Siete minutos de aplausos

No hace falta precisar en el título a qué aplausos me refiero: los 7 minutos de aplauso al discurso histórico del Papa en el Congreso de los Diputados, el pasado lunes, 8 de junio.

Me impresionó mucho el discurso de León XIV. Un espléndido repaso a la doctrina de la Iglesia sobre la vida pública, y en concreto la vida política, argumentando, fundamentando, invocando las raíces de nuestros pensadores.

Y también impresionante la ovación de 7 minutos, de una mayoría de parlamentarios que han aprobado leyes en España en contra de la dignidad del hombre y, por tanto, en contra de lo que defendió sin titubear el Papa.

No dejó lugar a dudas: el primer derecho que hay que proteger es el de la vida, desde la concepción hasta el ocaso. Por tanto, nuestras leyes sobre el aborto y la eutanasia dinamitan el eje de lo que el Papa defendió, como no podía ser de otra manera.

Onda Cero abrió una encuesta sobre si es coherente la ovación al Papa tan prolongada al Parlamento. El 48.81% de los encuestados ha opinado que Sí, y el 51.19% que No.

Se puede valorar como “coherente” por educación y respeto a un Papa que viene a visitarnos, recordando la doctrina cristiana de siempre, inamovible, sobre el primer derecho humano. 

7 minutos aplaudiendo,y en nuestra legislación abortista y de eutanasia se legaliza lo contrario. 100.000 abortos al año, que se dice pronto.

Al aplaudir, los políticos pueden pensar que es mero detalle de educación y cortesía, que otra cosa es la aritmética parlamentaria, las incoherencias, los silencios cómplices, y que el Papa cumple con su misión. La coherencia en España no está muy sólida, en muchos aspectos.

Podían haber aplaudido menos tiempo. A mí me parece una incoherencia un aplauso tan prolongado, aunque me emocionó.

Núñez Feijóo afirmó que suscribía todo lo dicho por el Papa. A ver cómo defiende el PP a partir de ahora la vida, para que haya un mínimo de credibilidad, pues al ser una cuestión espinosa se evita en programas electorales y campañas políticas.

Ver aplaudir a filoetarras que han defendido la violencia y la muerte, y ahora hacen lo posible para que los asesinos sean casi “víctimas” y héroes en el País Vasco. No es coherente.

¿Y si los aplausos prolongados llevan a un cierto cambio en la arena política? Ojalá, pero en todo caso será paulatino, muy calculado para no provocar un coste electoral.

La coherencia de nuestros políticos debe ser exigida y ratificada por los votantes: cada uno debemos ser coherentes. Hay muchos modos, no es tarea imposible.

Pienso que el viaje de León XIV va a dejar una huella importante en España. Pero la huella y coherencia principal ha de estar en la jerarquía, los sacerdotes, los católicos, asimilando y hablando de lo que el Papa ha hablado, sin miedo ni complejos. Basta con que aludamos a lo que el Santo Padre ha dicho, que es la doctrina de siempre, y actuemos en consecuencia.
 

Fotos: Servimedia | Jorge Villa

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.