como inaceptable, tanto y más como el decreto ahora tumbado y enterrado.

La influencia del laicismo en la vida social española

MªÁngeles Bou el Mar, 05/12/2017 - 07:47

UNA TAPADERA DE LA APOSTASíA COLECTIVA DISFRAZADA DE CONSENSO

Se da en amplios sectores de la población española un fenómeno generalizado de desinformación, empleando el término en la acepción de la Real Academia de la Lengua: “ Dar información intencionalmente manipulada al servicio de ciertos fines”. Esa información, como puntualiza Núñez Ladeveze, con frecuencia es “técnicamente correcta” desde el punto de vista de una valoración aislada de cada acontecimiento, pero –y esto es lo peligroso– es utilizada “como cortinas de humo o factores de diversión respecto a otras noticias más trascendentes que se desea enmascarar o diluir en su importancia dentro del conjunto”. De ese modo se convierte en desinformación”. 

Julián Marías analizaba este doble fenómeno: se observa en la prensa contemporánea española que unos periódicos dicen casi lo contrario de las mismas cosas; y a pesar de eso, existe una gran mayoría de lectores que no consienten leer otro periódico. Esto, que se entiende fácilmente si la información se refiere a temas de opinión, política o cultural, cobra acentos graves cuando se refiere a la Iglesia Católica. La información diaria sobre la Iglesia –donde hay hechos incontestables, se acepte la fe católica o no– es llamativamente distinta según se lea EL PAIS, ABC, El MUNDO, LA RAZON….

 

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