PRIMEROS COLEGIOS de ESTUDIOS que albergaban alumnos universitarios EN LA CIUDAD de VALENCIA (y V)

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Con la finalidad de albergar a algunos estudiantes, de vocación religiosa, que deseaban cursar estudios en la Universidad de Valencia se instituyeron en el siglo XVI colegios universitarios.

La creación de los Colegios de Estudios de la ciudad de Valencia era para dar cumplimiento a lo dictaminado en el Concilio de Trento (1545-1563)-sesión 23, capítulo 18- que abogó por la erección de centros para promover las buenas costumbres de los jóvenes y la formación y firmeza de sabiduría de los alumnos universitarios (1).

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No hubo homogeneidad en los mecenas que impulsaron sus fundaciones. Sus Constituciones colegiales recogen sus características y regulaban el funcionamiento. Entre los objetivos esenciales estaban la preparación para el sacerdocio y la formación en letras. Las Constituciones colegiales recogían que la intención de estos colegios era encaminar a los alumnos a los estudios teológicos con el propósito de ordenarse sacerdote y llevar una vida honesta.

Seleccionaban sus alumnos, se les otorgaba becas para procurar su gratuidad, tenían un sentido elitista, exigían limpieza de sangre, el número de plazas era limitado y vestían con atuendo indumentario distintivo de cada colegio.

Los fundados en la Valencia del siglo XVI fueron el de la “Presentación de Nuestra Señora del Templo” o “Colegio Mayor de Santo Tomás de Villanueva” por ser este arzobispo valenciano y consejero Real quién impulsó su creación a finales de 1550. La dirección interna del colegio correspondía al Rector y dos Consiliarios, elegidos entre los propios colegiales, cuya función era gestionar la distribución de las rentas dejadas al colegio, realizar el examen de acceso a los colegiales y cuidar por el cumplimiento de las constituciones colegiales. La relación entre el Colegio Mayor y la Universidad estaba completamente estipulada.

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El “Colegio de San Pablo” o de los “Jesuitas” fue promovido por el canónigo de la catedral de Valencia, -luego jesuita- padre Juan Jerónimo Doménech en 1552. Dicho jesuita, secretario de la Compañía, llevará a cabo la fundación de un colegio-seminario en Valencia. El P. Doménech, primer jesuita valenciano, solicitó y obtuvo de San Ignacio de Loyola el consentimiento para la fundación del colegio. Unos años más tarde, el 24 de agosto de 1552, el papa Julio III expidió en Roma la bula para tal concesión quedando fundado el colegio bajo la advocación de Santa María de Jesús y posteriormente bajo la advocación de San Pablo, con la condición de que fuera dotado con una renta anual por lo menos de 100 ducados de sus propios bienes.

Además del legado económico aportado por su promotor y fundador, fue sustentado también por diversos benefactores entre los que podemos citar al entonces arzobispo de Valencia Santo Tomás de Villanueva, al jesuita valenciano San Francisco de Borja y el prelado Juan Segriá, recibiendo también otras donaciones para su mantenimiento.

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El Colegio fue construido sobre unas casas y huerto que fueron adquiridas al convento de las Magdalenas y que pertenecieron, en decomiso, al pavorde Torrelles. Los bienes adquiridos estaban emplazados entre las actuales calles de San Pablo y un tramo de Arzobispo Mayoral, lindando con la muralla bajomedieval (s. XIV), en donde está ubicado hoy en día el Instituto de Enseñanzas Secundarias Luis Vives y la capilla del antiguo Colegio de San Pablo.

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El “Colegio de la Asunción de la Madre de Dios” fue fundado en 1561 por Ángela Almenar de Monfort, viuda de Bartolomé Monfort, abogado. Era conocido por el nombre de “Na Monforta” y se sostenía con los bienes heredados de su marido. El objetivo era costear la carrera a algunos estudiantes pobres y virtuosos para “ser prelados, rectores, vicarios y confesores en las iglesias”. Los futuros colegiales se comprometían a cursar Artes y Teología en la Universidad de Valencia. La fundadora nombró como administradores al obispo auxiliar de Valencia, dos regidores, al Rector de la Universidad y al “Magistre” de la Catedral. Las Constituciones del colegio ordenaban que el Rector del colegio debía ser un sacerdote y el número de colegiales dependía de las rentas disponibles.

A impulso de mosén Pedro Rodríguez de la Vega, beneficiario de la Iglesia colegial de Alicante se fundó en 1572 el colegio Mayor de la Purificación. El Rector debía ser teólogo y eclesiástico. Se configuró a semejanza del Colegio Germánico de Roma. Podían ingresar niños desde los diez años. En este colegio se podía residir, excepcionalmente, para estudiar no sólo Teología sino también Leyes.

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El “Real y Militar Colegio de San Jorge o de Santa María de Montesa” fue fundado por Felipe II por una Real orden de 22 de noviembre de 1593 al año de incorporarse el Maestrazgo de Montesa a la Corona, vista la necesidad de instituir una casa de estudios en el priorato de San de Jorge para que los frailes cursaran estudios en la Universidad de Valencia. En los primeros momentos surgieron algunos problemas en la erección del colegio hasta que en 1606 Francisco Crespí, Lugarteniente General de Montesa, pudo concluir la obra. Las Constituciones fueron aprobadas por Felipe III en 1607. La dirección estuvo encomendada a un fraile que desempeñaría las funciones de Rector.

