Un polígrafo valenciano europeísta VICENTE SALVÁ
1. CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA. El político, crítico literario, editor y bibliófilo, D. Vicente Salvá Pérez nació en la ciudad de Valencia en 1786 y murió por una epidemia de cólera en París el 5 de mayo de 1849. Salvá estudió en el Colegio de las Escuelas Pías de Valencia y se licenció en la Universidad de su ciudad natal, donde estudió idiomas, filosofía y derecho. Muy joven, a los 21 años, en 1805 se trasladó a Madrid para opositar a una cátedra de Lengua Griega de los Reales Estudios de San Isidoro, plaza que no obtuvo. Dos años más tarde, en 1807 se le nombró para desempeñar la suplencia de la cátedra de griego en la Universidad “Complutense” de Alcalá de Henares. La Guerra de la Independencia provocó la suspensión de las oposiciones a esa misma Cátedra, decidiendo regresar a Valencia. Las primeras impresiones de este desplazamiento las reflejó en un curioso diario de viaje, del que sólo se conservan dos páginas.

El pasado lunes, 18 de mayo, Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, pidió en rueda de prensa a los católicos que fueran generosos en sus donativos, para pagar el sueldo del cura y las instalaciones, ya que “la Iglesia no vive del aire”. Al estar los templos cerrados por el Estado de Alarma, no ha habido colectas. Fernando Giménez sugirió, también, fórmulas para efectuar donativos que comprometan más que donar esporádicamente, como aportaciones periódicas, al igual que se está suscrito a plataformas de televisión o música. La pandemia ha provocado, entre otras cosas, casi una total ausencia de donativos, y fue un “toque” realista, muy oportuno, en la línea de que los católicos se comprometan más a sufragar los gastos de las iglesias.