Los estudios que realizaban los frailes eran considerados insuficientes. El Rey les había concedido algunas prerrogativas y cargos, pero para desempeñarlos necesitaban estudios de Teología y Jurisprudencia, por ello escribió a fray Juan Ferrer de Calatayud quien resuelve que cuatro frailes del convento vayan a estudiar a la Universidad de Valencia, residiendo en la casa del prior de San Jorge (1593). Un año más tarde se ordena que bajo la protección del prior de Nuestra Señora del Temple viviesen tres religiosos que cursaran estudios en la Universidad. En todo momento el Rector del colegio ha de procurar hacer compatibles las obligaciones religiosas que tenían los colegiales con las obligaciones universitarias, acomodando aquellas a éstas, siendo competencia suya determinar las disciplinas que han de cursar los frailes.

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El “Colegio de Corpus Christi” o del “Patriarca” fue fundado en 1594 por San Juan de Ribera, patriarca de Antioquía y arzobispo de Valencia. Natural de Sevilla, había sido obispo de Badajoz y fue nombrado arzobispo de Valencia en 1568, tomando posesión de la plaza el 16 de febrero de 1569. En 1602 el monarca Felipe III lo nombró virrey de Valencia. El objetivo principal de esta fundación era la formación y preparación de sacerdotes según el espíritu y las disposiciones emanadas del Concilio de Trento, como recogen las Constituciones fundacionales del colegio. La formación de los colegiales del “Corpus Christi” fue un ejemplo de la aplicación de la doctrina de la Contrarreforma en Valencia.

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En un principio utilizó las rentas y determinadas pensiones que el prelado obtenía de la silla apostólica sobre “curatos” del arzobispado. El número de becados colegiales era limitado. Creó seis plazas de colegiales perpetuos a quienes se les encargó el gobierno del Colegio. Para ingresar en el “Corpus Christi” los aspirantes tenían que superar las preceptivas y rigurosas pruebas de linaje. El Patronato del Colegio se le ofreció al rey Felipe II y éste lo aceptó. A los colegiales se les prohibía asistir a clases distintas a las impartidas en la Universidad, como en otros colegios que se habían creado.

En el transcurso del tiempo fueron modificándose las constituciones colegiales ajustándose al régimen escolar universitario, circunstancias, características y exigencias del Colegio.

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El “Colegio del Corpus Christi o del Patriarca” como el de “Presentación de Nuestra Señora del Templo o de San Juan de Villanueva” se desligaron de la Universidad para incorporarse al Seminario Conciliar en 1851.

Los colegios de estudios valencianos proporcionaban una clase sacerdotal compuesta de alumnos selectos en cuanto su capacidad, virtud, limpieza de sangre, origen y propósito y constituían una clase privilegiada que proveía de cultura a las clases o estamentos eclesiásticos de la nobleza y seleccionaba a estudiantes de capacidad que tenían escasez de medios para incorporarse a las tareas eclesiásticas de gobierno y de cultura (2).

De lo expuesto podemos llegar a la conclusión que el Estudio General-Universidad de Valencia nació bajo el patrocinio del Consell municipal de la ciudad. Hay constancia de que Jaime I tenía la intención de fundar en Valencia un “Studium Generale” y que instó al papa Inocencio IV (1243-1245) para que diera su aprobación a dicho proyecto, contestándole con una Bula fechada en Lyon el 15 de julio de 1245.El deseo no pasó de ser una aspiración real. La necesidad de coordinar y regular los estudios que se impartían en la ciudad en la Baja Edad Media y la demanda social de formación intelectual indujo a la elaboración de las “Constitucions Fundacionals de la Universitat de Valencia” el 30 de abril de 1499.El reconocimiento de esta Institución Académica mediante las bulas del papa valenciano Alejandro VI (1501) y el privilegio real de Fernando el Católico (1502) confirmaban su creación. La potestad de otorgar grados universitarios como otras universidades hispánicas y europeas generó un proceso de expansión, incrementando el número de alumnos y dotación de nuevas cátedras, hecho que indujo el “Consell” municipal de la ciudad a impulsar y regular su funcionamiento con modificaciones estatutarias y redacción de nuevas constituciones a lo largo del siglo XVI.

 

BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS

1 Cfr. Mercedes Vico Monteoliva. Los antiguos Colegios de Estudios. Temas valencianos nº 22. Colección dirigida por María Desamparado Cabanes Pecourt. Zaragoza, 1978, pp. 4-22. De la misma autora, “Els Col.legis Universitaris”. Història de la Universitat de València.Volum I. L’Estudi General. Universitat de València, 2000, pp. 93-100.Obra coordinada por Mariano Peset Reig.

2 Vico. “Els Col.legisUniversitaris”. Història de la Universitat de València.Volum I, p. 100.

José V. Gómez

José Vicente Gómez Bayarri es Licenciado en Filosofía y Letras, Doctor en Historia, Catedrático de Geografía e Historia, Académico de número de la RACV y Medalla de Plata de la Ciudad de Valencia.